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Esther Clothing: un poema para los nuevos tiempos

En un ejercicio creativo cargado de fantasía, la marca de ropa femenina le apuesta a un presente en el que los estampados y las siluetas se convierten en la excusa perfecta para evadirnos de la incertidumbre que nos impone la realidad actual.  

A Ana Esther García, creadora de Esther Clothing, la afectó mucho la cuarentena y no necesariamente por el encierro y las limitaciones a la movilidad; lo que realmente arrugó su corazón fue ver a tantas personas vestidas con mascarillas, caretas y enterizos antifluido en un intento por crear una barrera física contra el virus. “Me sentía como en una película de terror… ¡Todos se veían uniformados!”, dijo. 

Lejos de bloquear su poder creativo y de sumarse a las muchas marcas que decidieron acoger la entonces moda de camuflar hasta la ropa, Ana Esther decidió irse al otro extremo: “contemos algo fantasioso, salgámonos de esta realidad. Quiero que la gente sienta que cuando se pone una prenda de la marca, o cuando la vea, está inmersa en un cuento, en una poesía… en algo mágico”. 

Para ella era más que suficiente ver que teníamos que vivir una realidad en la que debíamos taparnos la mitad de la cara. “Si ya nos están impidiendo poder sonreír, acercarnos, abrazarnos, necesito contarle al mundo quiénes somos y qué historia queremos representar, y ser mucho más expresivos, porque ya nos quitaron gran parte de nuestra capacidad comunicativa, que es la sonrisa, la gestualidad, entonces explorémoslo por otro lado. Porque somos seres sociales, pero también seres con una imaginación y una necesidad del absurdo bastante grande”, fue la reflexión que hizo antes de abordar su primer ejercicio creativo del año. Poema, su colección, es una respuesta contra ese uniforme social.   

 Un ejercicio de slow fashion

Para crear su Poema, Ana Esther se tomó las cosas con calma. Los tiempos actuales han llevado a muchos diseñadores a hacerlo y ella no fue la excepción. “Nuestra marca practica un método del slow fashion que se llama: diseña largo, produce corto. Esto significa que hacemos muchas referencias, pero con pocas piezas… unas diez, máximo”. 

En el ejercicio de concebirla, salieron unos 150 diseños distintos y aunque se hizo una gran depuración, quedaron muchos. Por eso es la colección más larga que ha hecho la marca hasta la fecha; está compuesta por cincuenta referencias y cada una tiene entre cinco y diez repeticiones. Son unas quinientas piezas en total.

Pero no saldrán todas a la vez. La diseñadora las dividió en grupos para hacer diferentes entregas a lo largo de este primer semestre. 

¿Por qué Poema?

Para evadirse, y de paso ayudar a evadir a sus clientas de la realidad actual, Ana Esther tenía claro que quería contar una historia sobre la belleza, sobre las cosas lindas, y ponerle ternura, candor y gracia a todo lo que hiciera. “Lo pensamos como un poema visual antes que escrito, como una representación o una narración. Nuestra idea era contar una historia visual que se viera muy linda, que tuviera notas de época, de fantasía, un poco del absurdo, y en medio de la búsqueda encontramos una frase muy bella: ‘la poesía es la expresión más bella de las cosas más bellas’, y queríamos brindar esa posibilidad”, aseguró.

Fue así que decidió crear a partir de imágenes, de ilustraciones, de objetos; incluso ella y su equipo idearon una escenografía para el lookbook y la campaña con animales gigantes. Querían mostrar algo muy teatral, muy expresivo, algo similar a los libros infantiles plegables. Pero además querían evocar imágenes de época y recrear en su ejercicio las artes pictóricas, como las postales pintadas en acuarela, para salirse por completo de la realidad en la que hemos estado por más de un año y ser al fin libres, aunque sea desde la imaginación. “Yo vivo en las nubes y esas son mis nubes”.

Una narración a través de los estampados

Este deseo de fantasear y que las personas que usen las piezas se sientan realmente dentro de un poema, se refleja en las grafías de los textiles, la mayoría propias. “Hay mucha fauna y mucha flora, pero también mucha magia”, contó. Así mismo es evidente en la riqueza de los materiales: jacquard, seda, chifón, popelina y brocados importados de Turquía.   

Todo lo anterior le da forma a diferentes tipos de prendas: vestidos, chaquetas, abrigos y kimonos de siluetas oversized, que permiten una talla única ajustable, desde la M hasta la XL, e incluso extendida hasta la 2XL y 3XL en referencias específicas. 

La gama cromática elegida para narrar este Poema va de la mano de los colores empolvados y los tonos pastel. “Hay una carga de ternura y de magia bien potente y de una feminidad muy evocadora en la colección”.

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