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Una diseñadora que sueña a lo grande

Presentación de la entrevistada:

Martina Barbosa es una emprendedora de 31 años. Vive en Buenos Aires y estudió diseño de indumentaria y asesoría de imagen. Su pasión es la moda, por eso comenzó trabajando en tiendas de ropa que venden distintas marcas, hasta que llegó a trabajar en uno de renombre ubicado en Serrano. Allí creció mucho profesionalmente, tuvo acceso a desfiles de moda y pudo relacionarse con modelos y actrices a las que tenía que vestir. Siempre tuvo en mente tener su propia marca de ropa y ser ella misma la diseñadora, comenzó haciendo cosas chicas como remeras, pañuelos y barbijos, y así fue creciendo con su marca “MB”. Hoy en día hace remerones y bikers que están tan de moda. Al venderlos se dió cuenta que siempre hizo prendas en talles muy chicos, porque se los pedían, pero también le preguntaban por talles más grandes, por eso empezó a diseñar todo hasta el talle 48. Sin darse cuenta empezó a incursionar un mercado nuevo, atrayendo clientas que cada vez le piden más y más diseños porque pueden usar su ropa, porque les queda cómoda y sobretodo porque en MB encuentran opciones de talles y diseños. Martina aspira a tener una curva de talles amplias, respetando los cuerpos reales, ir de un 36 a un 50 por lo menos, pero aun no lo puede hacer por una cuestión de costos, porque como ella nos cuenta ser emprendedora es costoso. 

Entrevista:

¿Cómo se te ocurrió dedicarte al diseño y a la asesoría de imagen?

En realidad, a mi no se me ocurrió. Cuando era más chica, no sé, tendría 18, estaba por terminar el secundario, yo quería estudiar odontología o maestra jardinera que me gustaba mucho. Un día, me acuerdo que viene mi mamá y me dice: “Che Marti, me comentó alguien del trabajo que comenzaba el tema del diseño de indumentaria y si quería estudiar eso”. Y la verdad es que yo no sabía qué quería para mi vida. Y dije que sí. Gracias a ella estoy estudiando diseño y me doy cuenta que me gusta, me encanta.

¿Con qué obstáculos te encontraste para poder lograr tu objetivo laboral?

Yo empecé con mi emprendimiento y tuve miles de obstáculos a la hora de emprender. Más que nada en lo económico, es difícil emprender. Tenés que tener un capital y tiempo, porque te lleva mucho tiempo. Pero es un desgaste el trabajo. Eso también sería un desgaste, porque pensás en lo que te estás perdiendo por estar haciendo eso.

¿Tus otros trabajos fueron el camino para lograr tu emprendimiento, entonces?

Sí, lo tomo como una enseñanza, me sirvió muchísimo. Mi último trabajo, a mi jefa se lo agradecí cuando me fui porque gracias a esto yo me estoy animando a hacer otra cosa. 

¿Qué tipos de oportunidades se te presentaron gracias a tu profesión?

No sé, no se me ocurre ninguna. Yo siempre trabaje en lo que es vendedora en un local de ropa. Ciertas cosas que te piden en un local que tenés que saber, como hacer vidrieras, armar conjuntos, manejar lo que es e-commerce y todas esas cosas me fueron enseñando y ayudando para poder buscar otros trabajos, también y que no sea solo vender ropa.

¿Qué es lo que más te atrapa del mundo de la moda?

Me gusta vestirse diferente y que nadie te critique o te mire y diga “ay mirá lo que se puso”. Te gusta ponerte amarillo, ponetelo. Eso lo estoy viendo hoy, hoy me quiero  poner un buzo amarillo y me lo pongo. No me importa. Eso es lo que me gusta y me gustaría que la gente empiece a hacer lo mismo. Que no critiquen, que no miren y digan “¿por qué se puso amarillo ella?”. Si a ella le gusta, que se lo ponga y listo, ¿cuál es el problema?. Me gustaría que todos empezaran a ver esto.

¿Qué sentís a la hora de realizar tus trabajos?

Cada vez me siento más contenta. Empecé haciendo en su momento kimonos, después fui agregando cosas. En cuarentena hice barbijos, pero no normales, diseñaba yo los estampados. A mi me gusta mucho diseñar, pero lo que es el tema de la costura la verdad que no me gusta, como que me gusta que las prendas queden lindas y bien. Yo sé que si yo lo coso, porque ya me ha pasado que he cosido kimonos y no me quedan bien, entonces necesito a alguien que me ayude y que lo haga. Cuando pasó todo esto de la pandemia dije “tengo que buscar algo que sea distinto que no sea el barbijo común que van a tener todos”, entonces me puse a diseñar yo. Busqué que sean armaditos, eran diferentes. Me encantó como quedaron. Después hice pañuelos que diseñé yo y me gustaron como quedaron. Ahora estoy con el tema de los remerones, que al principio compré las telas ya hechas, diseñadas, y como ahora el furor es el batik las iba a agarrar y hacerlas yo misma para que sean diferentes. Para que cada prenda sea única y distinta porque las hago yo a mano. Así que estoy re contenta.

¿Tenés conocimiento sobre la Ley de talles que existe en Argentina?

