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Reseña | “Cruella”, Walt Disney Pictures

Ficha Técnica:

Título original: Cruella

Fecha de estreno: 28 de mayo 2021

Clasificación: PG13

Actor: Emma Stone, Mark Strong, Emma Thompson

Dirección: Craig Gillespie

Género: Aventuras.

Origen: Estados Unidos

Distribuidora: Buena Vista

Fotografía: Nicolas Karakatsanis.

Sinopsis

La película narra los orígenes de Cruella varios años antes de los eventos que ocurrían en el clásico de Disney. ¿Descubriremos cómo Cruella se volvió tan fría y retorcida, además de cómo nació su obsesión por las pieles?

Reseña

Si tuviera que resumir Cruella, la nueva entrega de Disney, en una frase, esa sería Joker meets The Devil Wears Prada.

En tiempos donde parece, en mi humilde opinión, que Disney ha perdido la creatividad y el brillo fruto de las excelentes propuestas de cine en los años noventa, trayendo esos éxitos pasados en sus versiones live action o resaltándolos con el uso de la tecnología, en la cual nada parece original —salvo que sean acompañados de marcas como Marvel o Lucas Films—, la compañía cinematográfica decidió traer de vuelta a Cruella De Vil a nuestras vidas de modo distinto a lo que vimos en películas como Beauty and The Beast o Mulan (para estar en récord, considero que la nueva puesta en escena de Mulan es brillante y magistral). Y es que, en vez de hacer un remake de la historia (después de todo, ya lo habían hecho en 1996, con Glenn Close como figura principal), quisieron rebuscar en el pasado de Cruella, siendo el filme estrenado el fin de semana pasado con el mismo nombre de su protagonista una precuela de 101 Dálmatas.

Tengo que confesar que desde que se anunció este filme, me emocioné mucho. A la vez, me daba algo de aprensión. Siendo Cruella De Vil una de las villanas —sino la villana— más icónicas de todos los tiempos, siempre me ha encantado el personaje. Así que Disney no tenía que esforzarse por venderme a Cruella como un producto rentable. Ya la amaba. De hecho, es mi personaje favorito del universo de Disney. (Demasiadas princesas dependientes y sin amor propio para mi gusto, la única heroína que me gusta es Mulan.) Cruella lo tiene todo: una personalidad arrolladora, el sarcasmo y el sentido de la moda que me vuelve loca. Mi preocupación era que arruinaran a una villana perfecta, como lo hicieron con Maleficent. De acuerdo, me gusta Angelina Jolie como Maléfica, pero la endulzaron demasiado para mi gusto. Los villanos deben ser eso, villanos. La maldad es lo que les hace grandiosos.

Es por eso que lo primero que los productores necesitaban era a alguien que pudiera darle a Cruella el brillo que merece. Y la consiguieron en Emma Stone. No solo es una actriz grandiosa, sino que tiene el poder camaleónico para convertirse en la espectacular villana que vemos en la película. Emma posee un encanto natural y le aportó el glamour que era requerido para el rol, aparte de ese aire “Jokeresco” inigualable. Hey, que ser villana no quiere decir que debe carecer de flair personal. Emma es única, como lo es el personaje que interpreta en este filme. De modo que el mayor acierto de esta película fue el escogido de los personajes, en especial las dos Emmas. La primera en específico, la Stone, dio la talla, y con creces.

Y vaya que Emma no la tenía fácil. Al fin y al cabo, el último recuerdo que teníamos de Cruella De Vil era el trabajo impecable de Glenn Close. La excelente actriz puso el listón extremadamente alto, por lo que igualar o superar lo que hizo Close era todo un desafío. ¿La ventaja de Emma? El interpretar a Cruella en su juventud, cuando esta aún se llamaba Estella (su nombre de inscripción), antes de convertirse en la villana desalmada, ansiosa por tener un abrigo de piel de dálmata, que terminó siendo.

Sin duda, la Stone pasó la prueba y se graduó con honores. Se metió en la piel de su personaje. Lo llevó al siguiente nivel. Pasarán años largos antes de que alguien pueda lograr lo que Emma Stone hizo con el papel.

Y hablando de excelencia actoral… Si Emma Stone fue impecable, Emma Thompson fue brillante. La otra Emma de este filme interpreta a la Baronesa, un ser tan frío y calculador como la misma Estella/Cruella. La diseñadora de moda más prestigiosa de su época, se ve amenazada por la joven principiante Estella, al punto de llegar a los extremos más inimaginables para seguir siendo la número uno. La Thompson es, en una palabra, perfecta. La pregunta sería si los miembros de los gremios de cine, en especial la Academia, tendrán los pantalones en su sitio para nominarla a algún premio actoral…

Ya que mi cuota de alabanzas a estas dos genios del histrionismo se ha agotado, hablemos de la trama. Como antes mencioné, la historia cuenta los inicios de Estella y cómo nace Cruella De Vil, la diseñadora. Desde su nacimiento, Estella era diferente a los demás. Y no hablo de su cabello en dos tonos contrastantes precisamente. La chica llevaba la maldad arraigada en el corazón desde siempre, y por mucho tiempo intentó sinceramente reprimir sus impulsos maquiavélicos. Ya de adulta, consigue llamar la atención de la Baronesa, que le ofrece trabajo en su casa de modas.

