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Suavizantes

Está claro que cada día se aprende una cosa nueva. Os voy a contar un hecho que jamás me imaginé. Soy una persona especialmente sensible con los olores en general así que procuro que cuando lavo la ropa quede con un buen olor. Ay que sorpresa, cuando el otro día me pasaron un enlace a un reportaje donde explican el porqué no está bien utilizar suavizante para la ropa.

No todo lo que os voy a contar es malo, porque en el mismo enlace explican cómo hacer suavizante casero. Incluso creo que os podré dejar algún truco más en esta entrada. Pero vayamos al caso, leo en el reportaje las razones para no utilizar suavizante.

  • En el caso de las toallas reduce la capacidad de absorber (Más información aquí)
  • Algunos no son lo que se puede denominar ecológicos. Me explico. Los que llevan tensioactivos catiónicos, si son vertidos a un medio acuoso, pueden dejarlo rápidamente sin vida unicelular (Lo explican estupendamente aquí)
  • El envase del suavizante es de plástico, pero en fin, en este aspecto no podemos hacer mucho ya que por ejemplo el jabón que también se vende en plástico. Aunque es para considerar…
  • Otro problema importante es el de los aromas. Parece ser que se usan compuestos como alfa-terpineol, cetato de bencilo, alcohol bencílico, acetato de etilo o el cloroformo. Estos compuestos, por lo que explican aquí, no son los productos ideales para estar en contacto con ellos. Leed bien el artículo porque lo explican a la perfección.

Y como os decía, no todo es malo, llega la parte buena. Os dejo unas recetas para fabricar vosotros mismos suavizante en casa.

La receta que os dejo está sacada de esta web:

Cómo fabricar en casa un suavizante sano y ecológico

Hemos investigado y como consecuencia hemos dado con esta receta para fabricar un suavizante sano, casero y ecológico. Sus ingredientes son:

  • 10 g de bicarbonato de sodio.
  • 150-200 ml de agua caliente.
  • 800 ml de vinagre de sidra de manzana (puede ser de vino blanco).
  • 20 gotas de aceite esencial de venta en herbolarios.
  • Un recipiente de plástico con capacidad para 3 litros y medio.

Verteremos el agua caliente en el recipiente junto con el bicarbonato de sodio y el vinagre de sidra, lo que propiciará una reacción entre el ácido y el bicarbonato, liberando abundantes burbujas de CO2 y formando acetato sódico. Una vez desaparezcan las burbujas, se le añade el aceite esencial que más nos guste y se remueve para homogeneizar. Se guarda en un lugar fresco y ya está listo para ser utilizado del mismo modo que lo hacíamos con el suavizante industrial. Antes de cada uso deberá agitarse el recipiente.

Os van otras cuatro recetas, entrad en esta otra web.

Si alguien se anima ha preparar alguna de las recetas, que nos deje en los comentarios su experiencia a ver si se va animando más gente a cuidarse y a cuidar el planeta.

Salud.

 

 

 

 

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