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Visibilidad gorda: la puja de los cuerpos no hegemónicos para terminar con el gordo odio

A pesar de los intentos por parte de las y los activistas para visibilizar la diversidad de los cuerpos en Argentina, según el estudio de Anybody, 7 de cada 10 personas tienen problemas para encontrar su talle independientemente de su género o peso. Además, todavía existen marcas que no son inclusivas y una sociedad que adora y glorifica las figuras delgadas mientras que estigmatizan a las personas gordas.

La cultura de la delgadez esta más arraigada a nuestra sociedad de lo que creíamos. Hace 22 años Karla Maciel, activista y modelo plus size, lo vivía en carne propia al norte del país, en Misiones. Rodeada de tierra rojiza y del calor agobiante, la pequeña Karla tuvo que hacerle frente al prejuicio, que sin buscarlo ni merecerlo, estaba en todos lados donde se dirigía. Hace memoria y recuerda que sus profesores de danza le remarcaban que debía bajar de peso porque sino los movimientos no eran lo suficientemente precisos, o cuando se subía al colectivo y las personas a su alrededor la atravesaban con una mirada prejuiciosa porque ocupas espacio, o porque “no te quieren tocar” relató Karla.

Karla Maciel como modelo para una marca de lencería. Fuente: @abrilenphotos

“Censuran los cuerpos gordos” dijo Karla en una entrevista con FOMO. “Que le cierren la cuenta a alguien por mostrar su cuerpo es como estar invalidándolos, y eso hace que las personas piensen que pueden marginarte o invisibilizarte por no tener tal cuerpo”, agregó refiriéndose al hecho desafortunado del que fue participe Corina Lagos – también conocida como @gordainsurrecta5.0 – cuando Instagram le bloqueó la cuenta sin que haya subido desnudos o contenidos ofensivos. La cancelación de su cuenta no tiene otro sustento que el de gordo odio.

En esta lucha no está sola, hay miles de activistas – como @bellamente, @bodypositive y @anybodyargentina – que, a través de las redes sociales, buscan concientizar que cualquier cuerpo es aceptable y digno. Pero, a pesar de los avances que se dieron en la industria, la moda sigue siendo un agujero negro que absorbe la ley de talles, los precios de la indumentaria y el modelaje.

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LAS GORDAS❌ . Cuando la hegemonía habla del amor propio, es respetable. Probablemente si te identificas como una feminidad, también te identificas con sufrir o haber sufrido algun transtorno a lo largo de tu vida. La diferencia está en que a nosotras el amor propio no nos alcanza, podemos movernos, reír y mirarnos con amor. Pero esto la mayoría lo conseguimos luego de luchar contra todo lo que nos rodea, inclusive contra nosotrxs mismxs. Solo pedimos que nuestro discurso se visibilice, imagínate si perteneciendo a una norma te quemaron la cabeza. Pónganse en nuestros zapatos e imagínense nuestras infancias y adolescencia donde hagamos lo que hagamos (COSAS INIMAGINABLES) seguimos sin pertenecer. Hoy con 27 años puedo pararme y pelear contra el monstruo mayor que es tan invisible que seguimos sin verlo. Pero está en cada publicidad, cada médico patologizante, cada producto dietario, cada culpa que sentimos con cada bocado. Es cuestión de encontrarlo adentro y matarlo afuera. Porque sin gordxs visibles el mundo sigue siendo el mismo y nuestras grasas son para siempre EL ASCO DE TODA UNA SOCIEDAD SILENCIADORA Y PATOLOGIZADORA. . Hoy vi un posteo del horror, hay gente que va a pagar por ver algo que nos silencia. Así es nuestra vida, así es nuestro activismo, necesitamos que nuestras voces sean escuchadas de una vez por todas. . . 📸 @mumibrus para @_w_t_t_j_

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“Solo pedimos que nuestro discurso se visibilice” dijo Corina Lagos también conocida como @gordainsurrecta5.0 en Instagram.

