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La batalla contra la delgadez de las niñas modelos

El mes pasado, Nueva York aprobó una nueva ley destinada a proteger a las modelos menores de
edad, con el objetivo de frenar la tendencia internacional a recurrir a niñas cada vez más jóvenes
y más delgadas para las pasarelas. Es un fenómeno al que Chile no es ajeno. Aunque el ambiente
de la moda local sea aún pequeño y se mantenga más protegido que en otros países extranjeros,
la estética que propone una belleza con estándares poco reales también está ganando terreno.
Pablo Andulce T.

Publicado Martes, 26 de Noviembre de 2013

En mayo de 2007, la revista Vogue de Estados Unidos llevó la foto de diez jóvenes mujeres en
faldones azules y blusas blancas en su portada, con el título “Las próximas Top Models mundiales…
Las 10 nuevas estrellas de la moda”. La canadiense Coco Rocha estaba entre ellas. Hoy, a los 25
años, es una de las modelos más cotizadas a nivel mundial y, en pasarela o en imágenes
publicitarias, ha trabajado para Versace, Chanel, Dior, Lanvin, Marc Jacobs, Calvin Klein, y muchos
otros consagrados. Además de Vogue, ha sido portada de revistas como W, Harper’s Bazaar, I-D y
Dazed & amp; Confused.
Pero Coco Rocha se ha encargado de dejar claro que lo que parece haber sido una carrera envidiable
dentro de una vida envidiable no siempre lo ha sido. Ella es una de las pocas modelos que se han
atrevido a denunciar las presiones que existen dentro de la industria, si no para ser anoréxica, al
menos para parecerlo. La dureza de sus primeros años en el medio quedó plasmada en las lágrimas
que no pudo contener durante su discurso del 22 de octubre pasado, en el acto de celebración de la
ley recién aprobada en Nueva York que garantiza nuevos derechos para las modelos menores de 18
años.
Rocha, a quien le ofrecieron modelar por primera vez a los 14 años, habló con propiedad de cómo las
modelos menores de edad habían trabajado bajo escasa protección legal hasta ahora, de cómo la
industria falló en sus intentos de autorregularse y del efecto que esta ley tendrá sobre un ejército de
modelos menores. “Estamos cambiando la historia de la moda en este momento”, concluyó.
Esta iniciativa, que extiende hacia los niños que trabajan en la moda las medidas que protegen hace
décadas a los que se desempeñan en el mundo del espectáculo, es en gran medida un triunfo para
Sara Ziff y su organización sin fines de lucro, Model Alliance. Con la ayuda del Fashion Law Institute y
la Fordham Law School, ella consiguió el apoyo masivo de sus colegas y otras personas cercanas al
ámbito para que la ley se convirtiera en realidad.
La nueva legislación representa efectivamente un paso importante, entregándoles a las jóvenes
modelos una protección que antes se les negaba: restringe sus horarios de trabajo (limita la
cantidad de horas y de desfile en que pueden participar, entre otras cosas), obliga a que haya un
adulto responsable designado para supervisar las actividades en las que participan y para garantizar
su seguridad en el lugar de trabajo, y exige que los empleadores tengan disponible una enfermera
con experiencia pediátrica y faciliten profesores y un espacio adecuado para que las niñas puedan
estudiar. Además, estipula que tienen que transferir al menos el 15% de la ganancia bruta que
obtenga la niña a un fideicomiso establecido con sus padres o tutores. Quienes no respeten esas
regulaciones serán penalizados con multas importantes.
La esperanza de quienes promovieron estas medidas es que genere un cambio profundo en el
mundo de la moda que lleva años siendo cuestionado por las presiones a las que somete a las
modelos para que tengan cuerpos cada vez más neutros y delgados. Distintos países, entre ellos
Italia, India y España, han tomado medidas para luchar contra la anorexia en las pasarelas y
destronar una imagen de mujer poco saludable. Y a comienzos de este año, Israel adoptó una de las
legislaciones más severas en ese sentido: esta requiere que las modelos entreguen un certificado
médico que demuestre que han mantenido un índice de masa corporal saludable (más de 18.5)
durante tres meses antes de una sesión de foto o un desfiles. También prohíbe que se usen
métodos para que las mujeres se vean más delgadas de lo que son en los avisos publicitarios y
obliga a las marcas que retocan las fotos para quitarles peso a las modelos a estipular que
manipularon las imágenes que publican.
Los impulsores de la ley de Nueva York esperan lograr más aún: que solo desfilen mujeres adultas.
-La mejor manera de evitar las multas, los trámites, el monitoreo y las posibles sanciones es
simplemente usar a modelos de más de 18 años y pedirles a las agencias y directores de castings
con los cuales uno trabaja que ayuden a chequear la edad de las modelos -indicó Susan Scafidi,
directora académica del Fashion Law Institute, en los lineamientos de la ley.

