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Mira que soy de probar…, ¡pero esto jamás!


Dicen que…, para gustos, colores, ¿no? Pues sí, pero en mi vida he repudiado algo tanto como esto. NUNCA. Soy de probar, de intentar cosas nuevas solo por… curiosidad, pero… ¿esto? Jamás, ni lo he probado, ni creo que lo haga.

¿De qué estoy hablando?

Pues, no sé si te sonarán, llevarás o habrás querido probar…, pero sí, hablo de las mechas platinadas. ¿Mechas? ¿Otra vez? Pues, sí, qué quieres que te diga, me encanta todo lo relacionado con el cabello…, excepto esto, (entre otras pocas cosas).

Mira que he probado cosillas en mi pelo, durante un tiempo llevé reflejos, más que nada porque mi color expuesto al sol y a la playa de seguido parecía más rubio ceniza casi canoso…, lo odiaba. Con el tiempo, aprendí a quererme y a que me encantaba cómo me quedaba, sobre todo, por los mechones con mechas naturales que todas solemos tener. Pero, lo que nunca me ha llamado, ha sido este tipo de mechas, las platinadas, las que se hacen con papel de aluminio. Dios, de verdad…, no sé ni de dónde proviene ese rechazo a ellas, pero es que no las puedo ni ver.

Aaaaunque…, he de decir que, como con todo, tengo mis excepciones. Las he visto a quienes les quedan de fábula, es más, ni siquiera parecen mechas platinadas, porque son maravillosas (hurra por el/la peluquero/a, en serio). Pero, en la mayoría de casos…, me recuerdan a Frankestein. No pretendo ofender a nadie, porque sé que hay gente a quien le encanta, pero yo no puedo con ellas, de verdad.

Resulta que…

… A mi madre tampoco le gustaban, es más, ella las odiaba. Yo, aún las puedo soportar, como ya te he dicho. Como peluquera durante…, prácticamente, toda su vida, me enseñó todo lo que sé sobre mi pelo, y más. Parece ser que yo sigo esa trayectoria del odio a las mechas platinadas, pronto terminará en tradición familiar o algo.

También, resulta que, mi rechazo a este tipo de mechas no se debe solo a eso, sino a que me parecen muy antinaturales. Las veo favorecedoras, en según y quienes, pero para nada naturales. Es decir, ya son artificiales de por sí, son mechas…, pero por ejemplo, las babylights me parecen más monas, estilosas e incluso lo que más se acerca a la naturalidad. Siguen siendo mechas. Mi amor por la naturalidad me empuja en la dirección contraria de las mechas platinadas y yo jamás me las haré, ni por probar, ni por curiosidad, no me gustan y se acabó a historia. Peeeero, (como siempre, hay un pero), sí las he llegado a hacer. ¿Salió bien el experimento? Salió bien, pero que siguieron sin gustarme (jajaja).


Con todo lo que has leído, ya sabes que para nada las acepto dentro de mi repertorio, por así llamarlo, pero ¿y tú? ¿Has llevado alguna vez o te lo has planteado? ¿Qué piensas de ellas? Que no me gusten a mí, no quiere decir que no le gusten a nadie y me gustaría saber tu punto de vista y qué opinas de ellas.

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