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Globalización (La aldea global del conocimiento)

La globalización es un fenómeno histórico recurrente y de larga data, acelerado en los últimos tiempos por una serie de inventos que le dan la apariencia de inevitable. Desde los grandes descubrimientos geográficos y la consecuente intensificación de los intercambios económicos y culturales hemos sido testigos de un proceso de acercamiento que hoy nos permite apreciar acontecimientos distantes como que fueran locales.

Los efectos de la globalización sobre la producción y el comercio alcanzan diversas áreas. Son bastante conocidos sus efectos sobre los mercados financieros, las transacciones de bienes y servicios y sobre la revolución de las telecomunicaciones. Sin embargo queremos recordar en esta oportunidad otros aspectos de la globalización, menos estudiados, que también condicionan tanto el comercio como la producción a nivel planetario.

  1. La digitalización del conocimiento.  

En las últimas décadas han surgimiento de dos nuevos alfabetos: el Alfabeto digital, basado en una combinación de sólo dos caracteres (0 y 1) y el Alfabeto genético, basado en una secuencia de cuatro bases nitrogenadas: adenina (A), timina (T), guanina (G) y citosina (C), en el ADN y adenina (A), uracilo (U), guanina (G) y citosina (C) en el ARN.

Los países que hoy dominan el planeta son aquellos que hablan fluidamente estos dos alfabetos. Los países que no dominan esos dos nuevos alfabetos son los países que cada vez serán más pobres porque en términos netos son analfabetos en el idioma que domina la economía del planeta. Ya no es suficiente la alfabetización ni la educación basada en conceptos tradicionales. Hoy debemos re alfabetizar nuestra población desde los primeros niveles de primaria.

En el futuro más inmediato, los países que entiendan los alfabetos digitales y genéticos y lo incorporen a su educación, es decir cuyos niños entiendan el desarrollo de la ciencia más de vanguardia y hablen esos idioma fluidamente, van a ser los países que dominen tanto la producción como el comercio en el futuro inmediato.

Los países que entienden cómo generar conocimientos y cómo protegerlos, cómo buscar a los jóvenes que tengan la capacidad para hacerlo y asegurarse que se queden y trabajen en el país, serán los países exitosos.

Los países que no entiendan esta tendencia y no la incorporen a sus planes de desarrollo serán los que en el futuro seguirán dependiendo de las exportaciones de materias primas y de la producción de bienes en cuya fabricación se requiera incorporar mano de obra barata para poder ser competitivos.

Esto cambios cualitativos dan cuenta que la economía mundial está pasando de ser una economía de transacción de bienes a una economía de transacción de conocimientos. Ya no será suficiente tener la capacidad de ensamblar una determinada línea de productos. Los nuevos patrones de producción y comercio estarán cada vez más determinados por la incorporación de estos dos nuevos lenguajes

  • Del internet del consumo al internet de la producción.

Desde sus inicios, y hasta nuestros días, el mundo del internet se ha centrado en el consumo de bienes y servicios. A través de la web se promocionan y se comercializan tanto bienes como servicios.

Hoy asistimos a una situación en la cual  internet se enfoca cada vez más no sólo en el consumo sino también en la producción. Alemania, Estados Unidos y China lideran esta tendencia con cambios en sus industrias.

La mayor transformación de la economía se observa en los modelos de negocios que se basan en la conectividad de los objetos o el ”Internet de las Cosas“. Esto implica la capacidad de que objetos, máquinas y personas interactúen remotamente a través de internet en cualquier lugar y tiempo, gracias a la convergencia de tecnologías. Hoy son cada vez más los objetos que incorporan avances tecnológicos digitales que les permiten  recibir actualizaciones a distancia pero que también son susceptibles de entrar en obsolescencia en el mismo momento que dejan de recibirla.

Por otra parte, las plataformas en línea facilitan el comercio electrónico, incluso el de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES). Este tipo de comercio se encuentra liderizado principalmente por China y Estados Unidos, que son líderes en plataformas como Alibaba, e-Bay y Amazon. Esto no sólo está cambiado  la forma de hacer comercio sino también demanda la legislación de regulaciones globales que actualmente no están disponibles en la Organización Mundial del Comercio.

