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¿Nepotismo en la industria de la moda?

En el pasado, las modelos que llegaban a desfilar para grandes y reconocidas marcas o ser protagonistas de comerciales que se veían a nivel mundial, lo lograban con muchísimo esfuerzo y sacrificio. Muchas de ellas empezaban de cero. Sin contactos que las ayudaran, sin millones de seguidores en redes sociales, incluso, sin conocer mucho acerca de los diseñadores para los que trabajaban. En otras palabras, eran chicas normales que gracias a su talento y carisma lograban llegar al estrellato.

Estas mujeres llegaron a ser incluso más famosas que muchas actrices y cantantes de la época, lo cual no era muy común antes de la década de los 80 ya que la gente consideraba a las modelos como maniquís humanos y creían que su trabajo no tenía mérito alguno. Todo cambió en la ‘era de las supermodelos’. Una de las integrantes de este grupo fue la brasileña Linda Evangelista, que en una entrevista para la revista Vogue en 1990 declaró:

“Las modelos como yo no nos levantamos de la cama por menos de 10 mil dólares al día”

Linda Evangelista

Y es probable que ella pudiera darse el lujo de no trabajar por menos de ese monto, pero para miles de modelos, esto no podría estar más alejado de la realidad. Después de que el grupo de las supermodelos originales; conformado por Claudia Schiffer, Cindy Crawford, Christy Turlington, Naomi Campbell, Tatjana Patitz y Linda, se disolviera, no existió otro grupo que pudiera reemplazarlas. Regresaron las épocas de los ‘maniquís humanos’ donde ocasionalmente algún nombre saltaba al estrellato, pero no con tanta influencia como la que estas chicas tuvieron en su momento.

La industria se mantuvo más o menos estática hasta la década del 2010, donde un grupo de chicas que comenzaban su carrera como modelos empezaron a llamar la atención de todos los medios por su rápido ascenso, modelando para marcas de alta costura y siendo las caras de compañías como Maybelline y Reebok, pero ¿en realidad merecían todo este reconocimiento? ¿tenían tanto talento como las supermodelos de la época de oro? y si no era así, ¿por qué todos estaban tan interesados en ellas de repente?

NEPOTISMO

Trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos.

En esta lista se suelen citar a Kendall Jenner, las hermanas Gigi y Bella Hadid, Hailey (Baldwin) Bieber, Cara Delevigne y a Kaia Gerber, entre algunos otros nombres. Mucha gente cree que todas estas chicas no llegaron a desfilar en París o Milán por casualidad, fueron sus poderosas e influyentes familias y sus millones de seguidores en Instagram los factores que ‘compraron’ sus pases en el mundo de la alta costura.

Nadie puede negar que estas chicas son hermosas, pero ¿merecen el título de supermodelos? Muchas personas no lo creen y la verdad es que sólo basta comparar sus caminatas en la pasarela con las de las modelos de los 90 para darse cuenta de la enorme diferencia que existe entre ambos grupos.

Aunque no sepas nada de moda, la diferencia es abismal incluso a simple vista. No digo que las modelos de Instagram lo hagan mal, pero creo que si no fueran por sus familias ni la cantidad de seguidores que tienen en redes sociales, no habrían llegado a donde están hoy, pues claramente sus caminatas no tienen nada de especial.

Una modelo española reconocida que logró desfilar para la marca de lencería Victoria’s Secret ha hablado al respecto, diciendo:

“Si yo me presento con las medidas de Gigi en una Fashion Week, me mandan a mi casa; no como a ella. ¿No será por los millones de seguidores que tiene en las redes sociales? Y hay modelos muy buenas que como no saben usar las redes pues que no desfilan tanto. Es extraño lo que está pasando”.

Blanca Padilla

Y lo que dice no me parece para nada descabellado. Tiene sentido que las casas de moda elijan a este tipo de chicas, pues se benefician de la exposición que tienen a través de estas modelos. Si Kendall Jenner publica en Instagram que protagonizará la campaña de Dolce&Gabanna, la gente estará mucho más interesada y pendiente de ello que si una modelo no tan conocida protagoniza la misma campaña.

¿Es bueno o malo el rumbo que está tomando la industria de la moda al contratar a este tipo de modelos? Personalmente, creo que se está perdiendo el carácter artístico que alguna vez tuvo este mundo. Las empresas ganan mucho más a costa de perder esa chispa que caracterizaba a la moda de antes. ¿Qué opinas tú?

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