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Salud con Lupa: El medio digital que desafía a los poderosos detrás de las farmacéuticas e industrias alimenticias

La UAH fue la sede de la actividad en la que Fabiola Torres presentó su proyecto web como una de las nuevas formas de hacer periodismo de investigación en el área digital. 

Una plataforma digital financiada con fondos privados y que buscaba desacreditar el impuesto a las bebidas azucaradas en México, o el retraso en la ley de etiquetados peruana debido a la influencia de privados, son una muestra del poder que tienen ciertos grupos económicos en algunos países de Latinoamérica, y que son capaces de todo con tal de proteger sus intereses que muchas veces se ven afectados por las políticas públicas que establece el Estado.  

Un conflicto que afecta la salud de millones de ciudadanos a través de las industrias alimenticia y farmacéutica, y que impulsó la creación del medio periodístico  www.saludconlupa.com, que busca desarticular a través de profundas investigaciones los vínculos existentes entre los Estados y las empresas involucradas en la denominada “puerta giratoria” o la migración que hace un ejecutivo de una empresa privada hacia un puesto público de trabajo, favoreciendo, a través de este cargo, a su antigua compañía y que ha destapado numerosas polémicas en México, Colombia, Perú e incluso en Chile. 

El proyecto

“Una mirada crítica, positiva y humana de la salud” es lo plantea Salud con Lupa, según lo indicó Fabiola Torres, periodista peruana y cofundadora del medio digital, durante la charla “Nuevo Periodismo Digital de Nicho y Colaborativo”, un espacio en el que Torres presentó los lineamientos del sitio y su objetivo que se reduce a abordar los problemas más urgentes en cuanto a la salud y que no siempre son cubiertos por la prensa local. 

De esta manera, el proyecto digital que cuenta con 24 periodistas de Perú, Colombia, Chile México y Venezuela, tiene como misión “colaborar en la batalla contra la epidemia de desinformación en temas de salud y medicina”, lo que se logra, en cierto modo, derribando noticias falsas ligadas a esta área y enfrentando dos problemas que la ciudadanía ha normalizado:

  • “El alquiler de prestigio” o las sociedades científicas que participan de propagandas de marketing que engañan al público,
  • y “el conflicto de interés” entre ex funcionarios de corporaciones farmacéuticas y alimenticias que obtienen un puesto en el Estado y favorecen su antiguo lugar de trabajo a través de la elaboración de medidas, según lo señaló Torres durante la actividad impartida en la Universidad Alberto Hurtado. 

Esto, además del trabajo en equipo. Pues la colaboración entre profesionales de distintos nacionalidades le permite al medio conocer con mayor detalles el funcionamiento del sistema de salud de otros países y hacer comparaciones, lo que se traduce en un resultado eficiente en cuanto al tiempo, la cobertura, la narrativa y el impacto que se quiere lograr.  

Casos polémicos

Según la colaboradora del Consorcio Internacional para Periodistas, uno de los primeros temas que abordó Salud con Lupa y que causó gran polémica al ser destapado, fue el conflicto de interés existente en los sistemas de salud de Colombia, Chile, México y Perú ¿El resultado? 49 casos en los que organismos privados influyeron en la industria alimenticia y farmacéutica, además de 64 involucrados. 

En el caso del país azteca, la investigación reveló que el Colegio de Nutricionistas del Perú y la Sociedad Peruana de Cardiología se asociaron con un grupo de corporaciones de alimentos procesados, lo que impidió que la población fuera alertada sobre la alta cantidad de azúcares y elementos dañinos presentes en sus productos, pues estos insumos llevaban en su envase un sello de ambas entidades, avalando así su consumo. 

Mientras que en Chile, la indagación demostró el conflicto de interés por parte de un funcionario de La Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (Cenabast) quien tras haber dejado su cargo en el sector público, crear una empresa que suministra medicamentos, y posteriormente regresa a su empleo como funcionario público, un cargo que utilizaba en beneficio propio.    

“La industria farmacéutica y de alimentos son los dos brazos económicos de la salud como negocio, en el que el derecho humano a la salud muchas veces está siendo abusado o vulnerado de distintas maneras”, finalizó Torres. 

 

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