Por su parte América Latina ha logrado avances importantes en el acceso a las  telecomunicaciones, reduciendo la brecha digital, aunque con un rezago importante con respecto a los países desarrollados. De todas maneras, existe una situación heterogénea entre sus países: Chile, Argentina y Uruguay tienen la mayor proporción de usuarios por habitante, mientras que varios países centroamericanos y Bolivia, la menor. Asimismo, esta situación de heterogeneidad se refleja entre las zonas rurales y los las ciudades del interior versus las grandes ciudades de un mismo país.

  • La comunicación personal en tiempo real.

Las nuevas redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, Tumblr etc.); los servicios de mensajería (WhatsApp, BlackBerry Messenger, etc.) y los motores de búsqueda en internet (Google, Yahoo! y Bing) han provocado un vuelco transformador en las relaciones internacionales y en los procesos sociales y políticos.

Las redes sociales y los servicios de mensajería han revolucionado las comunicaciones personales mientras que los motores de búsqueda han universalizado el conocimiento y revolucionado la educación convencional.

Estas nuevas tecnologías digitales desbordan la capacidad de reacción de los Estados y de los propios organismos multilaterales, visibilizando a nuevos actores. Gracias a las posibilidades que ofrecen las comunicaciones en tiempo real, las organizaciones no gubernamentales y las comunidades de ciudadanos compiten hoy con los parlamentos y con los poderes públicos tradicionales.

Las nuevas tecnologías de comunicaciones personales han permitido movilizar volúmenes impresionantes de personas en tiempo record para expresar opinión y oponerse tanto a políticas de Estados como de organizaciones internacionales, lo que nos lleva al siguiente aspecto que queremos resaltar.

  • Anti globalización o Alter – globalización

El proceso de globalización no está exento de detractores. El movimiento antiglobalizador está conformado por diversos grupos tales como sindicatos, intelectuales de izquierda, ecologistas, indigenistas o grupos desfavorecidos que tienen en común su rechazo al capitalismo y al modelo de economía liberal.

Alguna de sus exigencias son una sociedad más justa; el control del poder de las multinacionales; la democratización de las instituciones económicas mundiales y la distribución más equitativa de la riqueza.

Sus enemigos declarados han sido las empresas multinacionales y las grandes organizaciones económicas y políticas internacionales, tales como la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional.

Durante todos estos años los anti globalizadores se han anotado algunas victorias importantes tales como las cincuenta mil personas que se calcula lograron abortar la cumbre de la OMC, en noviembre 1999, en la ciudad de Seattle y el Foro social de Porto Alegre, organizado de manera paralela a la reunión del Foro Económico Mundial que se reunían en Davos (Suiza), en enero de 2001.

Un rasgo común que distingue  a los anti globalizadores, sobre todo en sus primeros tiempos, era su rechazo ilimitado a la globalización. Cualquier manifestación de alcance planetario era vista, casi de manera automática, como una amenaza y atacada en consecuencia.

No obstante en los últimos tiempos han surgido voces más moderadas que entienden que la globalización es un fenómeno difícil de frenar y que lo más inteligente es procurar abrirse espacios para insertar allí sus propios intereses

Son los que se han dado en llamar alter globalizadores. No atacan a la globalización como proceso sino a la forma como ésta ha sido gestionada. Entienden que hay otras maneras de globalizar al planeta donde todos los países y todas las culturas tengan garantizado un espacio para expresar sus intereses.

Sin embargo el simple desea de insertarse en el proceso globalizador no basta. Es necesario, en primer lugar, definir con claridad nuestros intereses  de largo plazo y, en segundo lugar, tener la capacidad de diseñar y consolidar una estrategia de negociaciones y alianzas que ayude a posicionar esos intereses.

Esto, que en principio parece fácil, podría tropezar con enormes dificultades. No siempre los países tienen la capacidad interna para definir y consolidar, con claridad, cuáles son sus objetivos de largo plazo. Intereses políticos y económicos, tanto internos como externos, dificultan alcanzar consensos. Por otro lado, consolidar una red de alianzas internacionales que ayude a consolidar estos intereses requiere de una serie de habilidades y oportunidades difícil de alinear.

En resumen, la globalización actual exige que los países adopten una serie de decisiones y consensos que les permitan pasar de una sociedad basada en la producción de bienes y servicios a una sociedad global del conocimiento. Sólo quienes sean capaces de producir y adoptar las decisiones apropiadas podrán aspirar colocarse a la vanguardia en los próximos años.


GLOBALIZACIÓN (LA ALDEA GLOBAL DEL CONOCIMIENTO) by Marcos Martinez Vera is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
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