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¿Por qué pica la lana?

Buenos días humanitos. Hoy quiero ayudar a resolver la duda del porqué del picor de la lana y contaros algunas curiosidad sobre este material tan común en la Moda, especialmente la de invierno; pero desde un punto de vista que profundiza más en el origen y la naturaleza y estructura de esta fibra. Si os pica la curiosidad, seguid conmigo.

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Imagen de Rudy and Peter Skitterians en Pixabay

¿Qué es la lana?

Evidentemente hay que empezar por el principio.

Dentro de los materiales que se utilizan para realizar tejidos hay varios tipos de fibras (que compuestas y encadenadas son las que forman los hilos); si queremos dividirlas entre dos grandes bloques lo más sencillo sería entre las de origen sintético y las de origen natural, y dentro de este último bloque, las de origen vegetal (como el algodón o el lino), y las de origen animal (como la seda o nuestra protagonista: la lana)

La lana, como ya hemos comentado, es una fibra de origen animal. Es de tipo melaninoso, lo que significa que el animal lo genera como pelaje de forma natural y que se le puede cortar o esquilar sin necesidad de sacrificarlo.

Las fibras se componen de varias capas, que se van rodeando de la mayor a la menor, y cada una de ellas aporta ciertas características a la fibra. (Si queréis que os vaya contando curiosidades sobre otras fibras y materiales, comentádmelo, es un tema muy interesante).

Imagen de skeeze en Pixabay

Estructura de la fibra

Bien, la lana tiene un núcleo en forma de espiral, como los rabos de los cerditos. Este núcleo es el que hace que la lana sea elástica, ya que al estirarse el núcleo y pasar a estar recto da más de si y vuelve a su posición inicial sin muchas dificultades.

Rodeando el núcleo hay varias capas que en su mayoría tienen una función protectora. Generalmente las ovejas, especialmente las denominadas “lanudas”, son de climas más fríos, por lo que necesitan que el pelo de su cuerpo sea grueso para protegerlas. Entre todas estas capas, que están formadas por pequeñas “escamitas”, es fácil que quede aire acumulado, que es lo que protegerá a la oveja del frío. Pero también, si se sumerge en agua, estos huecos se llenarán de líquido y se volverá muy pesada. 

Cuando una tela de lana la exponemos a la lluvia, en un principio parecerá no calarse y que puede hacer resbalar el agua, y así es, pero solo durante unos momentos, mientras las escamas de las fibras puedan mantener el agua a raya. Una vez el agua pase a ser demasiada, se filtrará e hinchará. Por eso no deberíamos fiarnos de las primeras apariencias: si nos empieza a llover y llevamos un abrigo de lana; no os equivoquéis y buscad un tejadillo pronto. (O quitaros el abrigo y buscad una farola para imitar algún musical, como prefiráis).

Imagen de Joel Papalini en Pixabay

 

El misterio…

Llegamos por fin a la última capa, la más externa, el motivo de los picores. Como ya habíamos mencionado, las capas de la lana se forman por pequeñas escamas. La última de las capas la construyen escamas mucho mas grandes que las anteriores, y son los picos levantados de estas escamas las que nos producen pequeñas rozaduras en la piel cuando entramos en contacto y roce con la lana.

Sin embargo, no siempre ha de ser un tacto tan desagradable, y no solo hay formas de volver más suave la lana, sino que algunos diseñadores son capaces de crear tejidos suaves y finos para confeccionar trajes que se alejan de la típica prenda de lana en la que pensaríamos, como un abrigo o una bufanda gorda.

