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Feminismo en tiempos de COVID-19

Cuando inicié esta colaboración tan valiente y arriesgada, sabía que sería un gran reto.  A diario he encontrado motivos e historias que van de la mano con el concepto de Alharaca. Yo no soy periodista ni comunicadora; sin embargo, decidí contar la historia de Yesenia Yepez, una talentosa diseñadora samaria, apasionada y feminista, porque nos muestra una visión del rol laboral y personal de la mujer contemporánea en el momento en que una situación de salud pública global descolocó sus avances profesionales.

La industria de la moda es una de las más igualitarias en términos de liderazgo compartido. Es importante destacar la visión de igualdad de roles para extrapolar aprendizajes útiles que fortalezcan el liderazgo femenino en otros campos.

Ale: La primera pregunta obligada: ¿Cuál es tu visión del feminismo?

Yesenia: Yo personalmente siento el feminismo desde la perspectiva de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Para mi no es una lucha contra el sexo masculino sino la concientización de la fuerza de la mujer en muchos roles en los que antes tal vez no era valorada o aceptada, pero a través de los años hemos ido demostrando que tenemos las mismas capacidades y en ocasiones hasta mejores para realizar ciertas actividades. Pero también relaciono el feminismo con la relación de apoyo entre mujeres para fortalecerse y brindarse la mano. Al igual que existe una hermandad entre los hombres, pues generar esos lazos entre las mujeres da seguridad para enfrentar todas las desavenencias del mundo de hoy.

Ale: de acuerdo, para mí tampoco es una lucha contra el sexo masculino. La lucha no es contra ellos, debe ser con ellos. ¿Cuál es para ti el rol de la mujer en la industria de la moda?

Yesenia: La mujer en la industria de la moda aporta al igual que lo hacen los hombres. En esta industria en particular no he sentido que pertenecer a un sexo o al otro te genere ventaja o desventaja; es un mundo donde los roles se han mezclado. Creería que hay grandes diseñadores mujeres y hombres que son exitosos. Tambien hay confeccionistas, patronistas y modelos: hombres y mujeres. Así es esta área: las cargas no se rigen por el género si no por el talento; como debe de ser.

Ale: ¿Cómo formaste Yeye Ecléctico ?

Yesenia: Después de 7 años de trabajar en diversas empresas en la industria de la moda decidí que era tiempo de tener mi propio emprendimiento; que ya era la hora de lanzarme a crear mi propio sueño, y fue así que retorne a mi ciudad natal Santa Marta. Después de haber trabajado en Bogotá y Barranquilla en diferentes áreas del diseño comencé con mi primera tienda a buscar mi propio estilo de diseño.

Ale: ¿Cómo visualizabas la empresa cuando empezó?

Yesenia: Yo visualizaba un lugar en el que la gente se maravillara con los colores y se divirtiera vistiendo mi ropa, porque mi estilo de diseño es fluido y descomplicado, bastante versátil también en sus ocasiones de uso. También imaginaba gente de todo el mundo vistiendo mis diseños siempre inclusivos. Hecho para todas las personas amantes de la vibra caribeña.

Ale: ¿Cuál es la experiencia de la empresa antes y durante la pandemia?

Yesenia: La empresa antes de la pandemia se encontraba en un proceso exitoso de crecimiento y de posicionamiento comercial, pero en estos momentos la empresa, como muchas otras, se encuentra en crisis. Estamos cambiando nuestros canales de venta y ajustándonos a nuevas necesidades. Básicamente en un proceso de renacimiento como el ave fénix.

Ale: ¿Cuál es el futuro de Yeye Ecléctico?

Yesenia: El panorama para mi hoy es bastante incierto. Voy a intentar como siempre, como la guerrera que soy, después de 11 años de estar creyendo en mi marca, seguir intentándolo, pero ahora todo es diferente y básicamente se deben ajustar muchos aspectos en el proceso creativo y comercial para llegar a un producto que siga siendo apetecido o que en su defecto se reestablezca en el comercio local.

Después de leer las respuestas de Yesenia, concluí varias cosas: primero, hay industrias más avanzadas en el cambio de paradigmas machistas. Es evidente que mucho camino queda por recorrer, que hay que trabajar y proponer más soluciones de igualdad de género. Sin embargo, soy muy optimista y creo estamos sembrando el cambio.

Segundo, para las mujeres contemporáneas, trabajadoras y poderosas, el feminismo no puede ser un conflicto entre mujeres o contra hombres; el feminismo debe ser igualdad y justicia. Razón por la cual destaco el concepto de Yesenia: “…En esta industria en particular no he sentido que pertenecer a un sexo o al otro te genere ventaja o desventaja; es un mundo donde los roles se han mezclado”. Me entusiasma la idea de que todas podamos expresar lo mismo de nuestros campos laborales en un futuro cercano.

Y tercero, la crisis de salud mundial debe darnos la oportunidad de re-crear y en esta oportunidad fortalecernos; como dice Yesenia, entre mujeres.

Me quedo con el aprendizaje que me deja esta mujer auténtica a quien conocí por zoom hace un par de días mientras buscábamos alternativas para la marca acompañadas del poder feminista: el feminismo no es venganza, hay que intentarlo las veces que sea necesario y hay que ser consistente y valiente.

Apoyémonos entre nosotros. Elijamos la sororidad y salgamos de las crisis juntos.

-Ale

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