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España ¿Superpotencia textil?

Actualmente la industria de la moda en España concentra a varios de los mayores fabricantes de ropa del mundo: ZaraMango y Desigual

Uno de ellos, Zara, es artífice de varias innovaciones que recorren toda la cadena de la moda y permitió la democratización de la ropa para que que la gente pudiera vestir de diseño a un precio asequible. Recuerdo que a finales de 2010 comenzaron a copiar a Yves Saint Laurent, Prada y Armani. Ese modelo tiene cosas buenas y malas; de hecho, podemos considerar que el gran éxito de Zara va a ser también su condena: su innovación en la distribución y su capacidad para crear un ritmo febril de novedades se ha demostrado insostenible para el planeta.

Por otro lado, estas grandes empresas son una parte fundamental de la economía en España. Su facturación es descomunal con un peso considerable en el PIB, por no hablar de los puestos de trabajo que generan. Pero que el país sea una superpotencia en el textil no ha tenido reflejo en su creatividad. España no genera ideas. Estas grandes empresas deberían favorecer mediante el patrocinio un ambiente del que pudieran surgir nombres e ideas en cuanto a la creación. Todo creador necesita una industria detrás; pero las grandes marcas no parecen dispuestas a arriesgar. Un ejemplo de la falta de implicación de las empresas es que este verano el Museo del Traje ha tenido una de sus secciones cerradas porque no tiene la climatización adecuada (lo están arreglando), pero es una institución que debería estar regada por el dinero de las grandes empresas, las cuales deberían dotarlo de unas instalaciones espectaculares y patrocinar exposiciones que marcaran la temporada. Lo mismo pienso en cuanto a preservar los archivos de los diseñadores, las becas de estudios, etc.

Curiosamente, Amancio Ortega ha incrementado su fortuna en bolsa durante el primer confinamiento en abril de 2020. Concretamente de 64.000.800 millones de dólares a 72.000.000 millones de dólares. Sin embargo, en la otra punta del planeta, ¿qué ha pasado con las trabajadoras de las fábricas manufactureras que proveen a Inditex? Y escribo trabajadoras porque el 80% de empleados en estas fábricas son mujeres. En estas fábricas se están despidiendo afiliados a organizaciones sindicalistas, despiden a gente que incomoda, en otras palabras. Ya en Bangladés se despidieron a 1000 personas por la reclamación de salarios justos. Han cerrado fábricas en Asia y Centroamérica con salarios que no han sido pagados.

En los informes de salarios digno que realizan en Moda limpia (fashion revolution) se ha datado que el 85% de las marcas que analizan recogen compromisos de salarios dignos pero casualmente no lo pueden demostrar. Según Inditex paga salarios dignos al 70% lo que se traduce en 3.000 y pico de fábricas. Sin embargo, no aportó indicadores de referencia. La verdadera hipocresía se esconde tras los slogans feministas que venden en sus camisetas mientras las trabajadoras de las fábricas que cosen esas camisetas son violentadas, extorsionadas y explotadas. Además están completamente invisibilizadas. Ante la situación de la Covid-19 Pablo Isla; CEO de Inditex agradeció a través de la web a la formación de la plantilla y a los clientes pero olvida a las trabajadores de las fábricas.

La comparativa entre el salario del CEO de inditex y el de las manufactureras de la empresa es absolutamente desproporcionado. Mientras Pablo Isla dató de un salario de 9,48 millones de euros (un aumento considerable con respecto a la cifra de 6,3 millones de euros alcanzada en 2013) los sueldos de las manufactureras proveedoras de la empresa oscilan entre 87 euros al mes y 74 dependiendo de en qué país sea la mano de obra y su respectiva economía.

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