Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

HERMES: El frustrado transbordador espacial europeo

HERMESComo recordareis, a finales de los años 80 la agencia espacial europea (ESA) estaba desarrollando el transbordador espacial Hermes (el mensajero de los Dioses), que debía estar operativa para 1995. Se trataba de un proyecto liderado por Francia que suscitaba todo tipo de recelos en el resto de socios de la agencia, pero eran los años de la construcción europea y el eje francogermano, así que nadie se atrevía a cuestionar seriamente la viabilidad de un avión espacial que debía garantizar a Europa el acceso independiente al espacio y no depender de la NASA. El desarrollo del Hermes coincidió con la puesta en marcha del proyecto de la estación espacial estadounidense Freedom (la posterior Estación Espacial Internacional) en la que Europa debía participar con el módulo Columbus. Pero Francia también mantenía buenas relaciones en materia espacial con Rusia. En 1982 Jean-Loup Chrétien se convirtió en el primer francés en el espacio y en la primera persona de Europa occidental que viajó al espacio a bordo de una nave espacial rusa. La política de la perestroika de Gorbachov favoreció aún más el clima de colaboración entre ambos países y en 1987 se propuso que el Hermes volase a la estación espacial rusa Mir, que había sido lanzada el año anterior. Para entonces la pequeña lanzadera europea había sufrido numerosos cambios de diseño y objetivos, así que la posibilidad de realizar misiones adicionales a otra estación espacial además de a la Freedom y la posible miniestación europea MTFF podía servir para afianzar los apoyos políticos al Hermes fuera de Francia. En 1989 y 1990 se produjeron varios encuentros oficiales entre Glavkosmos – la organización rusa encargada de comercializar los vuelos espaciales fuera de Rusia – con la ESA europea y el CNES francés. Como resultado de los mismos se acordó desarrollar un traje extravehicular conjunto que podría usarse tanto en la futura estación Mir 2 como en el transbordador ruso Burán y el Hermes. La escafandra sería conocida como EVA-2000 y luego como EVA Suit 2000. Del mismo modo, luego de varias idas y venidas, el traje intravehicular que usarían los tres astronautas del Hermes sería la escafandra Strizh del Burán y se emplearía en conjunción con el asiento eyectable K-36RB, aunque con modificaciones europeas. Para viajar a la Mir, el Hermes iría equipado con un módulo propulsivo diferente al que debía llevar para sus misiones a la plataforma MTFF o a la estación Freedom. El motivo es que la estación rusa se hallaba en una órbita mucho más inclinada (56º) y, por lo tanto, menos favorable energéticamente. La fecha de la primera misión del Hermes a la Mir fue retrasándose y no se esperaba que tuviese lugar antes de 1999, pero para entonces Rusia planeaba tener lista la estación Mir 2. A finales de los 80, e incluso luego del derrocamiento de la dictadura comunista en Rusia en 1991, la ESA estrechó más y más sus relaciones con la industria aeroespacial rusa en un desesperado intento por salvar el programa Hermes. Lamentablemente, debido al cuantioso coste que significaba para la agencia espacial francesa, el Hermes sería cancelado en 1992 -curiosamente, el mismo año que el programa Burán – así que nunca pudimos contemplar la imagen de los astronautas europeos descendiendo del Hermes luego de realizar una misión a la estación Mir… ni a ninguna otra. Es una lastima que ello sucediera. La Hermes se pensó como un transporte reutilizable de bajo coste con capacidad para cuatro personas como máximo y un mínimo de equipo, y 3000 kg de suministros como máximo. El peso total de la nave con tripulación, combustible y carga no debería superar las 20 toneladas, carga máxima que puede llevar la versión más potente del cohete Ariane 5. La tripulación contaría con soporte vital para permanecer en el espacio un máximo de 7 días. Pese a que el proyecto fue cancelado, la idea de una nave espacial reutilizable de pequeño tamaño que pueda ser llevada a una órbita baja por un único lanzador (sistema más sencillo que el programa estadounidense) sigue vigente. Me pregunto ¿Algún día Europa logrará ser independiente en el campo espacial?

Relacionado