***

Pamela B.B. de Paredes no era ninguna niñita. Tampoco lo eran Luisa Alcalde ni Carmen Amunategui.
Las modelos chilenas más solicitadas en la pequeña escena local de hace 50 años eran mujeres
hechas y derechas. En una era anterior a la aparición de las agencias, no solo gestionaban ellas
mismas sus apariciones, sino que cada una tenía normalmente dos protegidas -más jóvenes pero de
ninguna manera adolescentes- a quienes enseñaban el oficio y con las que compartían las pasarelas.
-Luisa Alcalde fue una de las pioneras, trabajó en Gobelinos muchos años -recuerda el diseñador
José Cardoch, quien comenzó su carrera en los años de apogeo de la modelo-. Yo diría que tenía
1,75 metros de altura; era delgada, muy profesional, muy cumplidora y exigente con sus modelos
también, en el sentido de orden, puntualidad y cuidado de la ropa.
Luisa desfiló hasta pasados los 40 años. Murió. Igual que Carmen Amunátegui, quien desfiló hasta
los 50 y tanto. Estupendas y distinguidas las dos, dice Cardoch, ellas “siempre se mantuvieron en su
talla, pero nunca fueron hueso y piel”.
Lejos están esos tiempos. Hoy cada vez más, Chile está siguiendo la tendencia mundial de recurrir a
modelos muy jóvenes y delgadísimas.
Según Manuel Rojas, dueño de MAN Producción_Comunicación, productor de algunos de los eventos
de moda más grandes en Santiago, la explosión de las modelos adolescentes tuvo lugar hace unos
siete años. Tras el boom de las súper modelos el mercado buscó rostros más frescos y llegó al
extremo de usar a niñas de 13 y 14 años. En Chile, explica Rojas, se usan muy pocas modelos tan
menores, por un lado porque la mayoría de las modelos chilenas pertenecen a las clases más
acomodadas y conservadoras, que no les permiten trabajar hasta cierta edad; por el otro, porque es
muy raro encontrar en una niña tan chica el nivel de intensidad necesario, lo que los expertos llaman
“inner power”.
No obstante, asegura que es una realidad que existe. Manuel Rojas dice haber visto la moda
independiente crecer y diversificarse. Atribuye a esos cambios la cabida que las modelos
adolescentes tienen hoy. Mientras los diseñadores de Alta Costura prefieren mujeres delgadas, pero
de tallas cercanas a la realidad para lograr la identificación del público, otras formas de diseño
requieren otros biotipos. Así como las curvas y un cierto tono muscular se aprecian mejor en jeans,
dice, para muchos la moda de vanguardia se ve mejor en gente más joven.
-Las menores obviamente no hacen ropa interior, traje de baño o transparencias. No tienen el
cuerpo. No es algo estipulado, depende del criterio de cada uno. Pero cuando yo veo a una niña de
15 años, veo eso, una niña -dice Rojas.
Cardoch también ha notado la tendencia. Asegura que siempre discrepó con esas ansias de imitar
estándares internacionales que no se justificaban en nuestro país, que no se adaptaban a la
realidad.
-Las agencias ahora traen muchas modelos brasileñas, argentinas y uruguayas muy jovencitas y
delgadas para mi gusto. Trato de recurrir a las modelos antiguas, a las que uno ya conoce, a las que
llevan más tiempo en Chile y tienen una talla más real. Las modelos ideales para mí tienen más de 30
años. Quizás ahora las niñitas de 14 tengan más soltura o más gracia que antes, pero creo que
físicamente no pueden pasar ropa de Alta Costura porque sus cuerpos no dicen nada -concluye
Cardoch.