Ejemplos de diseños con lana

  1. La marca Armatta confecciona vestidos de novia e invitadas, además de accesorios, exclusivamente con lana de alpaca como tejido principal. En su página web, Armatta.es, podéis encontrar más información sobre la lana de alpaca, que tiene todos los beneficios de la lana de oveja, como la elasticidad y el abrigo, junto a otros muchos más propios de este animal; además de la historia de su fundadora y algunos de sus preciosos e innovadores diseños.
  2. Entre los diseños y prendas de lana, no podían faltar los más habituales, que si bien no son una novedad para todos vosotros, son la realidad de esta fibra: Las prendas de abrigo. Se suele ver en la ropa de invierno y, en un formato más “sofisticado” la podemos encontrar en tejidos clásicos como el Tweed de Channel.
  3. Retomando el clásico del Tweed, quería hacer una mención a las firmas clásicas como Channel o Burberry, que desde sus inicios han estado utilizando esta fibra, en especial en sus diseños más icónicos como la chaqueta de Channel y la gabardina de Burberry. Ambas son prendas atemporales y muy ligadas al estilo clásico inglés, relacionado con la elegancia y la sofisticación.




Consejos para tus prendas

Si quieres agregarle suavidad a tu prenda de lana para que no te pique tanto, aquí tienes una “receta” que espero que te ayude. Si es de lana de oveja no pasará a tener el tacto de la lana de Alpaca o la seda con una sola aplicación, pero notarás la diferencia y no tendrás tantos problemas al vestirte con ella.

He estado leyendo varios artículos al respecto y todos coinciden en un punto: la mayoría de los ingredientes que necesitamos son parte de remedios habituales que utilizamos para suavizar nuestro cabello, que tiene el mismo origen que la lana, de forma que no es de extrañar. He recogido lo esencial y lo que todos los artículos tenían en común y aquí os lo traigo.

  • Primero buscaremos un recipiente o balde donde pueda caber la prenda holgadamente y lo llenaremos hasta la mitad de agua tibia (todas las medidas a las que haga referencia se pueden tomar a ojo sin ningún problema, no os agobiéis). Introduciremos la prenda y la dejaremos absorber el agua durante unos 20 o 30 minutos, para asegurarnos de que las escamas de la fibra se abren todo lo posible.
  • Tras sacarla del remojo, la dejamos secar sobre una toalla u otra superficie horizontal, pero sin secarla del todo, solo estará allí un momento. Mientras se va secando, preparamos de nuevo el balde que llenaremos también con agua tibia, pero sin llegar a la mitad de su capacidad. En este punto tenemos dos opciones, una con vinagre blanco y la otra con suavizan para el cabello.
  • Si has optado por el vinagre, añadelo al balde con agua hasta llenar 3/4 de su capacidad (lo que se quedaría en una proporción de 2 a 1 entre el agua (2) y el vinagre (1)). Coge la prenda y sumérgela en esta nueva mezcla y déjala allí por otros 20 o 30 minutos aproximádamente.
  • Si preferías usar el acondicionador del cabello, rellena de nuevo el balde con agua tibia o usa la misma de antes si aún no está fría. Luego le añadiremos un poco de acondicionador, la cantidad variará según lo grande de la prenda y cuanta efectividad tenga el producto. Yo aconsejaría echar 3 o 4 cucharaditas que añadiremos al balde y que removeremos un poco hasta que veamos que se diluye correctamente, o que por lo menos se reparte. Acto seguido metemos la prenda y la dejamos reposar 15 o 20 minutos como mínimo.
  • Una vez haya terminado el tiempo, la sacamos y podemos secarla de forma normal o añadirla a una lavadora con un programa específico para lana, que nos ayudará a deshacernos de los restos de los ingredientes y a quitarles el olor residual. En las entradas anteriores ( Consejos para la Colada II y III) tenéis consejos para poder lavar y secar sin ninguna preocupación vuestras prendas más delicadas, echadle un vistazo para terminar de preparar vuestros prendas de lanas y poder volver a lucirlas sin miedo a las rozaduras y picores.

Y esto es todo por hoy. Espero que os haya resultado útil y curioso y que sigáis queriendo aprender cosas nuevas cada día.

Os leo la semana que viene con una nueva Entrada, ¡nos vemos!

Imagen de reetdachfan en Pixabay

Imagen de cabecera de S. Hermann & F. Richter en Pixabay

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