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Los Gouda de Mil Colores

Comercialmente hablando, sabemos que estamos en tiempos difíciles, por este motivo las mentes de los maestros queseros tienen que agudizarse mucho más que cuando todo va calmado. Darle un poco de color a la vida… y al queso.

Una de esas iniciativas, la cual aplaudimos, y aunque lo más puristas no estén de acuerdo, llega desde Holanda de manera necesaria y animando la rutina de éste producto. Hoy hablamos de los quesos de Gouda, por todos conocidos, pero esta vez haciendo protagonista a sus mil colores.

Nombraremos algunas de sus muchas variedades en las que el denominador común como elemento diferenciador es el color.

Gouda Rojo

Pues eso. Es totalmente rojo y con semillas dándole el aspecto de una sandía madura. Se elabora con pesto, pimentón y comino, y la receta se basa em el con pesto siciliano.

Gouda Verde

Al igual que el anterior se hace con pesto, pero sin pimentón y sin tomate. El típico pesto verde elaborado con albahaca y piñones.

Gouda Verde Asía

Una de las muchas variantes se muestra en esta fórmula de Gouda con raíz de Wahabí. Un toque asiático y ligeramente picante a la vez.

Gouda con Oliva y Tomate Deshidratado

Quizás uno de los más aromáticos y sorprendente. Y sí. También hay un cierto toque italiano igual que con los de pesto.

Gouda de Cabra al Estilo Mediterráneo

Elaborado con hierbas provenzales. Su hermano el gouda de cabra “sin nada” ya es una pura delicia. Una cabra en un mundo de vacas.

Gouda con Nueces

Otra de las variantes de Gouda son sus quesos con frutos secos. Uno de los más utilizados son las nueces de California.

Nos dejamos en el tintero Goudas con miel, con setas o con jengibre entre muchas más versiones. Estos quesos son sorprendentes por sus colores y sus sabores, muy aromáticos, lo cual les hace unos buenos compañeros para nuestras pastas, ensaladas, y son ideales también para comenzar una tabla de quesos.

Los Gouda tienen unos primos lejanos, llamados Gutshoffer, que son quesos hechos de leche de cabra y que en los últimos meses son curados con agua y caramelo, haciéndonos reconocer notas de tofe y especias, dignos de los mejores sibaritas.

Sin duda la imaginación… al poder. Y como dice el dicho, para gustos, los colores.

Andrés García, Maestro Quesero

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