Es en este punto que comienza la rivalidad entre “maestra y alumna”, cuyo punto álgido llega cuando Estella descubre un gran secreto que la afecta a ella directamente. Es ahí donde su alter ego, Cruella, entra en acción. Con la ayuda de sus amigos, se vuelve en la comidilla del mundo del haute couture, robándole protagonismo a su jefa.

La guerra fashionista entre las dos mujeres es el centro de la trama, pero no descuida los verdaderos conflictos de la historia. Al final, son más las preguntas que nos deja la película que respuestas. Por otro lado, la escena en los créditos nos dan la impresión de que habrá una segunda parte de este filme. Aunque Disney aún no ha dado luz verde para Cruella 2, los rumores de continuación son demasiado fuertes como para ignorarlos. Es que la trama deja un final abierto y varios misterios sin resolver.

Como nota destacable, si bien el libreto no es nada del otro mundo, cumpliendo el único fin de entretener, el giro inesperado ya casi en el desenlace de la historia sorprende cuando debería no hacerlo. Sin embargo, crea un wow factor que te impacta.

Y ahora que lo menciono… Tengo que darle crédito al equipo de producción. Los efectos de fantasía y la fotografía son muy buenas. La escena de la capa que se desvanece en el fuego, sin dañar el vestido que Estella/Cruella lleva debajo, es impresionante. Igual hay que darle alabanzas a los del equipo de vestuario. Siendo una película cuya atmósfera es el mundo de la moda, el o los encargados de este departamento hicieron una película más llamativa. No me sorprendería si recibe nominaciones por el vestuario de esta historia. Aquí dejo algunas de las obras de arte que se ven en el filme:

La dirección es respetable. Gillespie logró crear una imagen chic y artístico que complementan la ambientación y la fotografía. Muchas de las tomas buscaban resaltar los atributos de las actrices, algo muy acertado dado el eje de la trama. Lamentablemente, también luce muy frívola en ocasiones. Peca de falta de profundidad. Pero, esto se trata de entretener, ¿no?

Resumiendo, una película que se disfruta, con un ritmo adecuado y momentos jocosos donde el humor negro reina.

Calificación:

★★★★

*Fotos cortesía de Walt Disney Pictures

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Ficha Técnica:

Título original: Cruella

Fecha de estreno: 28 de mayo 2021

Clasificación: PG13

Actor: Emma Stone, Mark Strong, Emma Thompson

Dirección: Craig Gillespie

Género: Aventuras.

Origen: Estados Unidos

Distribuidora: Buena Vista

Fotografía: Nicolas Karakatsanis.

Sinopsis

La película narra los orígenes de Cruella varios años antes de los eventos que ocurrían en el clásico de Disney. ¿Descubriremos cómo Cruella se volvió tan fría y retorcida, además de cómo nació su obsesión por las pieles?

Reseña

Si tuviera que resumir Cruella, la nueva entrega de Disney, en una frase, esa sería Joker meets The Devil Wears Prada.

En tiempos donde parece, en mi humilde opinión, que Disney ha perdido la creatividad y el brillo fruto de las excelentes propuestas de cine en los años noventa, trayendo esos éxitos pasados en sus versiones live action o resaltándolos con el uso de la tecnología, en la cual nada parece original —salvo que sean acompañados de marcas como Marvel o Lucas Films—, la compañía cinematográfica decidió traer de vuelta a Cruella De Vil a nuestras vidas de modo distinto a lo que vimos en películas como Beauty and The Beast o Mulan (para estar en récord, considero que la nueva puesta en escena de Mulan es brillante y magistral). Y es que, en vez de hacer un remake de la historia (después de todo, ya lo habían hecho en 1996, con Glenn Close como figura principal), quisieron rebuscar en el pasado de Cruella, siendo el filme estrenado el fin de semana pasado con el mismo nombre de su protagonista una precuela de 101 Dálmatas.

Tengo que confesar que desde que se anunció este filme, me emocioné mucho. A la vez, me daba algo de aprensión. Siendo Cruella De Vil una de las villanas —sino la villana— más icónicas de todos los tiempos, siempre me ha encantado el personaje. Así que Disney no tenía que esforzarse por venderme a Cruella como un producto rentable. Ya la amaba. De hecho, es mi personaje favorito del universo de Disney. (Demasiadas princesas dependientes y sin amor propio para mi gusto, la única heroína que me gusta es Mulan.) Cruella lo tiene todo: una personalidad arrolladora, el sarcasmo y el sentido de la moda que me vuelve loca. Mi preocupación era que arruinaran a una villana perfecta, como lo hicieron con Maleficent. De acuerdo, me gusta Angelina Jolie como Maléfica, pero la endulzaron demasiado para mi gusto. Los villanos deben ser eso, villanos. La maldad es lo que les hace grandiosos.

