Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

¿Qué pasa con la ropa que sobra cada temporada?

¿Alguna vez te habías hecho esta pregunta? Una parte importante de la sostenibilidad en una marca de indumentaria se enfoca en la responsabilidad de sus desechos textiles incluyendo aquellos que resultan después de su producción. Cada marca tiene un destino final distinto para aquellas prendas que no logran salir de su punto de venta y si bien es cierto que lo ideal sería darles una oportunidad regalándolas a la caridad existen negocios que son incapaces de aceptar la realidad de que hay algunos diseños que la gente rechazó por completo y con tal de mantenerlo oculto llegan a destruir miles de prendas e incluso las incineran. Pero ¿Cómo llegan a tomar estas decisiones? Bien, actualmente dependiendo de cada marca existen entre 2 y 4 temporadas y dentro de cada temporada existen microcolecciones infinitas (sobre todo en marcas fast fashion) cada vez que entra una nueva colección, la anterior pierde atención por lo que empiezan a quedar rezagadas algunas piezas. Al termino de la temporada todas aquellas prendas que han quedado rezagadas (ya sea porque era un diseño complicado, porque se maltrató, se agotaron ciertas tallas o simplemente porque quedaron escondidas en la tienda) entran en descuento, nuevamente dependiendo de cada marca existen distintas etapas en las que el descuento puede aumentar (muchas veces dependiendo de la demanda del producto).

Lo ideal para un negocio es no tener pérdidas por lo que a veces se conforman solo con recuperar la inversión realizada, si el producto no se termina en la última etapa de rebajas las tiendas suelen elegir entre:

-Devolver sus productos al centro de distribución para re acomodarlos en algún outlet o tienda multimarca.

-Enviar ciertas piezas a sucursales que podrían venderse por las características climáticas o económicas. Por ejemplo mandar saldos de verano de la Ciudad de México a zonas cálidas en invierno como Veracruz, Acapulco o Cancún.

Después de todo este proceso si las prendas no se venden es donde las tiendas entran en conflicto y es el momento con más riesgos de perder la sostenibilidad. Bien, en el “mejor de los casos” los saldos se mandan a países de bajos recursos por medio de un distribuidor autorizado en donde la ropa se remata para recuperar aunque sea una pequeña parte de la inversión. La parte negativa de esta opción es que para este punto la mayoría de la ropa está en muy malas condiciones y el precio que paga la gente aunque sea muy bajo parece injusto.

Otra alternativa que toman algunas marcas es donar todos sus saldos a la caridad dentro y fuera de su país de origen. ¿Suena mejor verdad? Sin embargo no todo es positivo pues existe gente que se dedica a lucrar con las donaciones que se realizan a países de bajos recursos y revenden esa ropa. ¿Lo malo? Al ser donaciones, han entrado al país sin pagar impuestos y al revenderla solo existe una persona beneficiándose ¿A caso no es lo mismo de lo que nos quejamos de las marcas que venden fast fashion? (Pero este es otro tema).

Finalmente la última opción que toman varios grandes negocios es regresar la ropa que no se vendió al país de fabricación para destruirla y quemarla ahí mismo.

Actualmente existen marcas sostenibles que optan por la recolección de sus propios saldos para reciclar los materiales textiles y producir nuevas prendas a partir de esos residuos.

Seguramente te estás preguntando que medidas puedes tomar para frenar esta situación así que no te pierdas mi próximo post.

Relacionado