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Sujetos Políticos Culturalmente Hegemónicos I – El Cine de los 70

Esto es una conversión en dos artículos de la charla impartida en la IV Noche en Blanco. No me hago responsable de los comentarios delictivos que se pudieran haber dicho en la misma.

Para empezar, el título ya es problemático. Suena a palabras y frases rimbombantes de esas que te hacen sentir más intelectual de lo que te crees. Lo mismo debieron pensar la mayoría de postestructuralistas franceses de los años 60 y 70. Si no hay quien entienda lo que quieres decir pero suena académico es porque es bueno y no necesitas explicarlo. La fantasía posmoderna. Sin embargo, no estamos aquí para soltar bilis contra lo posmoderno, por muy bien que esté hacerlo.

Redactado por: Elías Martínez Pérez. TW: @EliasMartinez10

Un sujeto político culturalmente hegemónico atiende a la formación de la identidad política de un sujeto que tendrá un lugar hegemónico dentro de un relato. La importancia de los relatos en política es crucial en estos tiempos porque los relatos movilizan y transmiten valores, así lo consideran Lakoff, D’Adamo o Virginia García Beaudoux. Los años 70 fueron una década de varios relatos: la utopía hippie, la ciencia-ficción, el hooliganismo (aunque este relato cobraría más fuerza durante la siguiente década), la violencia callejera y el fútbol total. Este artículo trata sobre estos dos últimos.

Una vez que ha pasado el tiempo y el día a día ha sido olvidado, la única forma que tenemos de entender relatos pasados es a través de la cultura. Aunque entendemos cultura en el sentido más amplio (y académico) del término, aquí nos vamos a centrar en el cine. Para ello vamos a hablar de The Warriors, traducida al castellano como Los Amos de la Noche, película considerada como cine de culto y que consta como una de las mejores del cine independiente estadounidense. Además, sirve como argumento para un juego de la Playstation 2 que hace de precuela. La película, dirigida por Walter Hill, es del año 1979, aunque está basada en una novela de Sol Yurick publicada en 1965, novela, a su vez, basada en el Anabasis de Jenofonte para lo relativo a la trama de guerra entre bandas; y aunque no directamente (que tengamos constancia), el argumento basado en una huída dificultosa de un grupo a su hogar no es más que la odisea de Ulises a Ítaca.

Intro

En esta película, la estética es muy importante, algo que se ve claro con la vestimenta de cada banda y la importancia del uniforme, al menos del chaleco, en la banda protagonista. Esta relevancia de la estética los clasifica, al menos en lo relativo a la moda, como una tribu urbana. Lo estético adquiere un valor superior de identificación y de diferenciación (la ambivalencia expresada por Georg Simmel). Lo mismo pasa con los punkis y los imperdibles, las crestas o los parches en la ropa; los skins con la cabeza rapada, las botas militares y los tirantes; o los hipsters con sus gafas de pasta y sus camisas de cuadros.

Discurso (ver hasta el min 4:45 para evitar spoilers)

Inmediatamente después de la intro nos encontramos con la escena que desemboca el motivo de la huída. No entraremos en detalles respecto a eso, pero sí lo haremos respecto al discurso de Cyrus. Su discurso tiene tres aspectos principales: en primer lugar, expone una dicotomía estado/pueblo en la que el estado está formado por la policía y las instituciones, mientras que el pueblo son las bandas callejeras; en segundo lugar, vemos como se dirige al pueblo directamente en un acto y en unas formas casi mesiánica; y, en tercer lugar, busca la consecución de un nuevo estado de las cosas a través de la unión del pueblo contra el estado.

Ésta retórica populista a la que hace referencia el primer aspecto es un claro ejemplo de la construcción voluntaria del ellos/nosotros, y decimos voluntaria porque tanto en la construcción “ellos” el estado está formado por más gente que la policía, como en la construcción del “nosotros” el pueblo está formado por más gente que los integrantes de bandas callejeras. No vamos a entrar a valorar lo pueril de un objetivo político únicamente basado en la lucha contra los garantes del ejercicio del monopolio legítimo de la violencia del estado, y tampoco vamos a discernir sobre si es un primer paso o si hay algo más, simplemente queremos apuntar lo fácil y efectivo que es, una vez más, la creación de un relato político.

Martha and the Vandellas – Nowhere to Run

The Warriors vs. Baseball Furies (reproducir hasta 2:10)

Aunque en la anterior escena, y en toda la película, lo que veamos sean escenas de violencia en defensa propia o motivada por la venganza, el personaje que mejor encarna el espíritu violento según el relato al que nos referimos es Ajax.

Ajax2

Ajax es violento porque sí, no tiene motivación para ejercer la violencia más allá de ejercerla. ¿Por qué encaja tan bien con el relato? Pues porque es el arquetipo de joven del relato al que nos estamos refiriendo, el relato culturalmente hegemónico que se tenía sobre la juventud en los años 70. Este relato es el que vemos también en Alex DeLarge y sus drugos en ‘La Naranja Mecánica’, en ‘La Ley de la Calle’, en ‘Rebelde sin Causa’, o en ‘Drugstore Cowboy’. En todas estas películas hay matices, pero lo que está claro es que se enmarcan dentro de un relato que expone una juventud nihilista y sin objetivos ni personales, ni mucho menos políticos.

Recapitulando pues, tenemos un relato culturalmente hegemónico que dibuja a la población joven como nihilistas e individuos violentos porque sí cuyo objetivo no tiene aspiraciones políticas o sociales, sino el de la violencia por la violencia y para la violencia. ¿No creéis que esta identificación con un sujeto joven violento porque sí en este relato cultural se parece mucho a otra identificación de un sujeto violento porque sí en un relato que tuvo implicaciones sociales más directas?

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