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¡Las Nenis rifan!

En 2014, la vida me llevó a trabajar a Florida, en una pequeña isla de menos de 5 mil habitantes en su mayoría de entre los 65 y los 80 años.

Sin afán de clavarme mucho contando lo que hacía allí, podríamos decir que trabajábamos mucho (a eso habíamos ido). Compartía una casa con otros compas de la ciudad de Mérida, lo cual estaba genial, porque era hasta cierto punto como “sentirse en casa”.

La cuestión es que la dinámica ahí, cuando llegas directamente a trabajar es: ir al jale, dormir, beber y tragar, y en los días libres ir de compras (y beber y tragar). Y eso es de lo que me gustaría platicarles hoy, pero antes de empezar me gustaría que nos detengamos un momento a pensar que aunque 2014 no suena tan lejos, la realidad es que ya pasó un buen. Y si no me creen, recordemos cómo se veía Facebook en ese año:

¿Y el Marketplace, apá? // Foto: Imgur

¿Notaron que todavía seguían teniendo esperanza en los “toques” para ese año? La venta en facebook para ese momento (y la dinámica misma que llevaban las fanpages) eran una cosa completamente diferente. La plataforma de administración de negocios estaba en pañales, pocas marcas se publicitaban en comparación con las actuales y en general la plataforma era la opción más utilizada para entretenerse. Es más, si miramos con atención la imagen, lo que vemos en la pantalla, las funciones de la página donde daremos click para interactuar y el entorno gráfico (que le dicen interfaz) está enfocado en la interacción con las personas. El Marketplace simplemente no se había desarrollado.

De hecho, ni Instagram había sido comprado para ese momento. De hecho, Facebook apenas llevaba 2 años de haber entrado en la Bolsa de Valores y por ende, empezó a buscar crecimiento y expansión.

Es también para ese 2014 cuando a nivel Estado Unidos las plataformas eBay y Craiglist eran de los sitios más utilizados de internet para la compraventa de servicios y productos de diversa índole; desde herramientas para auto hasta servicios legales, masajistas, piezas antiguas, lo que sea, nuevo o usado. Después, of course, del gigante Amazon, que para ese momento ya estaba por implementar la venta de productos digitales como películas, e-books, o álbumes musicales, lo que lo ponía a otro nivel.

¿En dónde estaba? Ah, sí… estaba en Florida.

Pues bien, la verdad es que la isla era agradable pero para un vato acostumbrado al chupe y a la fiesta en ese entonces, era un lugar bastante distinto y de algún modo aburrido .La barrera del lenguaje para ese momento era un gran problema y la mayoría de las personas jóvenes sólo iban a trabajar a la isla, pero vivían a unos 40 minutos y 6 dólares de cuota por el peaje del “causeway”, que permitía entrar a la isla en automóvil.

Ahí mismo, había unos lugares que luego me enteré que eran lugares muy comunes en todo el terreno gringo llamadas thriftshops. En ellas, la dinámica es usar la beneficencia para evadir impuestos (así como el Teletón o el redondeo). Al ser un país con una cultura de consumo impresionante (literal tiraban línea blanca en buenas condiciones por remodelar su espacio cada par de años), el almacenamiento se vuelve un problema, por lo que muchas personas deciden ir a estos sitios a “donar” cosas: ropa, electrodomésticos, arte, artículos antiguos, y un chingo de cosas más. Al hacerlo, los establecimientos les expiden un recibo que pueden utilizar para presentar en su declaración anual y lograr ahorrarse una lanita en impuestos y estos establecimientos, como no les costó en realidad, le pueden poner un precio increíble: podías encontrar camisas muy buenas por 50 centavos o electrodomésticos muy buenos por 5 o 10 dólares. Algo así como los tianguis tan comunes en la república Mexicana pero en establecimientos dedicados a la ayuda social. De hecho, el lugar a donde iba, mandaba ayuda a Apulco, Puebla.

Staff del Noahs, la fila y dentro del lugar.

El chiste es que no fue hasta que con los meses, y ya en 2015 y un chingo de práctica pude comunicarme con estos compas y empezar a interactuar con personas con gustos similares y de mi edad (pos soy niño de la Urbe, hijo de migrante, era evidente que me sentiría más cómodo con personas con gustos afines más que con identidad nacional). Ahí, entre Dylan, Carrie, Alec, Coral, Ali, Carter, y Neil me fueron mostrando su modernidad y en una de esas, terminando de trabajar, le dije a Neil que quería tenía interés en comprar un Xbox 360 y ahí me sugirió “Barter Kingz Collier”, un grupo de Facebook del que soy miembro a la fecha. Amo ver las cosas que venden en puro regateo, está genial el grupo.