Sí, tengo conocimiento. Es un tema, yo entiendo que hay un montón de mujeres/hombres que van a un local de ropa y no encuentran su talle, es re difícil. Y hoy en día, yo no entiendo porqué las grandes marcas no tienen talles grandes o reales. Pero vos vas y capaz que yo, que soy un talle 1, el talle L o XL, me va. Entonces, no es un talle real. Yo te puedo decir que para alguien que está empezando con un emprendimiento es difícil el tema de los talles porque yo no hago muchas cantidades, hago poco y trato de hacer lo que más me piden. A ver, a mi me piden los talles grandes, pero me pasa también que me piden talles chiquitos, pero alguien que está empezando es difícil en cuanto a lo económico. Me encantaría tener un talle 1, 2 y 3, pero como estoy empezando hago lo que más me piden. Yo cuando empecé, tenía muchos talles chicos, pero la verdad es que no vendía tanto. Yo no me daba cuenta, ahora sí porque tengo otra cabeza. Yo tengo que hacer lo que el público me pide, que son los talles grandes. 

¿Cómo te enteraste de la Ley de talles?

Cuando yo estudié diseño de indumentaria ni se hablaba de los talles ni de la Ley. Cuando estudié asesoría de imagen tampoco lo vimos. Es muy nuevo, de ahora, me parece. Yo lo sé porque lo he visto en las noticias que se habla o te preguntan. 

¿Por qué crees que las marcas no cumplen esta Ley y el Gobierno no cumple el cumplimiento?

Las grandes marcas, te soy sincera, no entiendo por qué y no sé mucho por qué no lo hacen. Si te hablo de una marca chica sí, lo económico influye. 

¿En donde trabajaste había talles?

Ella tiene talles grandes, pero porque su público es para mujeres más grandes. Ella maneja talle S, M y L de pantalón pero grandes. Le iba bien y las mujeres se iban contenta con la prenda porque les quedaba bien, tenía buen calce y eran sobre todo amplias. Trabajé durante tres años.

¿Considerás que es discriminación o ignorancia que no haya talles?

Creo que puede ser más discriminacion porque desde chicos siempre estamos informados o vemos en la televisión que el cuerpo perfecto es 90 – 60 – 90 y tiene que ser así el cuerpo y la belleza ideal. Es discriminatorio. Por ejemplo, Jazmín Chebar, que me encanta, ¿por qué no lo puede usar una persona que sea más gordita? Pero no trabaja talles grandes porque tal vez su marca no apunta a ese tipo de mujer que me parece discriminatorio pero también se están perdiendo ventas. Tendrían que verlo por ese lado.

¿Te tocó presenciar una situación donde le tuviste que decir a alguien que no había su talle?

Yo creo que si, no recuerdo puntualmente, pero seguramente. Yo trabajaba en un local en Neuquén con todas marcas conocidas: Jazmín Chebar, Paula Cahen Danvers, Ginebra, todas trabajan con talles re chiquitos. Me pasaba mucho con los jeans y pantalones, con eso si se daba que no conseguían talles. 

¿Tus diseños hasta que talle llegan?

Tengo dos, XL y XXL. Son bien amplios. Me gustaría hacer un talle más, me encantaría. y un talle mas chiquito, tambien. estoy pensando en eso. Es re dificil, porque uno quiere conformar a todos.Igualmente sí, me gustaría abarcar mas talles. 

¿El talle grande tiene el mismo diseño que el talle chiquito?

Por ahora, es el mismo en los dos. 

¿Qué talles se venden más?

Vuelan enseguida los talles grandes, los XXL ya no tengo, por ejemplo.

¿Tuviste clientes que te contaron de algún destrato por parte de vendedores?

Una vez, una chica me contó que, por lo general, no consigue ropa en ningún lado y le encantó lo que yo hago. Me pone contenta de verdad eso. En mi ex trabajo, mi ex jefa trató re mal a una chica. No me acuerdo qué le dijo pero la chica se fue re mal, se fue llorando. Feísimo lo que pasó. Una situación muy incómoda.

¿Creés que los medios de comunicación influyen en la construcción de este “estereotipo ideal” que existe hoy en día?

Sí, re. En la televisión y en las redes sociales, sobre todo.

¿Te parece que la falta de talles está relacionado con estos estereotipos marketineros?

Y sí. Uno siempre ve lo que publican en las redes, la mujeres perfecta, 90 – 60 – 90, flaca, linda, divina. Y no muestran la otra parte que es la realidad. Igual, es todo muy falso porque es todo photoshop, mucho maquillaje. Son cosas que son falsas, cosas que no existen. Yo trabajé con Dolores Barreiro, la conocí, y es una mujer normal. Tiene celulitis, tiene estrías, tiene arrugas. No es divina como la ves en la tele. Lo mismo con actrices, es gente normal como cualquiera. ¿Para qué mostrar algo que no existe?

¿Las famosas piden que se las muestren así de “perfectas”?

Sí, re. Te piden que quieren verse flacas y lindas. Marcela Coronel, la periodista, fue al local y la ayudé yo. Super insegura la mina, no sabía qué ponerse. Quería verse linda, flaca. 

¿Considerás que las personas con sobrepeso están limitadas a la hora de encontrar lugares para comprarse ropa?

Sí, no sé por qué. Debe haber muy pocos locales donde venden talles grandes. 

¿Considerás que toda esta situación afecta más a las mujeres o a los hombres? 

Desde mi experiencia, a las mujeres. Con los hombres no sabría decirte. 

¿Cómo creés que se puede cambiar?

Primero, que se empiece a mostrar más lo real, que se deje de ocultar cosas que no tienen sentido. Una vez que pase eso, la mentalidad de todos va a empezar a cambiar. Creo que está cambiando, de a poco. Muy de a poco y cuesta un montón, pero creo que en algún momento va a cambiar. La ventana de todo es la tele y las redes sociales. Cuando cambie ahí, va a cambiar todo.

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