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Teñirse a consciencia

En invierno, chocolate  y en verano, rubias platinadas.

De la maratón de tinturas, reflejos y color sólo se vuelve extremando los cuidados capilares. Los pasos a seguir para que tu pelo recupere la salud sólo serán posibles si cada uno toma consciencia de la sobreexigencia a la cual somete su cabello, a diario.

La caída y la falta de brillo son recurrentes después de la tintura, por lo tanto la exfoliación capilar remueve las impurezas de las raíces, oxigena los folículos y permite que el pelo vuelva a crecer con normalidad, fuerza y luz. Una mascarilla con aceite de oliva, miel y té de romero podría ser tu solución. Podes aplicarla una o dos veces por semana, entre 5 y 20 minutos,  especialmente en verano que es cuando el cabello está más reseco. ¿Cómo? Con el cabello limpio y seco, sin desenredarlo,  extendiéndola mechón a mechón. Y aplicando calor con un film transparente o con una toalla caliente húmeda.

Mascarillas que contengan vitamina E, C y colágeno, aplicadas semanalmente, también solucionan los costos ocultos del abuso del color, en todas sus formas,  como la resequedad, desgaste, frizz y puntas abiertas.

Hacer cambios drásticos de color es perjudicial a la salud capilar, por eso los rituales diarios deben cumplirse a raja tabla a fin de que el cabello tan delgado y débil no se fracture. A ese ritual no puede faltarle la aplicación de acondicionador para prevenir enredos, enjuague, crema para peinar y cepillar con un peine de cerdas gruesas, de medios a puntas, y luego las raíces.

Para recobrar la salud de tu cabello debes analizar cuál es el problema y atacar con los productos correctos. No es lo mismo que el daño se haya producido después de un baño de color, que luego de varias decoloraciones profundas.

La alimentación e hidratación juegan un papel muy importante porque al pelo se lo nutre desde adentro, con alimentos ricos en proteínas, antioxidantes y ácidos grasos, por ejemplo  pescado, plata, huevo, frutos rojos, zanahorias, espinacas y cítricos.

Una comprobación muy sencilla y eficiente para que sepas cuán sano tenes el pelo consiste en abrir una raya en tu cuero cabelludo y observa su color. Si el color es rosado, está sano; si está opaco o grisáceo, posiblemente tengas un problema de riego sanguíneo y de cabello seco. Y si su color es amarillento, entonces estás ante una tendencia grasa. Qué tratamiento seguir y qué productos usar es algo que podemos indicarte en Happy Hour Peluquería ¿qué día nos vemos?

 

Imágenes Getty y Freepik

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