Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

New York Fashion Week 2019

Paso la Semana de Alta Costura y ahora es el turno de la Semana de la Moda en Nueva York. Vamos a repasar algunos de los desfiles.

Carolina Herrera 

Wes Gordon sigue en el camino que emprendió la pasada temporada en su primera colección al frente de Carolina Herrea. Un camino que le lleva por la fidelidad a los códigos de la marca pero a su manera. Cosa que se reflejaba en la cantidad de mini vestidos de aires sixties que pudimos ver sobre la pasarela. También en la brillante paleta de colores, como el amarillo o el fucsia. Y la apuesta más sutilmente moderna vino al final, de la mano de trajes sastre con aberturas y una revisión de la eterna camisa blanca en forma de maxi vestido camisero de corte oversize.

Brandon Maxwell 

Una vuelta a los orígenes podía ser el título del último desfile del diseñador, que parece renegar de los brillantes tonos de su anterior colección para volver al blanco y negro. En cuanto a las siluetas también tenían un denominador común, prendas ajustadas que marcan cintura, con muchas formas de lápiz y pantalones palazzo. También se vieron toques sporty en tops deportivos.

Longchamp 

Los 70 más bohemios y desenfadados inspiran la última colección de Sophie Delafontaine para la firma francesa. También los viajes sirven de referencia, ejemplo claro es la réplica de la alfombra que Andrée Putman creó para el Concorde como eje central de todo el show. Una sucesión de prendas versátiles y ponibles desfiló sobre la pasarela del Distrito Financiero para reflejar un estilo que reflejaba la elegancia francesa con la diversidad neoyorkina, que abarca desde monos, shorts, vestidos midi o faldas plisadas.

Jeremy Scott 

Si algo hemos aprendido tras años de experiencia en su propia firma y en Moschino, es que los desfiles de Jeremy Scott nunca son solo moda. La protesta social, el reflejo urbano siempre presentes en sus shows. El diseñador de Kansas ataca esta vez a uno de los temas preferidos en la América de Trump, las noticias falsas, el clickbait. Trabajando con la artista Aleksandra Mir, las prendas serigrafiadas en papel de periódico gritaban palabras como “escándalo” y “caos”, todo en blanco y negro, solo roto por toques de denim. Las siluetas venían definidas por aires punks con amplias faldas de tul, gabardinas largas y mini faldas.

Tom Ford

El edificio Armory de Park Avenue, en Manhattan, volvía a ser el escenario elegido por Tom Ford. Una colección muy masculina, tanto en las prendas como en los modelos, que presentaban a la vez los diseños de hombres. Basándose en la colección Otoño Invierno de 1996 que creó en su época al frente de Gucci, el disenador propone pantalones sastre de corte amplio en telas satinadas, piel y terciopelo. Blusas holgadas en colores potentes, abrigos furry. La novedad está sin duda en los complementos, sombreros de pelo y boinas de fieltro junto con zapatos peep toe de plataforma y atados al tobillo.

Proenza Schouler

Tras pasar unas temporadas dejándose seducir por París, el año pasado el dúo volvía a Nueva York y parece que para quedarse. Después de empaparse de la cultura de la Alta Costura de la Ciudad de la Luz, Lazaro Hernandez y Jack McCollough prefieren apostar por la sencillez de una propuesta discreta con énfasis en el denim desteñido. Dominada ya la sastrería, los diseñadores juegan con sus formas y patrones creando nuevas prendas deconstruidas que juegan con la parte masculina y femenina de esta prenda. Las aberturas, asimetrías y plisados también forman parte de este nuevo camino de Proenza Schouler, que parece buscar la definición de una nueva sobriedad.

Marc Jacobs

Durante las últimas temporadas, Marc Jacobs se ha estado fijando en los 80 de Yves Saint Laurent o en los 50 de Balenciaga. Pero para el próximo Otoño Invierno el diseñador neoyorkino ha querido seguir mirando al pasado, pero al suyo propio, recuperando los volúmenes de su primera época. Capas y abrigos de silueta en leopardo y estampado Príncipe de Gales que van dando paso a vestidos de tul y estampados de flores.

Michael Kors 

La década de los 70 y su glamour bohemio es una de las décadas más referentes en el mundo de la moda. Iconos de moda, de la música y el cine han inspirado a la mayoría de los diseñadores en algún momento de su vida. Pero pocas han sido tan claras y a la vez tan fieles como la que ha presentado Michael Kors en New York Fashion Week. Hasta el logotipo de la mítica Studio 54 se adueñaba de camisas, abrigos y bolsos. Por lo demás, los vestidos de flores de largos midi, pantalones de campana, boas de colores y brillante lamé que daba paso a la parte más festiva con diseños metálicos, plagados de lentejuelas y rematados con plumas.

Oscar de La Renta

El dúo decidió recurrir al estampado Príncipe de Gales y al gris marengo, una propuesta muy urbana que dejaba paso a la parte más romántica de vestidos, sencillas túnicas de satén y abrigos con estampados de arabescos. La parte más sofisticada del legado de de la Renta esta sufriendo aquí una ligera descontextualización, por ejemplo añadiendo guateados a los tradicionales vestidos de noche o convirtiéndolos en tops. Pedrería dorada, encajes, plumas, tul y hasta un bonito y sencillo diseño de terciopelo con escote cortado a láser acompañado de un tradicional farol árabe como original bolso.

 

 

 

 

 

Relacionado