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Segunda mano y bazares: las nuevas formas de comprar para los fashionistas.


Ciudad de México. – la moda sufre de cambios excesivos, o eso es lo que nos han hecho creer las tiendas fast fashion, sin embargo, miles de personas optan por alternativas más económicas y eco-friendly sin perder el sentido del estilo.

En plataformas como Instagram y Facebook puedes encontrar prendas desde 30 pesos hasta diseños clásicos de grandes marcas de la industria, la venta de prendas de segunda mano, clásicas y únicas están al alza.

Tal vez no sea nada nuevo reutilizar la ropa de alguien más o visitar bazares en la búsqueda de nuevos complementos para tu vestuario, pero lo que sí está en crecimiento son los cientos de comercios, tiendas y mini-negocios que llegan día con día a través de diferentes plataformas y redes sociales para replantear el mercado de la moda.

Estilos aesthetic, vintage y retro son de lo más solicitados por los integrantes de los grupos en Facebook, los cuales llegan a tener más de 15 mil miembros, con la intención de encontrar una nueva prenda para su guardarropa.

Ante la actual crisis sanitaria, cientos de personas han optado por ganar un poco de dinero dándole una limpieza al closet para ofertar aquellas prendas que podrían ser útiles para alguien más.

Además de vender, también puedes intercambiar tu ropa con otras personas, promoviendo la conocida economía circular, ayudando a generar un menor impacto de la industria textil y de la moda en el planeta.

Otra de las ventajas al comprar ropa de segunda mano está en que se le da una ida útil más larga, dándole la oportunidad a la prende de utilizarse al máximo antes de llegar a un basurero. La mayoría de las blusas, vestidos, jeans, ropa casual y de fiesta se vende en perfectas condiciones, sin embargo, lo mejor es que te tomes el tipo de revisarla con calma para comprobar que en definitivas está hecha para ti.

El gran trabajo de los y las emprendedoras

A pesar de que parezca un trabajo siempre, se debe reconocer que la labor de los y las involucradas en crear su propio sello dentro la cada vez m{as grande diversidad del mercado.

Desde salir a encontrar las nuevas pendas o accesorios, el lavado y tratado por el que deben pasar antes de ser fotografiados; buscar la iluminación perfecta y complementarlo con demás artículos para hacer lucir mejor la ropa.

Y eso no acaba ahí, ahora viene la parte más difícil, lograr que se venda tu prenda y hacer que le llegue a la persona en tiempo y forma, algunas vendedoras fijan sus reparticiones, otras son flexibles de acuerdo a los clientes u optan por realizar envíos por medio de servicios de paquetería.

Mercado en línea se hace viral

Hace algunos meses se viralizo el término “nenis” para referirse a las mujeres que vendían sus productos en línea, y lo que comenzó como un apodo burlón, se convirtió en un sobrenombre de empoderamiento femenino.

El término “nenis” se deriva del trato que por lo regular tienen las vendedoras con sus clientas al llamarlas ”nenas”.

De acuerdo con la academia de negocios para mujeres, Victoria 147, “las nenis son microemprendedoras, y son el mejor ejemplo para caracterizar los primeros pasos del emprendimiento: trabajan con sus propios recursos, algunas sin oficinas, ni establecimientos que puedan reflejar tan solo un poco de los esfuerzos que han puesto para seguir adelante”.

Pero eso no es todo, de acuerdo a un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), las comerciantes informales generan cerca de 9.5 Millones de pesos al día y 13 millones de familias mexicanas dependen de esta actividad económica.

Las problemáticas de este comercio

Cada vez son más las personas que buscan emprender en este negocio, por lo que la competencia es mayor todos los días, y hace más difícil que algunas prendas sean accesibles para el público.

Asimismo, hay quienes señalan que, ante la alta demanda de la compra en lugares como tianguis o bazares, podrían generar que los precios en estos puestos aumenten, afectado a quienes vestían de estos comercios mucho antes de que fueran bien vistos socialmente.

Por otro lado, lo que comenzó como una opción eco-friendly podría convertirse en la misma problemática que sucede con otras tiendas de ropa que distribuyen fast-fashion gracias a que los compradores no dejan de consumir ropa al por mayor.

El futuro es el rehuso

Aunque el futuro de la moda puede llegar a ser muy versátil, lo que si es cierto es que el reutilizar prendas llegó para quedarse, por lo menos por varias temporadas, por lo que es importante ver como lo que empezó como un comercio informal, puede convertirse en toda una boutique popular entre el público.

Reportaje de: Erik Hernández

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