Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

Esto es lo que pasa cuando no limpias las brochas

Eres una experta y te maquillas como nadie. Cuando vas a salir, tienes a todas tus amigas en casa. Incluso te has planteado abrir un negocio– tú siempre tan extremista, ¿eh, urbanita?

Pero no es tan mala idea. Si se te da bien, se te da bien. Las cosas como son. Sin embargo, lo que puede que no sepas son los efectos que tiene no limpiar las brochas. Ah, ¿pero que las brochas se limpian? Sí hija, sí.

Bioxán, la marca de cosméticos de biotecnología natural, nos habla de las consecuencias que tiene no limpiar tus pinceles. Porque da igual si eres de las que se maquilla a diario o de las que guarda el highlither para una ocasión especial.

SOS, acné

Siempre salen en el peor momento posible. Y es la primera reacción visible del uso de brochas de maquillaje sin limpiar. Creías que era por el postre de chocolate del otro día, pero no.

Transmisión de infecciones

Uy, uy, uy… Esto ya no nos hace tanta gracia. De la brocha al producto de maquillaje o al rostro y a la inversa. Las bacterias contenidas entre las cerdas de los pinceles pueden acabar en cualquier superficie.

Irritación

Las brochas empiezan a acumular producto y sus cerdas se endurecen de tal manera que pierden efectividad y provocan un daño en la piel del rostro por la fricción.

Reducción de la vida útil de los utensilios de maquillaje

Y el make up está caro, guapi. No solo hablamos de pinceles, sino también de todas las herramientas que permiten aplicar los cosméticos en el rostro. Un rizador de pestañas con restos de máscara puede llegar a romper alguno de los filamentos del párpado. Y unos polvos aplicados a través de unas cerdas sucias pierden totalmente su eficacia.

Pero tranquila, traemos todos los pasos para limpiar tus instrumentos correctamente.

Esta es la guía básica para aprender a limpiar tus útiles de maquillaje:

Humedece las cerdas con los pinceles hacia abajo, para evitar que llegue el agua a la parte interna de la brocha.

Seca las cerdas dando pequeños toques sobre un trozo de papel o una toalla limpia.

Aclara el pincel con agua tibia (recuerda, bocabajo) hasta eliminar todos los restos de jabón.

Deja el pincel en posición horizontal un par de horas para eliminar toda la humedad y estará listo y limpio para volver a utilizarlo.

Y para aquellas que les encanta el maquillaje por encima de todo, mi marca preferida es Sigma Beauty.

Relacionado