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Nacionalismo o globalización ¿Se puede elegir?

Una manera de proteger a los niños de los peligros callejeros es mantenerlos en casa, con ventanas y puertas cerradas. Esta decisión puede garantizar el logro de ese propósito por lo menos a corto plazo. Esta idea de convertir el hogar en fortaleza se puede ampliar: podemos amurallar una ciudad o un país. Troya debió tener murallas impresionantes, la Gran Muralla China y el Muro de Adriano fueron justamente famosas como obras defensivas.

Sus murallas finalmente no protegieron a Troya y de las murallas mencionadas, la primera de estas atrae una inmensa cantidad de turistas, quienes desde el punto de vista de los emperadores chinos de la antigüedad serían barbaros, los barbaros de los cuales se querían proteger.

Volvamos a donde empecé: el problema de una familia para proteger a sus hijos. Ciertamente hay otras alternativas. Por ejemplo, inscribir a los chicos en algún curso de defensa personal, crear algún tipo de patrulla comunal, exigir una intervención policiaca.

Hasta aquí, lo dicho se puede reinterpretar a nivel nacional. ¿Qué puede hacer un gobierno nacional para beneficio de su clase trabajadora? Puede cerrar fronteras para la importación de productos extranjeros o hacerlos más costosos, puede crear una política pública para cualificar a sus trabajadores, puede llegar a acuerdos internacionales.

La presión para que los gobiernos nacionales actúen es grande. Grupos numerosos han perdido parte importante de sus ingresos. Estos grupos quieren que los gobiernos que eligieron hagan algo por ellos.

En cualquier combate, si uno quiere ganar necesita alguna información: quién es el contrincante, cuáles son las reglas de confrontación, etc.

En estos momentos, el estilo de vida de muchos, incluyendo desde naciones del primer mundo hasta el otro extremo, depende de las relaciones internacionales. En el escenario económico internacional encontramos tanto gobiernos nacionales como corporaciones multinacionales.

Para vestirnos, desayunar e ir al trabajo dependemos de una gran cantidad de proveedores de bienes y servicios, conocidos y muy desconocidos.

Los productos que se venden en un país A, a un precio cómodo para los habitantes de ese país, pudieron haber sido ensamblados en un país B, usando componentes fabricados en C (con materias primas provenientes de los países C1, C2, C3, …), D (con materias primas …), E (con materias primas …), …; usando tecnología de propiedad intelectual de las corporaciones F1, F2, …

Los consumidores finales tenemos poca información. Quizás solo conocemos el precio, el logo, el color de la caja; muchas veces ni conocemos ni queremos conocer los detalles.

Si vamos a comprar unos zapatos, por ejemplo, simplemente queremos que sean como los del anuncio, al precio que aparece marcado. No estamos buscando una conferencia en logística y comercio internacional.

Pero que no nos gusten las complicaciones no significa que estas van a desaparecer. Avances como la inteligencia artificial y la impresión 3D pueden acelerar los cambios y profundizar las diferencias entre naciones y entre grupos poblacionales.

Quienes sentirán con mayor dolor el impacto de estas nuevas tecnologías, que necesitan cada vez menos mano de obra poco calificada, serán quienes están ocupados precisamente en sectores productivos que dependen de esta mano de obra. Existe un riesgo razonable de que quienes son pobres en la actualidad sean más pobres en el futuro.

Es decir, el mayor riesgo que puede enfrentar un país quizás no sea otro país sino un cambio radical en la economía, por ejemplo, en la producción, si en el futuro hay un uso intensivo de la inteligencia artificial y la impresión 3D.

¿Cuáles son los países que pueden hacer el esfuerzo necesario para ayudar a su población a avanzar hacia una civilización que da cabida a las tecnologías de punta?

¿Cuáles son los acuerdos internacionales que pueden hacer el cambio uno más humano?

 

 

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