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Nuestras Primeras Damas ¿Cuál es la tuya?

Por @mafergonp

En Venezuela hay dos Presidentes y, por supuesto, dos Primeras Damas. Esto nos hace un país único, debemos ser así como el país más loco del mundo. Hay una grave crisis humanitaria, hay tortura, asesinatos y persecución política y sin embargo, hay chistes, risas y buen humor.

Tener dos Primeras damas no es la excepción. es conversación “de moda” en estos tiempos establecer la comparación entre Cilia Flores y Fabiana Rosales. A la primera  tenemos años viéndola y sabemos como ha mutado hasta ser hoy una mujer rubia que casi pisa los 60 años y que ahora, tras haber sido pobre o clase media-baja toda su vida, viste Chanel.

La otra, una periodista, cerca de los 30 años con una bebé llamada Miranda, delgada, cabello castaño claro y facciones muy de la clase media. La hemos visto vestir con zapatillas de goma para marchar, vestidos para asistir a encuentros con presidentes de otros países y traje de taller para otros eventos diplomáticos.

Como decimos siempre, la ropa dice, la ropa expresa, habla de quienes somos, de lo que somos, de lo que queremos ser y hacia donde pretendemos ir. El atuendo en los políticos sirve para reafirmar ideas, las refuerza. Los colores, texturas, telas. En Venezuela con tanta tragedia la ropa dice mucho más.

Cuando este 5 de julio la mujer de Nicolás Maduro posó a su lado ataviada con un sobretodo y pantalón de color morado, mientras su marido daba la bienvenida al pueblo y a los militares en un día “con un sol radiante”, me pregunté:

-¿Será que Cilia Flores será capaz de ubicarse en dos cosas: Mientras ella se monta encima miles de dolares en ropa hay 4 millones personas desnutridas en este país, pero además, la mañana de este 5 de julio no fue fresca, en Julio, en Caracas no hay fresco, hace calor, mucho calor. La otra, habrá perdido Cilia Flores su sentido de la ubicación geográfica?

Aunque es una pregunta que me respondo yo misma: la verdad es que si sabe que está en el Caribe y si sabe lo que le pasa a los venezolanos en sus neveras, en sus casas y en los hospitales, pero no le importa, porque ella solo quería en la vida lucir Chanel o Dior o Loui Vuitton.

cilia con maduro

En otro punto de Caracas y para la sesión solemne por la fecha, Fabiana Rosales lució un traje que parecía tipo braga en color verde olivo, de seda, con mangas anchas de volados y ceñida al cuerpo sin ser vulgar. El cuello en “V” dejó su pecho semi descubierto. Yo solo le habría quitado el accesorio del cuello que en color negro sobraba.

Uso zapatos blancos, cola de caballo y apenas un poco de maquillaje. El color de su traje acompaña el llamado de su esposo a los militares del país a “ponerse del lado del pueblo”, su estilo, un poco tímido y como tratando de no verse muy de lujo, buscan mostrar a la mujer de un Presidente joven, que está bucsando por el cambio, contra una dictadura que Loa amenaza y mata al pueblo con balas y de hambre.

fabiana rosales

A Fabiana le falta algo, tal vez copiar a Michelle Obama así como su marido usa de modelo a Barak, porque la moda y el estilo no se tratan de lujo sino de enviar el mejor mensaje no verbal y reforzar lo que pensamos. Entre nuestras primeras damas yo ya tengo definida mi opción, pero no por sus atuendos sino a pesar de ellos, porque a una le sobra ropa y a la otra le falta arrojo.

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