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Tintorería Yafuso: Una herencia de la gastronomía nipona en Villa Crespo

Por Francisca Dueñas

La barra integrada por diez comensales y la cocina interior con parrilla. Fuente: Francisca Dueñas

Un papel con letra en medio camino a convertirse en la de un doctor. Una fotocopia donde las letras apretadas ocupan solo una carilla que ofrecen lo que hay en el mercado ese día. Puede variar según la temporada de pesca. Pez limón, pejerrey, trucha, chernia, sardina, anchoa, bonito, abadejo, lenguado, lisa y salmón.

La variedad no se achica nunca y la frescura no se ausenta. Simple pero abundante y de calidad. Los pescados y calamares se sirven tanto crudos como a la parrilla y para finalizar, el lugar cuenta solo con un postre que lleva el nombre de “Final feliz: queso y dulce”.

“Me gusta servir los niguiris como me gusta comerlos”. Explica Fabián, cocinero y especializado en gastronomía japonesa, quien tuvo la idea de pedirle a su padre quien no dudo en darle el okey, en reconvertir la pequeña tintorería familiar en un restaurant de comida japonesa en 2018.

Luego de 5 años de experiencia como cocinero en Italia, Fabián reabrió una noche de abril la Tintorería Yafuso sorprendiendo a los vecinos después de la trayectoria que tuvo el lugar por 32 años como tintorería quien era dirigida por su padre en una de las esquinas sobre la calle Velasco, en pleno Villa Crespo. Un hombre reconocido por su trabajo en el barrio y al que podes encontrarte de vez en cuando en el restaurante.

Pero esta vez, conservando la fachada del lugar. El lugar te transporta a las tabernas de Japón conocidas como “shokudo”. Posee una barra en L para 10 comensales que rodea la cocina. En el techo cuelgan perchas viejas, faroles rojos de papel y una plancha antigua decora el restaurante. En las paredes se encuentran los orígenes de la familia en Okinawa, una isla en Japón reconocida por poseer la población más longeva del mundo.

Quince minutos antes del primer turno que va desde las 8 de la noche a las 10, los primeros comensales van llegando mientras que la mamá de Fabián termina de limpiar y acomodar todo.

Potes de vidrio azules y blancos para la salsa de soja, vasos, copas, palitos chinos de madera descartables y toallas húmedas para limpiarse las manos en una canasta de rafia.

La madre de Fabián es la encargada de tomar reservas al igual que recibir a los clientes con un platito de espinacas hervidas con salsa de soja y semillas de sésamo. Mientras que Nicolás y Mariana, hermanos de Fabián, lo acompañan en la cocina. Nicolás se encarga de los pescados y calamares a la parrilla, Mariana hace los tempura con las sopas que acompañan los platos y a Fabián le toca los pescados crudos: tabla de sashimis, niguiris y los rolls de la casa.

La parrilla comienza a chispear. Fabián afila sus cuchillos y prepara las tablas de un plástico duro mientras conversa con los clientes sobre sus pedidos.

– Te pido una porción entera de robata, una entera de sashimis y otra de niguiris – se dirige Tomás a Fabián, un chico de 26 años el cual era su tercera vez en uno de los lugares más codiciados de Buenos Aires.

La distinción entre los afortunados que ya visitaron el lugar mas de 2 o 3 veces a los que no se empieza a notar a la hora de pedir a la carta. Si bien Fabián es un excelente cocinero tambien tiene buena memoria y recuerda las caras de sus clientes.

– “Chicos ustedes ya vinieron no?” Fabian vuelve a dirigirse hacia Tomás y su novia quienes le asientan con la cabeza y una sonrisa de oreja a oreja.

Las reservas de Yafuso se toman el primero de cada mes y pueden ser para 1 o 2 meses en adelante. Ni redes sociales, ni paginas web, ni de esas publicidades online que te llenan la pantalla de la computadora. De boca en boca, la pequeña tintorería-resto se dio a conocer en pocos meses de su reapertura.

Son las 8:30 de la noche y suenan Los Piojos de fondo. Fabian cocina y el proceso se hace tan hipnótico que parece una falta de respeto entablar una conversación. Con el cuchillo afilado, realiza cortes precisos y líneas que se entrecruzan en el pescado.

Tabla de sashimis. FUENTE: Francisca Dueñas

Lo importante de la cultura nipona es hacerlo bien sin importar que. Una gastronomía sostificada y refinada donde los conceptos claves son la prolijidad, el orden y el detalle. Ni hablar de la calidad del producto.

Los 10 comensales eligieron la robata como entrada, el plato estrella que trae jibias, pulpito y calamares a la parrilla. Mientras el hambre abunda y las ganas de hablar desaparecen, una joven comenta que un calamar se parecía al chinchulin argento.

– Así tipo duro por fuera y muy suave por dentro- comentaba la mujer a la que todos los comensales concordaban con ella

La robata, plato estrella de Tintoreria Yafuso. FUENTE: Francisca Dueñas.

Una pregunta ocurrente de Fabián es “¿de donde venis?” el cual se queda sorprendido en cada respuesta que escucha. No le interesa por donde o como se enteraron del lugar ya que no quiere que Tintorería Yafuso se convierta en una moda “porque las modas pasan”.

El precio de Tintorería Yafuso deja muy mal parado a la gran mayoría de los restaurantes en precio y calidad, llamando a inmediatas reflexiones.


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