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La soledat II

El tema de la soledad causada por este confinamiento da para mucho más. La necesidad de compañía se agrava con el aislamiento y nos hace capaces de hacer cualquier cosa con tal de sentirnos acompañados. Por un lado están las personas que ya desde antes de la pandemia, eran solitarias, pero por otro lado, hay personas extremadamente sociables que están sufriendo por falta de contacto y recurren a extremidades (del Latin extremus, no del vulgo patas y manos), y aceptan cualquier clase de interacciones a riesgo de incurrir en sobajancia de dignidad. Que de todos modos, en el encierro, la dignidad es una moneda de poco valor.

Les contaré, pecadores, la historia con moraleja de alguien que no conozco; solo es un personaje ficticio y cualquier semejanza con la realidad, por supuesto que no fui yo y sobre todo, nunca lo volveré a hacer.

Supongamos que ese alguien, protagonista de la historia, es una joven mujer, que como dije, estaba en un estado de extrema soledad durante la pandemia. Sin novio ni pareja, solo solita con su soledat. La pobrecita tenía que trabajar en línea, obviamente, y debía mantener el ruido alrededor al mínimo. La fatídica casualidad hizo que el vecino fuera un raperito fiestero que hacía tremendo escándalo en su departamento. La joven tuvo que vencer la vergüenza social de hablarle al vecino joven y guapo al que realmente no conocía para pedirle que le bajara un poco al escándalo porque tenía entrevistas y esas cosas, con tan buen resultado, que obtuvo respuestas satisfactorias en su trabajo, y para celebrar, invitó al raperito a su casa.

No hace falta describir lo que está pasanda aquí.

Detengámonos ahora mismo. ¿Están de acuerdo conmigo con que una niña bien, de su casa, profesionista jamás tendría que haber tenido contacto con un raperito valagardo al qué no conocía? O sea… si, se la pasaron bien y todo. Si, cenaron y vieron películas y se enamoraron y se la pasaron súper bien después de ese terrible y fortuito encuentro ¡pero NO ESTÁ BIEN! Esta pandemia está trayendo cosas que atentan con la destrucción de la sociedad como la conocemos. Los valores, la decencia y las clases sociales bien delimitadas se están perdiendo.

Hagamos recuento de las moralejas de este blog hasta este momento: 1. Lavarse las manos 2. No volverse locos 3. Usar mascarilla para salir 4. Lavarse la bocota antes de usar mascarilla para que no mueran por sus gases venenosos 5. No enamorarse de sus vecinos por mas guapos y raperitos interesantes que sean. Y 6. Recen. Para lo que sea.

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