El chiste es que me animé y encontré a un compa que vendía su Xbox por 40 dólares. Teniendo en cuenta que tenía yo que manejar hasta la ciudad, sonaba a un buen precio. El chiste es que le envié un mensaje, me contestó en chinga y empezamos una dinámica similar a esta:

– Hola, veo que estás vendiendo un Xbox, qué tan bueno está?
– No tiene mucho uso, lo estoy vendiendo porque no lo uso y quiero comprarme algo mejor, si quieres te puedo mandar fotos.
– Te lo agradecería mucho
** Envía las fotos**
– Se ve muy bien, entonces 40 morlacos?
– Sí, te lo podría entregar hoy si gustas
– Me parece bien ¿En dónde entregas?
– En el Edison Mall

¿Suena conocido?

Muy probablemente, si llegaste hasta aquí, te estarás preguntando qué carajos tiene que ver esto con las Nenis. Y la neta te doy la razón, creo que me extendí bastante, pero necesitamos saber este tipo de contextos y dinámicas de consumo en el gringo, muy comunes en esa población, que era en ese momento el indicador principal para Facebook y que eventualmente se replicarían en México, por la misma actualidad y relaciones económicas gringas. que en ese entonces estaba en sus 20 y ahora mismo pues… ya no. Ya crecimos y nos revolcamos de felicidad e ira por la libertad que dan los 30… y los dolores de espalda que dan los 30.

Pues bien, para 2016, Bowen Pan, product manager de Facebook, declaraba, según la nota publicada en la revista digital TechCrunch que “el éxito de Craiglist habla de la gran necesidad de un producto de comercio local”. Y desde luego, para 2016 ya había un chingo de grupos de Facebook vendiendo de todo, pero sin ninguna clase de orden, organización o regulación interna. Fue precisamente en esa entrevista en la que el buen Bowen presentó en nombre de Facebook el lanzamiento en Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, de la plataforma de Facebook “Marketplace”, como respuesta a esa creciente necesidad del comercio local.

Curiosamente, ese fue el mismo año en el que decidí regresar a México y me di cuenta de cuántos grupos de venta e intercambio había en mi ciudad. La venta de artículos de bebé y de ropa en general empezaron a ser muy comunes. La enorme mayoría de las mujeres en esos grupos vendían ropa de bebé, juguetes, biberones entre otras cosas. Muchas de estas personas madres solteras, muy abusadas a la hora de hacer una lanita para subsistir con sus peques. Y es algo que hasta Marzo de 2020 seguía en una dinámica similar hasta que llegó ya saben qué.

Así le puse a todo lo que cambió e invita a adaptarse.

Esta pandemia cambió mucho el escenario: el comercio murió por meses, muchos contratos e inversiones se pospusieron o cancelaron, proyectos emprendedores con logísticas de trabajo que requerían proximidad física tuvieron que cancelarse o en el mejor de los casos reestructurarla, que en todo caso también lleva tiempo, tiempo perdido, y en los negocios significa dinero perdido. Muchas personas fueron despedidas de sus espacios de trabajo. A quienes mejor les fue les proveyeron una buena liquidación que les permitió aguantar un poco y hay quienes lograron iniciar un pequeño negocio, hay quienes no.

Desde luego la subsistencia es necesaria, y en mi opinión, el internet y las plataformas de mercadeo local eran la respuesta que siempre había estado ahí, pero ante la necesidad de aislamiento y distanciamiento social, se volvieron el eje central del comercio en ciudades pequeñas, un tanto ajenas en su mayoría al comercio electrónico tanto el público general como en sus comercios. Es decir: si no puedo salir y necesito pagar y tragar, el internet me puede solucionar el problema.

Pero salieron otros problemas. Por ejemplo, en varias ciudades la policía empezó a intervenir en el proceso de venta al indicarle a las personas que las plazas públicas no eran para vender, como en este caso de la Ciudad de México, cuando policías del metro hostigaron a una muchacha que fue a hacer una entrega a una estación.

Y así llegamos a 2021, donde esta dinámica de mercado que es tan común y tan natural en las sociedades se mete dentro de las #BenditasRedesSociales, donde esta práctica empieza a tener una reacción llena de clasismo y racismo y el “ismo” más común: el machismo.