***

La industria de la moda en Chile ha crecido considerablemente en los últimos años, pero sigue siendo
reducida en comparación con la de otros países sudamericanos. Las agencias más reputadas son
tres, y operan de una manera muy similar. La argentina Ofelia Memoli llegó a Chile para asumir la
dirección de Elite cuando la agencia internacional se instaló en nuestro país; lo hizo con la
experiencia que adquirió abrió Rebel/We Love Models (WLM) en 2007, una empresa que según su
dueña refleja una filosofía en su nombre.
-No solo me preocupo de las carreras de las chicas, de formarlas como modelos, también las cuido.
Tenemos un sistema medio maternal, medio familiar. Les damos un departamento, su dinero mensual
o semanal de acuerdo a lo que necesiten. Pero la relación no es exclusivamente de trabajo, es más
humana. Siempre les estamos entregando conocimiento y consejos para que tomen buenas
decisiones -asegura Ofelia.
Antes, al hacer scouting, WLM buscaba a chicas y chicos de 14 años cumplidos como mínimo, pero en
el último tiempo la directora de la agencia cuenta que modificó su criterio de selección.
-No tomamos chicas de menos de 1,68 metros ni chicos de menos de 1,80 metros y solo
entrevistamos a mayores de 16 años, entre los 16 y los 18 años, con presencia de uno de sus
padres o tutor.
En este momento, entre las cerca de 50 modelos trabajando de manera estable para la agencia, solo
hay cinco menores de edad y la más joven tiene 16 años. Por eso, según Ofelia, las situaciones que
la ley aprobada en Nueva York quiere remediar no son comunes en la moda chilena, al menos no
dentro del circuito oficial, donde todos se conocen y las menores viven situaciones de menor
precariedad que en otros países extranjeros.
-La realidad de Model Alliance es diferente. Acá es cierto que hay chicas que modelan para pagarse la
universidad, hay algunas que no pueden comprar un pasaje de bus para venir a Santiago a un
casting desde el sur. Pero ninguna de ellas vive el nivel de necesidad en el que están muchas niñas
preciosas en Rusia o Brasil por ejemplo, que viven con ocho hermanas en unas casitas que parecen
cajas de cartón.
Entre las modelos a su cargo ha observado que las chilenas están siempre acompañadas por
miembros de sus familias, y que muchas de las extranjeras que llegan se quedan por la protección
que les ofrece este medio más pequeño y menos frío.
-Mucha gente trata de buscar la parte fea, pero lo que más veo son buenas experiencias. También he
visto casos en que se les da todo, te matas tratando de salvar a un chico o chica, y no hay ninguna
forma. Pero ese daño no lo hace el mercado, viene de antes, de la familia -insiste Ofelia.
Los profesionales del negocio de la moda son capaces de identificar los signos de un desorden
alimentario rápidamente. Manuel Rojas los nota al tiro:
-Hay gente que es muy delgada, pero que es muy sana. Las niñas que han tenido anorexia tienen
mala postura producto de la pérdida de musculatura, son un poco encorvadas, tienen las mejillas
muy marcadas, su caminar no es enérgico y el color de su piel y la textura de su pelo no son buenos.
Cuando yo o alguno de mis asistentes se topa con una chica con estos problemas, llamamos a los
padres o a la gente que nos la envió para hacerles ver la situación. Hay que decir que es algo que se
ve cada vez menos. No nos sirve una niña muerta de hambre, no tiene la energía que se necesita
para un trabajo que dura mínimo cinco horas -explica Rojas.
Durante sus cuatro años como directora de Elite Models en Chile, Magdalena Jiménez formó a
modelos como Carolina de Moras y Renata Ruiz. Desde hace seis años a la cabeza de Cazamoda, su
propia productora, trabaja seleccionando modelos para los desfiles de importantes marcas
internacionales que produce. Ella también destaca el ambiente protegido que persiste en Chile.
-A las menores de edad que sabemos que están en el colegio las protegemos de una manera
especial y somos flexibles con sus horarios. Me parece muy bien todo lo que sea pro derechos de las
modelos, sean o no mayores de edad. Como cualquier trabajo, necesita regularización en términos
de jornadas laborales, obligaciones y derechos, para el bien de ambas partes -dice.
En cuanto a las medidas, la elección es distinta de acuerdo al tipo de trabajo que van a realizar. Para
los desfiles, que son su especialidad, Magdalena dice que es fundamental que las chicas midan 1,78
