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GERENCIAR LAS TENDENCIAS

17-11-21

Desde siempre, el hombre de negocios ha querido adivinar el futuro para tomar decisiones a tiempo y con ello tener alguna ventaja frente a los riesgos de la actividad, y es en general un anhelo de todo el que tiene algo que perder.

Aunque como bien nos dejó claro el 2019, haya muchos factores que escapan a todo tipo de previsión, siempre será mejor tener un plan que no tenerlo; para la gerencia moderna el análisis predictivo hace parte de los elementos en la toma de decisiones, escudriñando el presente para poder visualizar el futuro, a través de las tendencias.

La primera tendencia a la que me referiré es la resiliencia de la cadena de suministro. La cadena de suministro no es otra cosa que el patrón de procesos para entregar bienes o servicios a los clientes, iniciando en los procesos primarios de obtención de la materia prima, pasando por su transformación y por la distribución de estos productos a los compradores finales.

De esta manera, el concepto de resiliencia aplicado al tema sería la capacidad – de la cadena- para continuar dirigiendo hacia el cliente – usuario, los bienes y servicios, incluso cuando componentes importantes de la cadena no estén funcionando adecuadamente. Aprendimos gracias a las medidas de bioseguridad que obligaron a las personas a quedarse en casa, que hay que cubrir las necesidades de las personas en medio de circunstancias tan atípicas como las que ocurrieron, pero para ello se deben tomar medidas como las de fortalecer la parte inicial de la cadena – la producción primaria-, disminuir costos en la transformación, hacer inversiones en la distribución, y en términos generales acortando la cadena para lograr llegar al cliente final.

Esta misma tendencia nos lleva a la siguiente, puesto que las inversiones tenderán a ser mayores en materia de tecnología, como una condición de no perder espacios frente a las demandas de bienes y servicios, así que cómo lo expreso a Deloitte Insights, Justin Kershaw CIO de Cargill, “La pandemia logro una disrupción de las cadenas de suministro y de la economía en 2020, y sirvió como un potente recordatorio a Cargill y empresas de todo el mundo, que operar con tecnología moderna es críticamente importante para el éxito empresarial”.

Y en ese sentido, el alto ejecutivo anota que “En el futuro, nos alejaremos de hablar sobre «aplicaciones» e «infraestructura». En cambio, la siguiente fase de nuestra modernización está centrada en «plataformas» y «servicios». Esto en última instancia, cambia nuestros requisitos de talento: necesitaremos más personas que puedan construir y mantener plataformas y servicios”.

Esta anotación del CIO de Cargill, nos da paso a anotar que esta tecnología, implicará también una mayor presencia de robots autónomos y de robots colaborativos, llamados Cobos.

Los robots permiten disminución de costos, además del aumento de la productividad laboral; y en ese sentido cada vez más estarán presentes para procesos totalmente automatizados, como los que ya conocemos, e incluso en sectores que no relacionamos hoy día como nichos para que esté presente alta tecnología, como los restaurantes o supermercados, y del otro lado, más robots que hacen trabajos puntuales en colaboración con personal humano. Así que, como parte de estos movimientos, el mercado laboral también necesitará cada vez más personas preparadas en matemáticas, robótica, programación, y en general oficios y profesiones afines con esta tendencia.

Seguro de molestar a los apostatas de la tecnología, debo señalar que la presencia cada vez mayor de datos de las personas en la red – internet-, permitió que el mundo no se paralizará del todo en el 2019 y que la recuperación en el 2020 tenga una velocidad positivamente considerable. Estos datos, que salen principalmente de la interacción permanente en las redes sociales, consintieron a las empresas poder llegar con sus propuestas comerciales a los clientes, y de allí arreglárselas para hacerle llegar sus productos. En ese sentido, la tercera tendencia es hacia la hiper personalización para la segmentación de clientes.

El modelaje de lo que la empresa puede ofrecer al comprador final, tiende cada vez más a personalizarse frente a los gustos, intereses y necesidades individuales, de manera que lo satisfaga con mayor fidelidad. La vieja frase de Ford, sobre que “la gente puede comprar autos del color que quiera, siempre y cuando fueran negros”, es imposible de aplicar hoy, en un mundo en el que la microsegmentación se hace cada vez más necesaria para los negocios.

Este tema de la segmentación de clientes está permitiendo competir con mayor profundidad a empresas pequeñas y familiares, pues permite a través del análisis de datos conocer a los clientes, reducir costos y dar movilidad al stock, especialmente en los circuitos cortos de distribución, en los que pueden usar las ventajas geográficas frente a grandes empresas.

A pesar de la maraña de datos no estructurados que se encuentran en la red, y a que todavía no hay una total inter-operatividad entre los mismos, hay muchas fuentes para proveerse de estos datos, así como herramientas, algunas incluso de carácter empresarial, dedicadas extraer para el mundo comercial y los interesados, los aspectos relevantes a través de los cuales presentar el producto o el servicio adecuado para cada cliente.

Como podemos ver, son muchas las razones por las que es importante tratar de estar “cabalgando sobre la ola” para gerenciar con mayor capacidad de reacción, ante la evolución permanente de los consumidores. Hay que estar más pendiente de lo que el consumidor quiere, y encaminar la batería de esfuerzos en mejorar la estructura tecnológica y el modelaje comercial, en una lucha por el alma digital – y el dinero- del consumidor.

BORIS F. ZAPATA ROMERO

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