Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

‘La Vie en Rose’ se prorroga hasta el 17 de marzo

Helena Rodríguez

El rosa es de niñas, pero también de niños, nobles, modelos, toreros, reinas y curas. El color es de quién lo quiera llevar (según los convencionalismos de su época), como nos demuestra la exposición temporal del Museo del Traje ‘La vie en Rose’. Aunque estaba programada para acabar el día 3, se ha extendido el plazo para poder seguir cuestionando las construcciones sociales sobre el color. Así, el cierre final será este próximo domingo.

Carteles de la exposición

La moda evoluciona, como la sociedad

Fotografía de Lucía Ybarra
Fotografía de JeongMee Yoon

Seguramente ya nos chirriaba el estereotipo de que las niñas deben vestir de rosa y los niños de azul, pero a través de diferentes modelos de muchas épocas distintas, podemos demostrarlo. Siguiendo un orden cronológico podemos ver primeramente cómo en la Francia del XVIII, el rosa se impuso en el auge del Rococó como un color de riqueza y sofisticación. Y, como la moda parisina de ahora, se extendió por Europa la misma apreciación del color. Durante el siglo siguiente, el rosa se usaba indistintamente del género. Es más, estaba tan normalizado que se utilizaba durante los servicios religiosos cristianos. En el máximo esplendor neoclásico, con el descubrimiento de Pompeya y Herculano, las tonalidades pastel fueron sustituidas por rojos encendidos, a imitación de las paredes de las ruinas. El característico color para los trajes de luces de los toreros, profesión del ibérico más macho, era precisamente el fucsia más llamativo. ¿Cómo llegó el rosa, entonces, a asociarse con “lo femenino? Genios diseñadores como Balenciaga y Dior vistieron de esta gama cromática a sensuales actrices como Marilyn Monroe y le otorgaron esta connotación de erotismo.

A su vez, se exploran momentos de la historia en las que el rosa tenía una connotación mucho más oscura y dura: las identificaciones de los homosexuales en los campos de concentración y de trabajo de la Alemania nazi eran de este color. Actualmente, también puede tener la lectura de lucha contra el cáncer de mama.

La Vida en Rosa

A través de la muestra de diferentes modelos hechos de telas y materiales que representan la amplia gama de rosados (rosa palo, fucsia, nácar, frambuesa, coral, malva, etc.). ‘La Vie en Rose’ permite hacer un recorrido por la historia de la moda, desde el siglo XVIII hasta la actualidad. El color es un elemento del vestuario que debe tratarse de forma especial ya que tiene connotaciones simbólicas asociadas. En concreto, el rosa ha sufrido grandes cambios en su concepción dentro de la cultura occidental que se pretenden analizar. Creo que es importante remarcar que la exhibición solamente trata de mostrar la visión europea y norteamericana sobre el rosa. Tal vez, sería interesante poder comparar culturalmente otras partes del globo y salir del eurocentrismo.

Fotografía de José Luís García

Sin embargo, la exposición no muestra solamente piezas de ropa, sino también otros objetos como carteles publicitarios, muñecas y fotografías. Por tanto, algunas de las piezas proceden de otras instituciones como colecciones privadas, entre la que destaca la de Antoni de Montpalau, el Museo Nacional de Artes Decorativas y, incluso, el Museo Arqueológico Nacional. La exhibición cuenta con un equipo de comisarios formado por Lucina Llorente, especialista en tejidos, y Juan Gutiérrez, responsable de indumentaria contemporánea.

#MiVieenRose

Para acabar, me gustaría resaltar el enorme trabajo de difusión por redes sociales que ha tenido la exhibición. El museo organizó un concurso en Instagram llamado#MiVieenRose en el que animaban a decorar unas imágenes con los motivos de la exposición. Estos fueron los ganadores:

Relacionado