metros aproximadamente; que tengan un cuerpo proporcionado y que sepan caminar en pasarela.
A pesar de que el medio local se mantiene atento a las necesidades de las jóvenes modelos, es
innegable que Chile no escapa a la tendencia que se impone en todo el mundo.
Bernardita del Solar, productora para las principales publicaciones de moda chilenas, dice que le
gustan “las modelos saludablemente delgadas”, de talla 36. E insiste en que no hay que confundir lo
que propone la moda con los estándares reales. Es una concepción que muchos parecen compartir.
-La ropa se les ve mejor y se pueden tomar desde cualquier ángulo. A veces las revistas rechazan
editoriales porque encuentran que la modelo es muy flaca. Pero si ves la fotografía, el vestuario, la
luz, te das cuenta de que, dentro de lo que es -una producción de moda-, el trabajo está bien hecho.
Pensar que la modelo es una mujer ejemplo es un error de la gente y no de la moda. Para eso hay
otras figuras -dice.
Bernardita cuenta que no le gustaría ver a sus dos hijas obsesionadas por el peso, pero cree que la
encargada de ayudarlas a distinguir el límite entre la realidad y las fantasías que propone la moda es
ella. El esplendor de una modelo, en su opinión, es entre los 20 y los 30 años. Por lo corto que
resulta la carrera, le parece natural que muchas empiecen más temprano.
-Puede haber fotógrafos o agencias que abusen de ellas, y me parece muy bien que se tomen
medidas para protegerlas. Una modelo chilena de 16 años, que va al colegio, es muy distinta a una
extranjera. Las chilenas suelen ser más cabras chicas, menos profesionales, sobreprotegidas incluso.
Lo ves en pequeños detalles, como que llegan con las uñas largas, el pelo sin lavar, no se conocen y
no saben moverse. Hay algunas muy buenas, pero en general es más difícil trabajar con las modelos
chilenas, no se lo toman con la misma seriedad que las extranjeras -explica.
Gabriel Schkolnick, uno de los fotógrafos con más experiencia en Chile, nota en las modelos
adolescentes de hoy un mayor desplante y un empoderamiento que no existía antes. Pero él sigue
prefiriendo trabajar con mujeres sobre 20 años.
-No hay una ciencia cierta en esto. Hay chicas de 17 y 18 años que tienen mucha onda y dan cosas
increíbles. Mientras menor es la mujer, menos photoshop hay que hacerle. Los gestos faciales están
menos marcados. Es como tener un bastidor más tensado para que pinte el maquillador. Pero
personalmente me gustan más las formas más angulosas de las mujeres que las redondeces de las
niñas -dice.
Si hoy se ven más adolescentes trabajando como modelos, según Schkolnick, no es porque el
mercado lo pida. Tiene que ver con la mayor independencia que tienen ellas y con que se les permite
tomar sus propias decisiones y tener más espacio para desarrollarse profesionalmente.
-Yo soy un fotógrafo senior en este país. Mis pares son todos menores. Los mayores se fueron
quedando fuera porque los directores de las agencias de publicidad y de la moda tienen 30 años.
Cuando me tocó trabajar en Londres con Kate Moss, el director de arte era un hombre de 70 años,
un viejo seco. Aquí lo habrían jubilado. Tiene que ver también con que la industria quiere pagar cada
vez menos, y la gente más joven está dispuesta a ganar menos para entrar -enfatiza.
Agrega que las mujeres perfectas no existen, que las que salen en los avisos lucen así gracias a una
serie de recursos artificiales.
-Hoy no existe una foto sin post producción. Todos reducen las cinturas, alargan las piernas y entran
a picar con todo. Si a una persona le sacas la iluminación, el maquillaje y el photoshop se verá mucho
más cercana a lo normal. Efectivamente hay modelos que son muy especiales, pero son contadas con
los dedos -dice.
Y agrega:
-La gente tiene que entender que hoy no necesitas ser esquelética para ser modelo. La ropa no
tiene que verse apretada, pero no hay para qué llegar a extremos. ya
“LA MEJOR MANERA DE EVITAR LAS MULTAS, LOS TRÁMITES, EL MONITOREO Y LAS POSIBLES
SANCIONES ES SIMPLEMENTE USAR A MODELOS DE MÁS DE 18 AÑOS”
-Susan Scafidi del Fashion Law Institute-
“LAS AGENCIAS AHORA TRAEN MUCHAS MODELOS BRASILEÑAS, ARGENTINAS Y URUGUAYAS
MUY JOVENCITAS Y DELGADAS PARA MI GUSTO. TRATO DE RECURRIR A LAS MODELOS
ANTIGUAS”
-José Cardoch, diseñador-
“LA GENTE TIENE QUE ENTENDER QUE HOY NO NECESITAS SER ESQUELÉTICA PARA SER
MODELO. LA ROPA NO TIENE QUE VERSE APRETADA, PERO NO HAY PARA QUÉ LLEGAR A
EXTREMOS”

