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La Sencillez en el Diseño. Tendencia, Respuesta y Valor

Este post es la continuación de “La Sencillez. El Preludio”. Un artículo que tenía programado escribir y publicarlo en @DIconexiones, pero la vida ha dado más brincos que una cabra. Después de tanto y antes de un montón más, he considerado hablar sobre diseño sin separarlo de la vivencia, porque en mi caso la profesión no se desliga, sino es un estilo de vida. En este post abordaré la sencillez desde la visión del diseño, con aquello que estudié en la Maestría, lo que aprendí en las capacitaciones al emigrar y lo que en un futuro próximo debo aplicar en una vida driven by design.


Sencillez, cualidad de sencillo. Sencillo, que no ofrece dificultad. Dificultad, impedimento para conseguir, ejecutar o entender algo bien; a todas luces es antónimo de practicidad, utilidad y atractivo, que son funciones del diseño. Entonces, ¿es el diseño un medio que aporta sencillez y bienestar? Yo creo que sí.

Diseño, Tendencias y Estilo de Vida. La Teoría.

Vuelve la burra al trigo, y es que no me cansaré de repetir este concepto.

El diseño industrial, o de productos, es un proceso estratégico de resolución de problemas o creación de oportunidades que aportan valor. De entrada requiere sí o sí un diagnostico del contexto, para generar una propuesta pertinente al caso, que sea factible, viable y deseable; con estos atributos, y con la sostenibilidad como condición sine qua non​, podemos bordear el área de la innovación.

Esta estrategia aplica también para otras disciplinas proyectuales, como la arquitectura, la economía, la comunicación. Seamos humildes, reconozcamos que no somos unos eruditos, pero valoremos que tenemos las habilidades de proyectar para impactar positivamente la sociedad con propuestas relevantes, creíbles y diferentes. Reitero, para eso sí o sí debemos hacer diagnósticos, estudios del contexto, empatizar con las personas, investigar y luego SINTETIZAR en un producto, un servicio, una experiencia o un sistema.

Tuve el gustazo de recibir clases sobre tendencias y estilos de vida en el Master DiGD de la UPV. En esas horas, entendí que no son meros formatos de revistas, que no son banalidades, sino representaciones y/o respuestas de las circunstancias del momento, del estado del arte y la tecnología y los factores socioculturales.

Las tendencias son manifestaciones de lo que ocurre en nuestro entorno.

El Observatorio de Tendencias del Hábitat (OTH) define a las tendencias de diseño como “una serie de pautas comunes, estéticas, formales, funcionales y conceptuales, que la identifican y que tienen propensión a evolucionar en el tiempo, es decir, no es un hecho puntual, sino con trascendencia”.

Las tendencias evolucionan, son adaptativas a los cambios e incluso hasta respondonas.

Las tendencias colindan con los estilos de vida, tienen correspondencia con las personas según sea sus actitudes, valores y su visión del mundo. Según la sociología, el estilo de vida es la manera en cómo vive una persona. Es un constructo que se forma por la manera cómo se relaciona en la sociedad, el tipo de consumo, la hospitalidad y la forma de expresarse. El conjunto de actitudes y comportamientos que adopta y desarrolla la persona, lo identifican como individuo, lo enmarcan en un colectivo, le permiten alcanzar su desarrollo personal.

Los estilos de vidas dan fe de la diversidad reinante.

Las tendencias y los estilos de vida cohabitan, se configuran en torno a consideraciones personales o colectivas y son expresiones de identidad cultural. Las tendencias y los estilos de vida se forjan por variables externas y estructuras personales.

El diseño de productos es copartícipe del desarrollo de nuestra sociedad, tiene varios enfoques, por ética suele centrarse en las personas, de manera que el diseño ha de tomar en cuenta las tendencias y estilos de vida.

Un Mundo Convulso. La actualidad.

Las circunstancias forman expresiones y respuestas de diversas índole. El mundo cambia constantemente, es parte de su ADN. Cambia tanto, tan seguido y tan rápido que resulta complicado predecir, más no imposible, cómo será el próximo escenario.  Como bien lo expone el OTH “La anticipación resulta esencial a la hora de tomar decisiones, emprender estrategias o decidir cambios de timón importantes para el futuro desarrollo de las sociedades, de las industrias y de las personas”.

