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Slow Fashion

Hola a todos, ¿alguna vez os habéis planteado qué fomentáis al comprar ropa? ¿Qué tipo de negocia hay detrás?¿Quién se beneficia de tu compra?¿Cómo esta hecha esa camiseta? ¿Es ético?¿Apoya al medioambiente?

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No sé si alguna vez habéis oído hablar de Fast Fashion y de Slow Fashion. Son dos conceptos ligados a la forma de crear moda que han surgido en los últimos años, primero con el Fast Fashion y, más adelante, en respuesta a este, el Slow Fashion.

La forma más rápida de describirlos es siguiendo su propio nombre. En el Fast Fashion, lo primordial es crear la prenda rápidamente y con los mayores beneficios posibles; mientras que en el Slow Fashion, se toma el tiempo que sea necesario, aunque eso no conlleve tantos ingresos ni novedades. Pero, ¿cómo funciona cada uno?

El Fast Fashion es un concepto que se originó y propulsó con Amancio Ortega y su primera marca de venta de ropa. Hasta ese momento, las tiendas donde se vendían prendas eran boutiques en su mayoría, en las que, según se iban diseñando y confeccionando prendas, se ponían a la venta, normalmente siguiendo los calendarios de las marcas de Alta Costura, según las cuales se presentan un mínimo de dos colecciones al años: Primavera-Verano y Otoño-Invierno, además de, opcionalmente, una Crucero en medio de la temporada de Verano y una con prendas de Fiesta cercana a las Navidades, lo que haría un total de 4 colecciones al año.

Sin embargo, Amancio vio una nueva posibilidad de negocio: Comenzó a trabajar de forma que no se sacaba una colección cada 3 o 4 meses, sino una a la semana, mas alguna extra de fiestas y de verano, pudiendo a llegar a 52 colecciones anuales. ¿Os imagináis la cantidad de nuevos diseños que son esos? Hacía falta mucho dinero para poner eso en marcha si se querían mantener el estilo y la calidad de las prendas de las demás tiendas, pero… ¿y si sacrificábamos la calidad?

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A la gente le gustan las novedades, siempre ha sido así: nos llaman la atención y las queremos para nosotros inmediatamente. Hasta que aparece otra novedad. Sacando tantas colecciones seguidas, siempre había algo nuevo, aunque la semana pasada te hubieras comprado algo, esta semana la ropa volvía a ser nueva, había cosas diferentes que no tenias, y sin necesitad de esperar a que pasara la temporada. Y si el interés en tu prenda nueva duraba una semana, no es necesario que rezume calidad. Un chollo, en resumidas cuentas.

A lo largo de los años más marcas han ido copiando este tipo de funcionamiento, posicionándose entre las que más ventas generan al año, y las favoritas entre los jóvenes y adolescentes, que son, en general, los que más atracción sienten por las cosas nuevas.

Sin embargo, ¿a qué precio sale el generar 52 colecciones anuales? De algún lado hay que recortar presupuesto. La respuesta es sencilla:

-Se baja la calidad de la ropa. No es necesario coger tejidos extraordinarios que además de bonitos sean duraderos. Porque los clientes comprarán una prenda que no esperan mantener varios años. Salen tan baratas que, si se te rompe, la semana que viene puedes volver a comprarte otra, y encima con un diseño nuevo. No hay necesidad de invertir en tejidos de calidad, ni en expertos en costura y patronaje que sepan confeccionar una prenda cuidadosamente para que no se raje ni se desgaste.

-Se baja el nivel de vida de los trabajadores. Y aquí no hablamos solo de los dependientes que se pasan horas recogiendo la ropa que dejamos hecha un burrruño por los suelos de las tiendas. Si antes se pagaba a una buena costurera o a un buen taller con máquinas de coser excepcionales, ahora, como ya hemos dicho, no necesitamos esa calidad. Podemos permitirnos trasladar el taller a una zona con mano de obra más barata, pudiendo incluso llevárnoslo fuera del país, que es lo que ya hacen todas las marcas de Fast Fashion. Hay países en los que, por los niveles de pobreza y/o por la falta de amparo a los trabajadores, se les pueden contratar por una miseria para que estén prácticamente esclavizados confeccionándote miles de camisetas al día.

Ese es el gran secreto gracias al cual el Fast Fashion puede traerte ropa nueva cada semana, sacrificando la calidad y la ética en su trabajo.

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¿Y qué es el Slow Fashion? Lo contrario

Como ya hemos comentado, antes de la revelación del Fast Fashion, la ropa se hacía con calidad y paciencia. El Slow Fashion recupera esta forma de crear moda, la diferencia es que ahora las marcas que lo hacen así, lo hacen buscando conscientemente el enfrentarse a los gigantes del Fast Fashion.

Es una moda ética en la que se emplean materiales de calidad y se busca que todos los trabajadores tengan un salario y unas condiciones de trabajo decentes y sin riesgos, sin ser explotados.

Menos diseños y menos novedades, pero prendas duraderas y que llevan detrás trabajo, mimo, conciencia y una pasión por crear moda, no sólo por generar dinero. Prendas que, si las eliges bien y representan tu estilo, podrás mantener por años y años sin arrepentirte.

Estas marcas no te traerán 50 prendas nuevas cada semana, pero es decisión tuya a quién quieres financiar con tu próxima compra.

Como opinión personal:

Supongo que a nadie le gustaría gastar dinero en marcas que no le ponen cuidado a sus prendas, pero las prendas de calidad suelen ser mucho mas caras, y no siempre podemos permitírnoslas, aunque compremos muy pocas y nos duren años.

Como la mayoría de nosotros, he comprado varias veces en marcas de Fast Sahion, pero hace un tiempo que dejé de hacerlo, salvo por algún caso excepcional en el que necesitara algo concreto y básico, como una camiseta blanca normal o una negra de tirantes. No es elegir entre blanco o negro, y no se puede esperar que todos dejemos de comprar de golpe en ninguna marca de Fast Fashion y nos pasemos al Slow Fashion; pero podemos hacer un esfuerzo e intentar reducir nuestro consumo de ese tipo de prendas y pasar a otras más éticas, con más calidad y que además, son más respetuosas con el Medio Ambiente: Lógicamente se gastan menos recursos en fabricar una prenda que dure 5 años que en fabricar 10 que duren como máximo un año.

Espero haberos dejado algo en lo que pensar un poquito, y que recordéis que aunque no podamos cambiar solos el mundo, podemos poner nuestro granito de arena y avanzar poco a poco.

Ánimo y hasta la próxima semana humanitos.

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