-Gabriel Schlolnick, fotógrafoPreocupación internacional
>> En Estados Unidos, en mayo de 2012, las 19 ediciones de la revista Vogue alrededor del
mundo publicaron un comunicado que afirmaba su compromiso de no fotografiar a modelos menores
de 16 años o que presentaran signos de un algún desorden alimenticio en sus siguientes números.
Los editores acordaron ser “embajadores” de una imagen saludable y prometieron instar a los
diseñadores a considerar las consecuencias de hacer muestras de prendas en tallas irreales. Otras
medidas dentro del pacto que se llamó “Iniciativa Saludable” eran proteger la privacidad de las
modelos y proveer alimentos y bebidas saludables durante las sesiones fotográficas. De acuerdo a
las cifras que maneja Model Alliance, la organización liderada por Sara Ziff que busca defender los
derechos de las modelos, en Estados Unidos, más de la mitad de las jóvenes que desfilan comienza a
trabajar entre los 13 y los 16 años.
>> En Inglaterra, la salud de las modelos de pasarela comenzó a debatirse tras la muerte por
anorexia, de dos jóvenes sudamericanas en 2006. El hecho llevó al British Fashion Council a prohibir
que desfilaran menores de 16 años en las pasarelas del Reino Unido.
>> En Francia el Ministerio de Salud declinó imponer una prohibición y optó por una carta de
compromiso voluntario de la industria de la moda, los medios y la publicidad. Al mismo tiempo planea
una fuerte campaña de concientización sobre la obsesión por el peso.
>> Israel es el primer país en prohibir a través de una ley el uso de modelos con índice de masa
corporal inferior a 18,5. La ley también establece que en las publicidades debe estar explícitamente
advertida cualquier manipulación grafica para hacer lucir más delgada.
>> En España, Italia e India las principales organizaciones de moda intentan lograr una
prohibición similar a la que existe en Israel. En los dos primeros países, hace varios años ya que se
suele excluir a modelos con un índice de masa corporal inferior a 18.5 de los desfile del Madrid
Fashion Week y de la Semana de la Moda de Milán.

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