Lo que más me sorprende es la velocidad en lo que esto evolucionó. Hasta hace un par de semanas, el mame en redes de las “Nenis” se refería mas bien a la forma de algunas mujeres a tratar a sus clientes y clientas potenciales. Hacía una referencia curiosa y divertida hacia su estrategia de venta y que no habla de absolutamente nada más allá de la voluntad de vender y ofrecer una buena atención.

Hasta hace unos días los memes mandaban mensajes de reconocimiento hacia la activación económica // Sopitas.com

Recuerdo ver una serie de momazos todos graciosos empoderando esta prática, reirme un buen y hasta enviárselos a mi hermanita, que para que para activarse, a parte de trabajar chingón, hace su extra para darle a mi sobrino todo lo que necesita y ayudar a nuestra mamá , vendiendo golosinas de fruta (aprovechando: pueden mirar sus productos aquí.)

Todo iba chido y creo que el mame hablaba muy bien de cómo nos vamos adaptando a estos cambios sutiles y drásticos que nos trajo la pandemia hasta que nos encontramos con joyas como esta:

Ojo: este screen es ilustrativo, no un linchamiento, no mamen.

Cuando leí esto pensé: ¡No mamen! Están atacando directamente el método de subsistir de personas que buscan ganarse honestamente la vida. Es más que evidente que este tipo de comentarios buscan simplemente desacreditar el intento legítimo de subsistir en tiempo de adversidad que se ve agravado por una pandemia.

No necesita muchos caracteres hablar de cuánto la influencia de nuestra clase social muchas veces nos hace perder de vista que existen personas en desventaja y también, muchas veces no nos percatamos qué tiene que ocurrir para que lo que poseemos esté a nuestro alcance. Creo que ese tipo de comentarios habla de una visión muy, muy reducida del mundo que rodea a estas personas y de un buen de privilegios que simplemente no notan y que sería muy desgastante hacer un privilegexplaning en este post que ya va quedando larguito. Bueno, ya casi terminamos.

El siguiente punto que en lo particular observé en este escarnio hacia “Las Nenis” es que la mayoría eran vatos burlándose de madres solteras, minimizándolas y definitivamente, no faltó el comentario ironizando el feminismo. Y es que no es la primera vez que ciertos sectores de la sociedad utilizan su privilegio de clase para reirse de las condiciones de personas menos privilegiadas:

Otros contenidos que hacen mofa de la condición de clase. //Internet

Y sí, hay quien dirá “es solo un meme”, pero también creo que esa parte del diálogo ya está más que superada y que ya se ha comprobado que los memes son representaciones de cómo se piensa y se interpreta el mundo y cómo estas representaciones se repiten. Ese no es el punto ya. Aquí el punto importante es darle una respuesta concreta a la pregunta:

¿Cuál es el punto de tirarle a las personas que intentan tener una vida más digna?

Pero eso sí, nadie habla de los “Bros” y de su regateo. Está bien, es normal hacer tratos entre vatos ¿no? Esa banda que te quiere pagar 200 por algo en lo que pides 1000, que se pone grosero y se ríe de tu producto y de tu venta está bien y es completamente válido y no merece ironizarse ni bromear ni ridiculizar esa dinámica peeeeero lo que sí merece ironizarse es el grupo social de quienes utilizan un diminutivo para intentar generar una venta. Así de culeros. No sean como esa banda, banda.

Ciento con tres preguntas:
¿Por qué ridiculizar algo que lleva al menos 5mil años en las sociedades y unos 6 años en en el mundo digital y que es parte de un proceso natural que tiene años que pudo haberse integrado a nuestras vidas? ¿No hay cosas un poquito más actuales en las que interesarse? ¿Nunca han venido nada por internet?.

No mamen.



Por si te late eso de revisar las fuentes:

https://www.20minutos.es/noticia/1457200/0/facebook/bolsa/zuckerberg/?autoref=true
https://www.silicon.es/los-5-propositos-de-amazon-para-2014-113309
https://techcrunch.com/2016/10/03/facebook-marketplace-2/
https://es.slideshare.net/MarcelaBonilla/historia-del-comercio-26996173


Gustavo G. Pech

Comunicador y Guía de Turistas.
Hago cosas y tengo ideas.
Me gusta la música, el café, las historias en todos sus formatos, crear y diseñar experiencias visuales y sonoras, hacer podcasts, el mole, y todo lo que enoje a los conservadores.

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