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Gibson girl

Antecesora de la “Flapper”, la “Gibson Girl” es considerada como el primerísimo ideal de belleza made in USA. Es decir, que esta chica era el prototipo de “mujer ideal” en los Estados Unidos. Concebida a partir de la ilustración del dibujante Charles Dana Gibson, que se volvió popular por la calidad de sus ilustraciones, volviéndose requerido en grandes publicaciones de New York.

Queda mencionar que las Gibson Girls nacen en un ambiente de desarrollo e industrialización de lo que ahora es una potencia mundial. Las mujeres empiezan a verse más allá de esposa, madres y amas de casa, empiezan a exigir más derechos y con ello aparecen las mujeres sufragistas que lograron cambios en la Constitución Norteamericana. Rompiendo con los roles establecidos, la mujer junto a su recién descubierta identidad encuentra su lugar en un mundo de hombres. Lo que desencadenaría el descubrimiento de las llamadas “Gibson Girl”.

El arquetipo de belleza que surgió de la mano del ilustrador, coincidía con la estética que representaba la famosa “La Belle Époque” en París, donde se apreciaba una silueta estilo sirena, que se conseguía como resultado del uso sofocante del corset que transformaba el cuerpo de la mujer, dotándola de formas singulares como: pechos y caderas abultadas, cintura estrecha y espalda arqueada.

Las Gibson Girl representaban casi una belleza irreal, con rostros casi tallados por los mismos ángeles, de cuellos largados y elegantes, lucían melenas o recogidos voluminosamente alborotados, de pieles de aspecto porcelanosas, cinturas de avispa lucidas en vestidos vaporosos que vestían sus aparentes frágiles y gráciles cuerpos y de mirabas llenas de inocencia y melancolía acompañadas de espesas pestañas, que les daban el aspecto de ser muñecas de porcelana. Sus actitudes y ademanes mostraban delicadeza y recato, lo que resultaba una atractiva provocación sin caer en lo corriente o vulgar. Estas mujeres también destacaron por buscar su independencia y realizarse profesionalmente. Podían seguir sus estudios y escoger a sus maridos, ya no veían envueltas en los matrimonios arreglados, sino más bien eran libres de escoger a sus pretendientes.

Eran una mezcla seducción e ingenuidad, independencia, seguridad y éxito, de rostros hermosos y cuerpos de sirenas. Que, aunque gozaban de libertades aún se veían atrapadas en el uso de corset para destacar sus figuras. En cierta manera aún seguían bajo el yugo de la sociedad que dictaba como debía verse una Gibson Girl. Los humanos y su maldita manía de encasillar todo.

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