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Fue despedido y se enteró de la peor forma

– Hola Luis, cómo estás? Vengo a despedirme..

– Pero cómo Marcelo? No entiendo. Te vas de vacaciones?

– No. Me voy. Acaban de despedirme. Tienes tiempo para un café?

– Claro que sí, vamos!

Acepté gustoso la invitación porque necesitaba conocer los detalles de tan sorpresiva noticia.

Con Marcelo compartiamos las tardes de fútbol y la casa de estudios : ambos somos ingenieros civiles de la Universidad de Chile… (sí, “Beaucheffinos”).

Si bien, no trabajabamos juntos, Marcelo se habia ganado mi respeto por su actitud siempre positiva, su espíritu de colaboración y su conocimiento de los temas bajo su responsabilidad.

El increíble relato

Cuéntame Marcelo, por favor. No entiendo nada. Qué pasó? – le pregunté ansiosamente.

Marcelo se sonrió y comenzó su relato.

Mira, esto comenzó hace varios meses. Mi relación con Álvaro (su jefe) iba de mal en peor. Se estaba volviendo insostenible.

No valoraba las cosas que hacía. Todo estaba mal. La presión iba en aumento. Llegó la evaluación de desempeño y me rajó. Yo dije : aquí me despiden.

Salía de vacaciones así que esos dias me sirvieron para reflexionar. La verdad el trabajo me gustaba. Yo quería seguir, pero la relación con él no era buena. Era un sufrimiento.

Volví de vacaciones con las pilas puestas y seguí adelante. Y para mi sorpresa, él dejó de discutir conmigo. La relación comenzó lentamente a mejorar.

Vaya, yo me empecé a sentir mejor. Trabajaba feliz. Pensé: comienza una nueva etapa! Qué bien!

Por esos días, me llamó un amigo de la Universidad. Estaba feliz porque lo habían llamado a una entrevista.

Ya estaba en la terna y quería saber si yo podía entregarle más antecedentes de su entrevistador, porque el cargo al que estaba postulando era en mi empresa.

Claro! Cuéntame, a qué cargo estas postulando?

Era mi cargo. Y quien lo entrevistaba, mi jefe.

Quedé en shock. El cambio de actitud fue solo una ilusión.

En una medida desesperada por ganar algo de tiempo, conseguí una licencia médica por estrés.

A la vuelta de mi licencia, me esperaban con el finiquito.

Esta historia es real y la viví personalmente hace algunos años.

La recuerdo ahora, porque tan sólo hace un par de meses, me ocurrió prácticamente lo mismo que a mi amigo Marcelo.

La sensación de engaño creo que es lo peor que te deja. Sin embargo, esta claro que cuando no hay feeling con tu jefe, es muy difícil que esa relación se mantenga por mucho tiempo, salvo que ambos (jefe y empleado) reconozcan la situación y tomen acciones concretas para mejorarlo.

De lo contrario, lo mejor es cortar esa relación tóxica y ponerse a buscar otro proyecto profesional, ya sea de forma dependiente o independiente.

Las personas no renuncian a las empresas. Renuncian a los jefes. Por lo mismo, un líder preocupado por su equipo, motivador, cercano, reduce de manera significativa la rotación de un equipo.

Si estas trabajando, presta atención a estas señales y toma acción. Si tienes alguna experiencia similar o simplemente quieres comentar, puedes hacerlo! Ayuda a otros con tu experiencia.

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