Es por eso que lo primero que los productores necesitaban era a alguien que pudiera darle a Cruella el brillo que merece. Y la consiguieron en Emma Stone. No solo es una actriz grandiosa, sino que tiene el poder camaleónico para convertirse en la espectacular villana que vemos en la película. Emma posee un encanto natural y le aportó el glamour que era requerido para el rol, aparte de ese aire “Jokeresco” inigualable. Hey, que ser villana no quiere decir que debe carecer de flair personal. Emma es única, como lo es el personaje que interpreta en este filme. De modo que el mayor acierto de esta película fue el escogido de los personajes, en especial las dos Emmas. La primera en específico, la Stone, dio la talla, y con creces.

Y vaya que Emma no la tenía fácil. Al fin y al cabo, el último recuerdo que teníamos de Cruella De Vil era el trabajo impecable de Glenn Close. La excelente actriz puso el listón extremadamente alto, por lo que igualar o superar lo que hizo Close era todo un desafío. ¿La ventaja de Emma? El interpretar a Cruella en su juventud, cuando esta aún se llamaba Estella (su nombre de inscripción), antes de convertirse en la villana desalmada, ansiosa por tener un abrigo de piel de dálmata, que terminó siendo.

Sin duda, la Stone pasó la prueba y se graduó con honores. Se metió en la piel de su personaje. Lo llevó al siguiente nivel. Pasarán años largos antes de que alguien pueda lograr lo que Emma Stone hizo con el papel.

Y hablando de excelencia actoral… Si Emma Stone fue impecable, Emma Thompson fue brillante. La otra Emma de este filme interpreta a la Baronesa, un ser tan frío y calculador como la misma Estella/Cruella. La diseñadora de moda más prestigiosa de su época, se ve amenazada por la joven principiante Estella, al punto de llegar a los extremos más inimaginables para seguir siendo la número uno. La Thompson es, en una palabra, perfecta. La pregunta sería si los miembros de los gremios de cine, en especial la Academia, tendrán los pantalones en su sitio para nominarla a algún premio actoral…

Ya que mi cuota de alabanzas a estas dos genios del histrionismo se ha agotado, hablemos de la trama. Como antes mencioné, la historia cuenta los inicios de Estella y cómo nace Cruella De Vil, la diseñadora. Desde su nacimiento, Estella era diferente a los demás. Y no hablo de su cabello en dos tonos contrastantes precisamente. La chica llevaba la maldad arraigada en el corazón desde siempre, y por mucho tiempo intentó sinceramente reprimir sus impulsos maquiavélicos. Ya de adulta, consigue llamar la atención de la Baronesa, que le ofrece trabajo en su casa de modas.

Es en este punto que comienza la rivalidad entre “maestra y alumna”, cuyo punto álgido llega cuando Estella descubre un gran secreto que la afecta a ella directamente. Es ahí donde su alter ego, Cruella, entra en acción. Con la ayuda de sus amigos, se vuelve en la comidilla del mundo del haute couture, robándole protagonismo a su jefa.

La guerra fashionista entre las dos mujeres es el centro de la trama, pero no descuida los verdaderos conflictos de la historia. Al final, son más las preguntas que nos deja la película que respuestas. Por otro lado, la escena en los créditos nos dan la impresión de que habrá una segunda parte de este filme. Aunque Disney aún no ha dado luz verde para Cruella 2, los rumores de continuación son demasiado fuertes como para ignorarlos. Es que la trama deja un final abierto y varios misterios sin resolver.

Como nota destacable, si bien el libreto no es nada del otro mundo, cumpliendo el único fin de entretener, el giro inesperado ya casi en el desenlace de la historia sorprende cuando debería no hacerlo. Sin embargo, crea un wow factor que te impacta.

Y ahora que lo menciono… Tengo que darle crédito al equipo de producción. Los efectos de fantasía y la fotografía son muy buenas. La escena de la capa que se desvanece en el fuego, sin dañar el vestido que Estella/Cruella lleva debajo, es impresionante. Igual hay que darle alabanzas a los del equipo de vestuario. Siendo una película cuya atmósfera es el mundo de la moda, el o los encargados de este departamento hicieron una película más llamativa. No me sorprendería si recibe nominaciones por el vestuario de esta historia. Aquí dejo algunas de las obras de arte que se ven en el filme:

La dirección es respetable. Gillespie logró crear una imagen chic y artístico que complementan la ambientación y la fotografía. Muchas de las tomas buscaban resaltar los atributos de las actrices, algo muy acertado dado el eje de la trama. Lamentablemente, también luce muy frívola en ocasiones. Peca de falta de profundidad. Pero, esto se trata de entretener, ¿no?

Resumiendo, una película que se disfruta, con un ritmo adecuado y momentos jocosos donde el humor negro reina.

Calificación:

★★★★

*Fotos cortesía de Walt Disney Pictures

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