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Ropa de segunda mano para salvar al planeta.

Hay acciones “millennials” de las que muchos se burlan, pero que tienen bastante sentido. Como poner de moda el comprar en bazares o ropa de segunda mano.

Estoy en unas “vacaciones” forzosas, así que desde la semana pasada, con un presupuesto algo limitado, quise irme de compras a hacerme de un par de prendas nuevas. Como solo contaba con 100 pesos, con eso me fui a hacerme de cosas a un mercado de ropa de segunda mano grandote que se pone aquí en Guadalajara, por el panteón de Mezquitán todos los martes de 8 de la mañana a 4 de la tarde.

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Claro, el chiste es darse un chapuzón para obtener las mejores prendas en el menor precio posible, casi toda la ropa es de marcas algo reconocidas como Aeropostale, Forever 21, American Eagle, Banana Republic, Rue 21, etc… Y claro, si eres de los que prefiere la ropa de diseñador como Carolina Herrera, Ralph Lauren, también puedes encontrar éstas prendas en módicos precios (un poco más de 50 pesos, pero no más de 150), o también hay ropa que no es de marcas, pero que son muy monas.

Este negocio de la ropa de segunda mano tiene muchos pros y contras. Uno de los puntos (ya puede ser visto como pro o contra, depende de la visión de cada quien), es que la mayoría de los productos que están en éstos tianguis son provenientes de Estados Unidos, y no toda la ropa proviene de manera “legal”. No es posible que te puedas traer tanta ropa de Estados Unidos, ya que la industria textil mexicana está protegida. (Para mayores informes y detalles les recomiendo este video, saber un poco de comercio exterior no está de más.)

La industria textil mexicana está protegida, y solo puedes llevar como 500 dólares de mercancía vía terrestre, necesitas un permiso de comerciante, una constancia de salubridad, y contratar los servicios de un aduanero, además de pagar el 16% de impuesto por la mercancía que llevas fuera de Estados Unidos. Éste país tiene bastante regulado los textiles en México, Irán y Corea del Norte, así que es imposible que te envíen pacas.

Las personas que traen gran cantidad de producto, se puede sospechar que es de contrabando (super arriesgado si algún federal te agarra en carretera, porque te pueden decomisar tus bienes), o gente que tiene familia allá, y que poco a poco va desarmando las pacas y las trae en sus maletas, por paquetería u otras formas.

Faldita completamente nueva (traía su etiqueta), super coqueta, que solo me costó 15 pesos. La etiqueta decía que la faldita originalmente tenía un costo de 5.99 dólares. Pagué aproximadamente la séptima parte del producto, aparte de que le estoy dando una nueva vida, mejor que la que le esperaba en el oceáno, o quemada, solo porque a alguien en el otro lado de México no le gustó, o no le quedó

Entonces si, aceptémoslo, en ocasiones suena algo turbio este negocio, y no considero que esta ley de proteger a los textiles mexicanos funcionen, porque tristemente, las personas, si no compramos ropa en el extranjero, la gran mayoría se va a las tiendas de Inditex, que aunque emplean a mexicanos, los mantienen en situaciones de esclavitud.

Regresando al punto, muchos de los productos que se compran en tianguis de segunda mano vienen en pacas, también puede decirse que son productos a los que se les está dando una segunda oportunidad de vida. Porque son objetos que son completamente nuevos, o tienen pocas puestas, o que ya están algo deslavados pero todavía pueden utilizarse. Mucha de ésta ropa la gente la tira a la basura, o en el mejor de los casos, la regresa a la tienda donde la compró. Pero es ropa que sirve. Ropa que todavía se puede poner, y que no es justo que la gente tire solo porque le falta un botoncito (que se le puede coser), y aquí es cuando los millennials llegamos a salvar al mundo.

La industria de la moda es una de las industrias que más contamina, solo está después que la del petróleo.

Esto se vuelve todavía más escalofriante porque somos víctimas de las grandes compañías. ¡Cuántas veces vamos a escuchar a las mujeres (y no empecemos con el pedo feminista, porque sabemos que las mujeres somos las mayores víctimas de la moda, sin generalizar), decir que no tienen nada que ponerse, cuando en realidad tienen montañas de ropa. No es que no tengamos que ponernos, sino que no tenemos lo que las marcas están intentando vender. Solo veamos los pantalones de mezclilla. Hace como 15 años eran acampanados, luego para ser pescadores o capri, luego para ser entubados, luego para ser al tobillo. Contemos la cantidad de pantalones de mezclilla que hemos usado en nuestra vida, no parecen ser cifras sustentables.

