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México es un país camp

Antes de explicar la razón que hace que México sea país “camp”, es necesario que entendamos primero el término y su origen. Camp no es una idea ni un objeto, es un gusto por todo aquello que es antinatural, exagerado y cuenta con cierta teatralidad. Ser camp no es ser natural, es ser artificial.

El término viene del francés “camper“, que se refiere a posar de la manera más exagerada posible. Luis XIV de Francia, conocido como el “rey sol”, es el mejor ejemplo para describir este estilo, pues lo caracterizaba su manera extravagante para ir arreglado, sus fiestas en Versalles tan rimbombantes, llenas de espectáculos y comida infinita.

Luis XIV

Pero, ¿qué tiene que ver este estilo con México? Pues luego de analizarlo detenidamente, tiene mucho que ver.

Los cantantes, programas de televisión, decoración y eventos típicos en México, cuentan con esta estética que busca ser llamativa. – Sí, somos exagerados a la hora de vestir y decorar-.

Un buen ejemplo en el medio artístico mexicano, es Yuri, que además de tener espectáculos extravagantes, casi siempre opta por vestuarios brillantes y con formas poco naturales. Otro que no se quedaba atrás era el Divo de Juárez -a.k.a. Juan Gabriel-, con sus trajes exóticos y bailes llenos de teatralidad. Al igual que Ninel Conde o Laura León que en cada una de sus presentaciones, siempre cuentan con esa estética artificial con “brillitos” y plumas de colores, que terminan por llamar la atención.

Laura León, Juan Gabriel y Yuri.

Programas como María de todos los ángeles, la hora pico o la familia peluche, tienen esa estética antinatural con una mezcla de colores y texturas exageradas. Además de la teatralidad que los caracteriza.

Este estilo, también es muy peculiar entre las mujeres. Como dice la canción de los Horóscopos de Durango, “antes muerta, que sencilla”. Algunas mujeres mexicanas jamás serán vistas sin ir vestidas de manera llamativa. Siempre con uñas largas con piedritas -alacranes en algunos casos-, pestañas postizas, tacones súper altos y sombra de ojos llamativa. A la gran mayoría les encanta ir emperifolladas.

Las fiestas de XV años celebradas en nuestro país, no se quedan atrás. Es más, podría decirse que es el mejor ejemplo para describir lo camp. Empezando por el vestido de color y forma despampanante, peinado y maquillaje fuera de lo común. Además, la temática elegida por la quinceañera, también puede ser en ocasiones, completamente antinatural y si le agregamos la teatralidad particular durante el vals con los conocidos chambelanes, o cuando el papá le quita la zapatilla a la quinceañera para ponerle unos tacones altos, nos damos cuenta de que esta festividad tan típica es completamente camp.

Y no solo se queda en el vestir. Lo mismo pasa con el interiorismo en los hogares mexicanos, donde vestimos el baño o la sala con tapetitos bordados o hechos de crochet. Como dice Gustavo Prado, hacemos lucir nuestro baño como Versalles, viviendo en la Merced.

Con todo esta reflexión no se pretende generalizar, ni calificarlo como algo “malo”, simplemente se trata analizar, que es algo que se vio en el pasado Met Gala en Nueva York, pero que en México se vive y posiblemente no lo habíamos relacionado.

En fin, ni Katy Perry ni Zendaya podrán jamás igualar lo exagerado y la teatralidad que caracteriza a nuestro país. Somos un país bien camp.

PD: Toda esta reflexión se la debo a Gustavo Prado, quién me hizo ver más allá de de esta estética.

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