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Hacer trizas al género

El Rococó dio paso a “diferentes” formas de vestir, incluso en hombres, debido a la extravagancia, pues era aún más estética. Aunque fue solo cuestión de tiempo para que ambos géneros tuvieran cierta afinidad en cuanto al concepto de moda.

En Francia, a mediados del siglo XVII, se confeccionaban trajes para hombre que además de coquetos, eran elegantes, entonces, aquello de “las mujeres son más vanidosas que los hombres” es una frase que acude al error, de hecho, fue el “género masculino” el primero en usar zapatos de tacón, justo en el mismo siglo.

Tras la aparición del movimiento artístico Rococó, en el siglo XVIII, las mujeres incluyeron adornos a sus vestiduras para hacerlas más llamativas a la vista, pues adoptaron un estilo sofisticado y refinado, también, este impedía el disfrute de actividades cotidianas, es decir, las búsqueda de una moda de detalle y fantasía.

Es posible pensar una masculinidad diferente
Modelo: Juan Sebastian Gil


La moda es un acontecimiento que se ha posicionado a través de la historia como necesidad de consumo, y cada vez más, en un ideal para expresar cuestiones típicas del alma, estilos de vida, y tendencias vanguardistas, entre ellas el Genderless, (lo masculino y femenino confluyen sin definirse) que van arraigados a acontecimientos sociales, cuyo poder es capaz de manejarlo todo, por ejemplo: identificar la necesidad de una industria que confeccione prendas ideadas para hombre y mujer, sin restricción de género.


Diseñadores en construcción como Sebastián Gil, quien mezcla el Rococó con el Genderlees a la hora de combinar prendas, define este suceso como la imagen del futuro de la moda, además de una cuestión de identidad. Esta actualidad permite que hombres y mujeres se identifiquen en medio de proyecciones de cortes, estampados, colores, no de género, casas de moda como Yves Saint Laurent, Louis Vuitton o Vivienne Westwood se han propuesto acabar con estereotipos acerca de la sexualidad, pues la moda es no-binaria.

“El 90% de mi closet es ropa de mujer, pero no significa que por ello quisiera serlo” añade Gil, la moda sin género no es un fenómeno, tampoco tiene que ver con la sexualidad del individuo, ya que, es un acto de libertad que ha tenido que replantearse debido a un requerimiento social-estético que busca la igualdad.

Con gran ilusión,

Duvan García Rojas

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