Un consejo que me ha ayudado en esta vida, es que al ver algo que me gusta, primero pienso: ¿Lo quiero, o lo necesito? Si realmente lo necesito, no me la pienso… pero si es algo que solamente quiero, y que muchas veces cae en el capricho, simplemente prefiero irme “con el corazón roto” y pensar que soy un mejor ser humano, solo por el hecho de trascender con la razón a mis deseos.

Vestidito corto que me costó 10 pesos. Es algo transparente, pero si me pongo un shortcito abajo no se nota nada :) Con unos tenis tipo converse ya tienes algo super cómodo para ir a tomar clases de Mecánica Clásica (oi nomaaas).

Un pero que pone Comercio Exterior y Secretaría de Economía para pasar ropa de EUA a México, es la insalubridad que supone la ropa, ya que puede contener ácaros, larvas u otros seres extraños que podrían afectar nuestra salud. Por ello, es recomendable no comprar segunda mano cuando eres de las personas que fácilmente sufre dermatitis. Pero solo bajo esta circunstancia o alguna que un dermatólogo te haya indicado directamente aplicaría para no comprar segunda mano. También se recomienda para prevenir esto, no adquirir ropa interior, ya que uno desconoce quién la uso y que posibles enfermedades (que ni con agua ni jabón) se pueden prevenir.

Con una buena lavada en agua caliente, unas gotas de cloro, remojo con detergente y ponerla al sol, es suficiente para prevenir cualquier cosa maligna. En mi experiencia, nunca me ha ocurrido el tener una enfermedad por usar ropa de segunda mano, y tampoco conozco a alguien de primera mano que haya sufrido por ello. Ver también que la ropa no esté húmeda a la hora de la compra, ayuda bastante.

Una camisita de Ed Hardy. El único detalle que tiene es que el estampado está un poquito deslavado, pero de allí en más la ropa no tiene agujeros, ni nada descosido. Para los que no saben, las playeras de Ed Hardy son algo costosas, aunque sean simples. Pueden tener precios desde 500 MX hasta 1000 MX. A mi me costó 10 pesitos.

Si tienen poco dinero, pero les gusta comer, son creativos, y les gusta proteger el ambiente, les recomiendo que compren ropa de segunda mano. Con 20 pesos a lo menos, y con 100 a lo máximo, puedes crear un outfit instagrameable si te gustan esas ondas.

Ahora, si tienes poco dinero, y aparte tienes poca imaginación (como yo), puedes buscar tu estilo o lo que quieras a través de Pinterest (https://www.pinterest.com.mx/) o alguna otra aplicación, y buscar prendas iguales o parecidas en estos tianguis. Por decir un ejemplo, para las tendencias 2019 de este, lo buscas en los montones, lo recreas, y nos presumes tu foto. Obviamente tu buscas el estilo que te acomoda, éste lo pongo como ejemplo.

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Un ejemplo para que puedas encontrar inspiración al hacer tus conjuntos.

Yo no soy una persona que siga mucho la moda, pero me gusta encontrar prendas que me gusten y me acomoden por poco precio. Y ésta entrada tuvo como objetivo, más que el hecho de estar a la moda, tener conciencia de lo que nuestras modas le cuestan al planeta, y poder encontrar maneras más sustentables de seguir nuestras tendencias, sin sangrar los recursos que tenemos.

Vestidito verde muy kawaii y flojito, su detalle es que el botón de en medio está descosido, a punto de caerse. Tal vez no es el vestido de la última moda, ya que el corte es como de hace 10 años, sin embargo, y sabiendo combinar con algún accesorio o zapatos, se le puede dar un giro y hacerse bonito. Me costó 10 pesos.

Vestido cortito (pensaba que no me iba a entrar, pero oh sorpresa, si me entró :D!), no tiene ningún detalle malo, tal vez dejó de quedarle a alguien porque está muy pequeño. Me costó 35 pesos.

Luego presumiré la ropa ya puesta, para ver que tal queda, pero recuerden, vivir sustentablemente, y no ser víctimas de la mercadotecnia. Sean ustedes mismos, y no sigan tendencias tontas (como la camisa esa de Kanye West que dice Roberto) y recuerden lo que les mencioné antes…

¿LO QUIEREN, O LO NECESITAN?

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