El verano pasado, mucho antes del debacle que el COVID-19 le causó a la industria de la moda, Karla desfilo por última vez, en un show de verano. “Vos sabes que en el último desfile había 7 marcas y lo que estuvo bueno fue que mi cuerpo las obligo a tener ropa para que yo me ponga, porque sino hubiera hecho una única pasada” cuenta Karla a FOMO. Pero, como siempre, existe un lado B en todas las historias. Después de hacer un par de pasadas, la incomodidad corto con la vibra inclusiva que estaba en aire cuando se percató que a pesar de la variedad de marcas que estaban en el desfile de la bahía, Karla no entraba en toda la ropa como las demás chicas ¿Cómo te sentirías si esto te sucedería a vos? Karla sintió que no entraba en ningún lado.

¿Pero qué pasa con la ropa? Vestirse es un derecho de todas y todos, por lo tanto si alguien no puede acceder a este derecho, entonces está siendo discriminado. “Por el cuerpo que tenes ellos te coartan la posibilidad de elegir“, comentó Karla sobre la industria de la moda. “Me pasa que no puedo crear un look o un estilo en particular porque no hay muchas opciones“, agregó. La modelo habla desde el contexto de la ciudad de Posadas, donde un pantalón de cuerina talle 50 te sale $3700 – mientras que del 48 al 46 sale menos -; o que para vestirse las vueltas al shopping o por el paseo de compras se vuelven cansadoras y monotemáticas por ser participes de la cotidianidad de no encontrar ropa.

Foto de @abrilenphotos

La moda en Argentina discrimina y le arrebata el derecho a elegir a aquellos que no cumplan con los cánones estrictos de belleza. Ahora los talles no son los mismos de hace 5 años, los precios aumentan cada vez más rápido y demanda que se pague más por más uso de tela; la mano de obra es maltratada y hay gente que simplemente esta disgustada por la discriminación a la diversidad de cuerpos. El mecanismo de venta por parte de las marcas es algo así: exigen que muchos cuerpos se vistan con lo que ellos ofrecen, en vez que con lo que los clientes quieren. La sociedad argentina necesita saber que la inclusividad existe y no tiene que ser una estrategia de marketing porque hay que darse cuenta de la diversidad de cuerpos que tiene el país. “Somos cuerpos argentinos, pero esto pasa porque, a pesar de tener una ley de talles, no tenemos un estudio atropométrico de los cuerpos” explica Karla. Pero también hay otro problema de base y es la comunicación.

Foto de Abril Acosta que en Instagram es @abrilenphotos

Karla recuerda una entrevista que tomó un giro desafortunado cuando el entrevistador le pregunto al aire, en la televisión, qué cuerpo elegiría tener, si sería “flaca o gorda”. Su respuesta fue, “ya sea en esta vida o en la que sea, el cuerpo que tengo, porque lo amo“, dijo. La diversidad de cuerpos es una temática que sale al aire hace muchos años, y aunque este comentario parece retrogrado y hasta parecería que la entrevista tomó lugar hace muchos años atrás, ocurrió nada mas y nada menos que este año, en pleno auge por la aceptación de la diversidad de cuerpos. “A partir de mi experiencia es necesaria la capacitación de comunicadores en lo que respecta la diversidad corporal“, asegura Maciel.

Un día Karla se sentó en el living de un programa de televisión pero la entrevista dió un giro inesperado. Acá te cuenta como se sintió.

Quizá por ser comunicadora o activista; o quizá porque es una futura productora audiovisual que esta en constante búsqueda de una problemática social para visualizar, Karla se pregunta en qué momento la sociedad se tornó jueza de los cuerpos no hegemónicos. ¿Por qué al “gordo, por ser gordo, se le priva del derecho al deseo? ¿Por qué el gordo”es tomado como un fetiche? ¿Por qué se ponen ese lugar que “el gordo no puede sentir amor, no puede ser merecedor de alguien o de tener una vida sexual“? Esta idea la desvela y con lagrimas en los ojos, si tuviera que decirle algo a la Karla de hace 15 años o a algún niño o niña que es discriminado o discrimina, le diría que el valor, el respeto y el amor nunca va a estar definidos por “el cuerpo o por el peso de alguien”.

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