El mundo tal y como lo conocemos hoy es VICA: volátil, incierto, complejo y ambiguo.

VICA, acrónimo hecho por Carlisle Barracks del ejercito de EEUU una vez que cae el muro de Berlín, para describir el “nuevo orden mundial” tras el fin de la Guerra Fría.¿Orden? ¿Fin? Tema largo ¿no?

Entender que el mundo es volátil, complejo, incierto y ambiguo permite crear catalizadores o intensificadores de estas características, respuestas oportunas y estrategias adecuadas, para pasar del conocimiento a la acción. VICA es el diagnostico, a grandes rasgos, para generar o adaptar proyectos al contexto actual.

Mezcle volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad y obtendrá un cocktail de nombre CRISIS.

En tiempos de crisis conviene replantear la manera en cómo se vienen haciendo las cosas. Como dice el proverbio chino “En el corazón de toda crisis se esconde una gran oportunidad para quienes saben encontrarla”. Y mira que el diseño indica el cómo.

De crisis estamos hechos, ha de ser que concientizamos el hecho y nos forjamos. Lógico quedamos desprovistos de nuestra zona de confort y actuamos. Es cuando emigro y se desbarajusta más mi país, que siento más los efectos del mundo VICA, y esa información la obtengo en las tantas charlas y capacitaciones que Buenos Aires ofrece, en la UBA, en la UP y en el CMD.

Sooo… tanto bla, bla y finalmente: La Sencillez como Respuesta.

Insisto, el mundo está en constante cambio, o corres o te encarames, por más que se tenga reticencia al cambio no es imposible librarse de él. Cada uno de nosotros somos participantes de una sociedad que experimenta movidas de matas, algunas tan fuertes que impactan en las estructuras culturales y económicas, causando cambios a nivel personal y colectivo.

En el 2008 fue el colapso de la burbuja inmobiliaria, que repercutió en la economía global. Los cimientos del status quo se estremecieron, la crisis financiera fue un punto de inflexión que llevó al sistema de valores hacia una mayor racionalidad y conciencia colectiva. Desde entonces se corrigen excesos y se plantea a un estilo de vida menos ostentoso, particularmente en el mundo del diseño y de la producción.

A partir de esa fecha se hizo común que los cuadernos de tendencias establecieran guías de diseño que apuntaran a una renovación del racionalismo.

Mapa de Evolución de las Tendencias propuestas por OTH en su cuaderno.

La Sencillez, un Valor del Diseño.

El sentido del valor se hace notar con las crisis, es lo que cuenta, lo que aporta bienestar, lo que tiene presencia y por nada se sacrifica. Las situaciones conflictivas conllevan a concientizar sobre aquellos valores que afectan a la sociedad en conjunto: el entorno, la salud, la filiación, la agrupación, la correspondencia, la colaboración, el progreso, la independencia.

Queda claro que vivimos en un mundo convulso y por eso, como diseñadores debemos proyectar moderación, respeto y racionalidad, sin dejar de lado la sensibilidad, porque continúa la demanda de dosis emocionales y de identidad en los productos.

Sumado al hecho de que nos estamos convirtiendo en una sociedad más informada, diversa en expresiones, que reclama ética y responsabilidad y ávida de experiencias y emociones.

La eficiencia y la utilidad, no se desliga de la experiencia, de la emotividad. Lo deseable no se desliga de la factibilidad y viabilidad.

Los productos han de tener un aporte, un sentido, con alto nivel resolutivo a una necesidad o deseo en concreto, sin ostentación y con mínimo riesgo financiero, insertos en un ciclo más natural, más pausado y reflexivo. Es esta la sencillez en el diseño, cosa compleja de conseguir.

En el nombre de Mies Van Der Rohe, de Dieter Rams y de Donal Norman. Amén.

En conclusión:

Good design is as little design as possible. Less, but better, because it concentrates on the essential aspects, and the products are not burdened with non-essentials. Back to purity, back to simplicity.


Dieter Rams

En próximos posts abordaré el tema desde la especificación, de cómo la sencillez es abordada en algunos sectores del diseño, como la microarquitectura o el food design, o en algunos conceptos que maneja la profesión, como el materialismo.

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