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Emily in Paris, Una serie que vino a perpetuar estereotipos.

Emily in Paris, de Netflix. La nueva serie de 10 capítulos creada por el autor intelectual de Sex and the CityDarren Star, y con vestuario de la icónica diseñadora de esa serie, Patricia Field, mucho ruido y pocas nueces.
Una serie con todas las herramientas para romper, como se hizo en su momento con Sex and the City, pero que no hizo mas que perpetuar estereotipos.
Emily in Paris (aclaro, en este articulo no hay spoilers) es una historia sobre una “adulta joven” de Chicago –y quiero resaltar esto como el único pseudo spoiler de la serie, ya que empieza asi – que es enviada por su empresa a un trabajo en Paris, trabajo que en realidad le correspondía a su jefa, pero que al quedar embarazada no puede cumplir. Año 2020 y muestran como una mujer, sobre quien se insinúa que es sexualmente activa con diferentes hombres, tiene que dejar de lado sus sueños para maternar, como si fuera un castigo por ser libre y tambien ocmo si fuera la unica opcion. Así se nos abren las puertas del universo de “Emily in Paris”. Nefasto.

Nos encontramos a Emily adquiriendo por decantación el trabajo en la agencia de publicidad de Paris que era para su jefa. No por merito, no por Emily estar preparada o desearlo, meramente, por decantación. Pero hay un problema: ella mintió y no habla francés. “Fake it till you make it” – Fingirlo hasta lograrlo- se repite.
 De nuevo, Emily, pagate un cursito, prepárate, que el conocimiento no ocupa lugar.

De ahí en adelante, todas son hermosas escenas en Paris, la ciudad de las luces se puede ver hermosa y romántica como lo es, pero la protagonista desde su arrogancia, perpetua el estereotipo del norteamericano que quiere imponer sus costumbres, desde horarios hasta en las comidas. ¿Quién viaja a otro país, en la era de la globalización, y no es capaz de investigar un poco sobre sus costumbres? Les presento a Emily.

En cuanto al vestuario, la decepción fue también enorme. Se infantiliza a la protagonista, que salvo en sus looks para eventos de noche –ambos negros y de un corte divino- usa looks súper forzados y hasta cliché para parecer parisina, como una camisa con estampa de Paris. ¿No será un montón? ¿Usarías para andar por Buenos Aires un trench con estampa del Obelisco? Vamos Patricia, you can do better.

Una serie con todo para hacer historia, término haciendo agua en las dos cosas que se suponía que la caracterizarían para bien. El vestuario me pareció insignificante y hasta ridículo comparado con lo icónico y atemporal que fue el de Sex and the City, tanto como el guion pobre, básico y machista. Nadie acá está diciendo que Sex and the City sea una oda al feminismo, pero es cierto que en su momento rompió con muchas cosas, como hablar del placer femenino en el sexo.

Todo el público femenino joven esperando una serie sobre moda y feminismos, tanto quienes amamos Sex and the City o como quienes crecimos con Gossip Girl.
Emily in Paris pudo haber resinificado todo lo que una serie de moda es, dándonos a las mujeres el lugar que nos merecemos y contenido de calidad para nuestras adolescentes, que gracias a Dior e internet, tienen la suerte de poder acceder a mucho contenido y elegir que consumir, no como fue para nosotras.

Emily in Paris, se lleva tan solo, DOS MALIBU.

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