Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

Leticia Valera: la «loca por África» que fomenta la inclusión a través de la moda

Su nombre es un puente que conecta culturas; y su marca, una fusión entre África y Occidente. Es apasionada por las relaciones humanas, lo que la llevó a especializar sus estudios en Protocolo y Ceremonial. Una máquina de coser fue el primer paso para alcanzar su sueño, y el de esa niña con “memoria africana” que asegura llevar consigo desde incluso antes de conocer el continente. 

Leticia Valera dirige una marca de complementos de moda y decoración que lleva su nombre, y emplea a mujeres artesanas que impregnan cada tejido con su historia y sus tradiciones. Además, organiza viajes de sensibilización, brinda cursos y talleres sobre costumbres y protocolos, y tiene un blog en el que escribe sobre las últimas tendencias y sus experiencias de vida en África. 

En un atardecer senegalés, sintió que había encontrado en aquel destino una fuente de inspiración que no podría soltar fácilmente: “Llegó un momento en el que tuve que parar y preguntarme si de verdad África era lo que quería para mi vida; entendí que mientras el corazón me tirara para adelante yo debía continuar”. 

Leticia Valera se define como “una loca por África” (Foto: Leticia Valera)

¿Cómo fue su primera experiencia en África? 

Fue un viaje de verano. Desde pequeña llevo una memoria africana que se activó cuando comencé mis estudios en Historia de las Civilizaciones Antiguas. Aterrizar en África fue increíble; el choque con otra cultura siempre es impactante, pero a mí me impactó porque me encontré en casa. A partir de ahí, conecté con muchísimas etnias, cada una con su cultura y sus propias tradiciones. Cambió mi vida, fue un antes y un después.

¿Qué relación tienen África y el protocolo?

Suele pensarse que son antagónicos, pero realmente es todo lo contrario. Hay estudios que demuestran que el ser humano no puede vivir aislado y es por eso que necesita armonizar el espacio para vivir en comunidad. Estemos donde estemos el protocolo está en nosotros, forma parte de nuestro ADN. Ese fue un resumen de mi primer viaje.

¿Y qué fue lo que la atrapó en aquel momento? 

Sin dudas, las mujeres. África es un continente que me apasiona por todo lo que transmite; pero desde que conocí a sus mujeres, me comprometí a difundir su forma de vida, a hablar de ellas… se convirtieron en mí referencia.

KASSUMAY Y LETICIA VALERA: UNA ALIANZA A FAVOR DE LA IGUALDAD 

Después del primer contacto con África, la empresaria volvió a España con tejidos representativos de aquella cultura. Su objetivo era claro: quería desarrollar un proyecto de cooperación internacional que fomentara el crecimiento de las mujeres artesanas.  

Del sueño de Valera surgió Kassumay, una ONG que comenzó haciendo rutas de comercio y turismo justo en los poblados de Senegal con el objetivo de generar ingresos en las comunidades locales. Hoy en día, la misión de la organización creció y se replicó también en España, donde la entidad trabaja para alcanzar la igualdad de género y facilitar la inserción laboral y económica de los inmigrantes senegaleses. 

Kassumay es una ONG que contribuye a fomentar y favorecer la educación, la salud y la integración económica, social y laboral de mujeres y niños senegaleses. (Foto: Kassumay)

El inicio fue una máquina de coser que la empresaria guardó en su valija para uno de sus viajes. “Era de un amigo mío, enfermo de cáncer, que antes de morir me pidió que me la quedara”, recuerda. Gracias a ese regalo, casi como un homenaje, se formó el primer taller de costura que hoy nutre la marca Leticia Valera. Actualmente son tres: dos en Senegal, liderados por artesanas africanas, y uno en Valencia, al que acuden mujeres víctimas de violencia de género.

El círculo entre ambos proyectos cierra de manera perfecta: además de difundir la cultura y brindar oportunidades de crecimiento a las mujeres senegalesas, el 5% de las ventas de Leticia Valera van destinadas a Kassumay. 

¿Cómo es el proceso de confección de una prenda o accesorio?

Buscamos unir las dos culturas, la africana y la occidental. Utilizamos el tejido africano y lo fusionamos con las tendencias locales. El resultado son productos exclusivos, atrevidos y alegres, que siempre transmiten algo. Además, utilizamos materiales orgánicos y reciclados para generar un sistema de economía circular. La moda está siendo un vehículo de transmisión de valores, y en ese sentido somos una marca que prioriza a las personas y al planeta.

Pero no todas las marcas siguen la misma línea. A su parecer, ¿qué es lo que a grandes rasgos transmite la industria de la moda hoy?

Desde que el mundo es mundo la moda ha representado la forma de expresión y el estado de ánimo de una sociedad. Este es un momento en el que hay que cuidar el planeta; el consumo a toda velocidad y la producción rápida, fácil y barata con la que cantidades industriales de ropa se tiran a la basura han terminado. Para la humanidad, estamos frente a uno de los momentos claves: esta industria es la segunda más contaminante del mundo, pero las marcas circulares estamos convencidas de transmitir el cambio que debe producirse. Será paulatino, pero nuestra misión es concientizar. 

¿Qué podemos hacer los consumidores, que estamos del otro lado del círculo, para estar alineados con esos valores?

Cambiar la mentalidad. Es necesario que, cuando uno vaya a consumir, sepa lo que está consumiendo y se fije en marcas que transmitan valores, en las que se vea un trabajo humano detrás, en el que las personas y el planeta sean lo primero. La moda tiene ahí una responsabilidad básica y como consumidores debemos apoyarla.

¿Qué tienen en común todas las mujeres que se involucran con Leticia Valera, tanto las que están en los talleres como las que consumen sus productos?

La fortaleza, la solidaridad que hay entre ellas y las ganas de cumplir los sueños de todas. Es muy bonita la energía que se ha creado, entre todas las mujeres nos aportamos las unas a las otras. 

La imagen puede contener: 5 personas, personas sonriendo, interior
Los tres talleres de costura son impulsados por mujeres en Senegal y en España. (Foto: Leticia Valera)

Cuando Valera creó su marca, lo hizo para dar a conocer África y sus tejidos. Lo que no se imaginó es que cientos de mujeres, que nunca antes habían usado una máquina de coser, se llevarían creaciones de sus propias manos de los talleres de costura, o que muchas otras decidirían vestirse o decorar sus casas de manera sustentable y circular. La empresaria reconoce que la desigualdad de género se replica en todo el mundo, pero mantiene una visión optimista: “Lo que nos queda por conseguir va a ser mucho más fácil y va a ir muchísimo más rápido de lo que pensamos. Las mujeres tenemos que estar unidas y estamos demostrando que lo estamos, más que nunca y en todas partes del mundo”.

Relacionado