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Maria llena de gracia se reinventa en tiempos de pandemia

La marca de zapatos caleña no solo mejoró su canal digital, también creó nuevas experiencias de compra para sus clientas y ajustó su más reciente colección a las ocasiones de uso actuales.

Todas las marcas de moda en Colombia han tenido que repensar sus negocios para hacerle frente a la crisis por la Covid-19. De acuerdo con un estudio de la compañía chileno-japonesa FollowUP, entre la última semana de marzo y la primera de julio de este año, las ventas promedio en moda masculina y femenina en Colombia se desplomaron 84,6 % con respecto al mismo periodo de 2019, y las de calzado cayeron 85,8 %.

Para la marca de zapatos caleña Maria llena de gracia, la coyuntura actual supuso tener que ajustar la operación de su compañía a las cifras presentadas en ventas en la industria del calzado en nuestro país. Una de sus primeras acciones fue cerrar la tienda física ubicada en el tradicional barrio Granada, pero no fue la única.

“Tuvimos que adaptar nuestra operación a la virtualidad como respuesta a la necesidad de mantener el distanciamiento social obligatorio, con el reto de seguir ofreciendo la misma atención personalizada a nuestras clientas y respetar nuestra promesa de valor de permitirles co-crear los zapatos de sus sueños”, aseguró María Alejandra Muñoz, directora creativa de la marca.

Por eso implementaron “María llena de gracia en casa”, un sistema de venta en el que una de las asesoras de la firma visita a las clientas en su lugar de vivienda con todos los protocolos de bioseguridad, para que puedan escoger y sentir las texturas y los materiales.

En esta experiencia, las usuarias tienen al alcance un concepto diferente que les permite co-crear el diseño que siempre han querido, cambiar la altura y el tipo de tacón y plataforma, y seleccionar el color. También les ofrecen la opción de realizar una video llamada o video conferencia para tener la asesoría de la directora creativa de la marca.

Con estas decisiones la firma abrió la posibilidad de generar empleo pese a que tuvo que reestructurar el área comercial al cerrar su boutique. “La fidelidad de nuestras clientas es de destacar, pues gracias a esta, el taller ha podido operar”, dijo María Alejandra.

Además, recientemente lanzó su colección Garden Fest (Una fiesta en el jardín), adaptada a las ocasiones de uso predominantes durante la pandemia. La propuesta evoca una mujer femenina, versátil, que busca diseño y detalles exclusivos sin sacrificar la comodidad e incluye una gran variedad de flats, tenis y tacones de baja altura, con detalles sutiles y delicados, con una paleta de colores pasteles (menta, nude, palo de rosa y azul celeste) y tonos neutros, siempre presentes en sus diseños.

La marca

Creada en 2016 en Cali, Maria llena de gracia es el resultado de la fusión creativa de una pareja que comparte conocimientos en mercadeo, experiencia gerencial y comercial, además de un mutuo gusto por la moda.

Sus zapatos hechos a mano 100 % en cuero están pensados para una mujer versátil, sofisticada y amante de la moda, y su concepto de diseño parte de la gracia innata, la elegancia y la feminidad de las mujeres, el cual se refleja en detalles sutiles como lazos, drapeados, moños, flecos, tiras y en el uso de materiales tan delicados como el gamo.

En el proceso de producción intervienen artesanos de la ciudad, principalmente madres cabeza de familia. Pero además la compañía le ha apostado a ser socialmente responsable. “Hemos trazado tres ejes que involucran al medio ambiente, los beneficios y/o rentabilidad del negocio y el bienestar social de los empleados y proveedores que trabajan con nosotros, entre los cuales debe existir un equilibrio. Venimos trabajando en el establecimiento de principios éticos para la empresa y en la base de una remuneración justa y digna a los proveedores y empleados que garanticen calidad de vida para los mismos”, explicó la directora creativa.

Paralelamente sus procesos son artesanales, lo que, según María Alejandra, redunda en la disminución de emisiones de dióxido de carbono. “Trabajamos con 15 familias de artesanos del cuero, apoyando principalmente a madres cabeza de familia; hemos tenido espacios de retribución a la sociedad como la campaña ‘Mi deber es cuidarte’ en la que se pudo entregar parte de las ventas de un segundo par en insumos de protección para el personal de la salud de Cali, y estamos en la implementación de un Gobierno Corporativo que garantice transparencia en todos los procesos, buscando que nuestra empresa sea sostenible en el tiempo”, concluyó. 

Por eso cuentan con unidades limitadas en stock y la posibilidad de hacer manualmente los zapatos, bajo un concepto de moda responsable, entre más de 200 opciones de modelos que fabrican a la medida. “No vendemos un par de zapatos. Detrás de cada pieza, hay un proceso de producción que involucra un diseño especial para cada una de nuestras usuarias, la mejor selección de materiales, una historia única de cada mujer que los llevará puestos y artesanos que dejan un sello singular a través de sus manos”.

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