Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

La moda rápida y su impacto social a través de los años

Poco se sabe de como vestían realmente las antiguas civilizaciones pues los datos han sido obtenidos por medio de figuras y pinturas, sin embargo algo que se repite a lo largo de los años es el hecho de las jerarquías que existían en cada sociedad y como eran identificadas gracias a su forma de vestir, cada integrante de una sociedad vestía de la misma manera que sus homólogos y entre más bajo fuera su lugar menos oportunidad tenían de conseguir no solo la ropa , si no los materiales para elaborarla.

Fue hasta el siglo XVIII con la llegada de Maria Antonieta a la corte francesa lo que marcó el nacimiento del concepto de moda que tenemos actualmente ya que a pesar de aceptar su nueva nacionalidad nunca dejó que le quitaran su identidad Austriaca lo cual tuvo como consecuencia que el pueblo francés la viera como traidora, sin embargo las mujeres imitaban a como pudieran todos los atuendos que ella usaba. Se sabe incluso que replicaron el atuendo que utilizó el día de su muerte al subir a la guillotina. Muchos historiadores creen que sin su llegada, no habría existido la Revolución Francesa y esto se debe al despertar que causo en el pueblo.

A principios del Siglo XIX con el auge de las invenciones y descubrimientos industriales se comenzaron a desarrollar distintos procesos que eran mucho más rápidos y menos laboriosos para fabricar textiles, sin embargo la ropa seguía siendo elaborada manualmente hasta 1846 cuando nace la maquina de coser.

Fueron aproximadamente 100 años de evolución lo que nos costó como seres humanos implementar un sistema de la moda en el cual pudieran participar personas de todas las clases sociales. Se comenzaron a abrir varias tiendas departamentales y la producción de ropa se vió orillada a instalarse en países de Asía, dando paso al nacimiento de la moda rápida la cual en un principio tenía como objetivo cumplir con la demanda que existía por parte de los consumidores, sin embargo con la globalización y la crisis económica a finales de la primera década de 2000 grandes empresas aprovecharon la situación y ahí es donde radica el verdadero problema actual.

La “moda rápida” o “fast fashion” es un modelo de producción textil a bajos costos que responde de forma casi instantánea a las tendencias que van surgiendo.

Esto quiere decir que las marcas que adoptan este modelo te estarán ofreciendo el último grito de la moda por lo menos cada dos semanas.

Y bien, si la moda rápida pone al alcance de todos la posibilidad de vestir conforme a las tendencias a un precio económico ¿Dónde está el problema? Bueno, radica en el hecho de que es un modelo que propone lo opuesto a lo sostenible, es decir prendas que no cuidan al medio ambiente en ninguno de sus procesos, ni la economía de los países donde es originaria cada marca ya que mudan su maquila a países con mano de obra baratísima y tampoco cuidan a las personas que trabajan en la cadena de suministro pues es bastante conocido que trabajan por unos cuantos pesos jornadas extremadamente largas y bajo pésimas condiciones, además gran parte de la gente trabajando en estas fábricas son menores de 15 años. A todo eso hay que sumarle que el proceso creativo tampoco es el mejor ya que la mayoría de veces producen la versión económica idéntica de prendas de marcas de lujo.

En el 2013 sucedió una de las tragedias más grandes en la industria de la moda: el derrumbe de una fábrica en Bangladesh en donde murieron 1,129 personas, este número es el equivalente a casi 4 veces el número de personas fallecidas en el terremoto de Septiembre del 2017 en México.

La moda rápida hace más ricos a los propietarios a costa del bienestar de sus trabajadores.

Ahora, yo se que especialmente en México es complicado mantenerte al margen de comprar algo en estas grandes tiendas sobre todo porque el precio que nos ofrecen es asequible para la mayoría o los precios altos (ocasionados por lo que cuesta traer las prendas de otro país) pueden llegar a camuflajear su mala calidad, sin embargo es nuestra responsabilidad informarnos y crear conciencia a la hora de comprar y elegir la mejor opción dentro de lo que éstas grandes marcas nos ofrecen ya que a pesar de lo que se piensa, la mayoría de empresas manejan un modelo híbrido de producción, solo hay que aprender a comprar lo correcto y estar conscientes que el hecho de comprar en una marca que NO sea de moda rápida tampoco nos garantiza que sea sostenible.

Actualmente con toda la presión por parte de los consumidores varias empresas de moda rápida se han visto orilladas a mejorar sus procesos para ser marcas sostenibles y disminuir su impacto ambiental y social a nivel global así que es muy probable que la moda rápida tenga un giro considerable en los próximos 10 años.

Relacionado