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Elena Urdiales: “Ser modelo te ayuda a quererte a ti mismo”

ENTREVISTA | El modelaje es un mundo complicado y a los que pocos tienen la suerte de acceder y, aún menos, llegar a ascender en él y convertirse en una demanda para marcas o fotógrafos. Un mundo arriesgado que llamó a la puerta de Elena Urdiales cuando solamente tenía 18 años. Atrevida y con ganas de experimentar, aceptó la propuesta. A partir de su primer trabajo, fue avanzando con pasos cada vez más grandes hasta haber colaborado con marcas reconocidas como Mercedes Benz, Bershka o No+vello.

Elena brandy

Elena con sus compañeras de Brandy Melville

Para Elena su andadura comenzó cuando entró a trabajar en Brandy Melville, una tienda de la calle Fuencarral: “Era dependienta, pero empecé a hacer fotos para ellos y, a partir de ahí, diferentes fotógrafos me veían por Instagram y me hablaban para hacer colaboraciones con ellos.” El siguiente paso fue la llamada de marcas para publicitarse con su imagen. Sus primeros trabajos no eran remunerados, pero lo consideraba importante para darse a conocer y no le importaba hacerlo de manera gratuita. Sin embargo, no iba a tardar mucho en recibir retribución económica por sus fotografías. “Me fueron pagando poco a poco, y con el tiempo cada vez más. Con esto me pude permitir poner barreras a las marcas que creía que me podrían pagar más. De esta forma fui subiendo y hasta ahora ha pasado dos años, pero como profesión, tal y como lo considero ahora, llevo un año”, explica Elena. Se ha encontrado con casos de marcas de gran reconocimiento y con más recursos, que no ha visto la recompensación económica adecuada y le han pagado menos que otras mucho menos conocidas. Esto le ha hecho darse cuenta de la escasa valoración que hay hacia la figura de las modelos en muchas de ellas.

Elena Sebastian

Elena en una sesión de fotos con el fotógrafo Sebastián Oz

Pero esto venía de antes. “Mi padre siempre ha tenido como hobby la fotografía y siempre le ha gustado hacer montajes. Cuando era pequeña nos grababa y nos hacía fotos a mí y a mis hermanas. Creo que eso ha sido un elemento importante para que yo ahora tenga tanta confianza delante de la cámara. Esto me ha facilitado mucho”, recuerda Elena. No obstante, aprender a ser ella misma y posar delante de las cámaras no ha sido un proceso fácil y ha conllevado trabajo y esfuerzo para conseguir estar donde está. Saber disfrutar de su trabajo y confiar en ella misma fue clave: “He ido ganando confianza, profesionalidad… Todo consiste en pensar por qué estás haciendo esto. Siempre pienso que mi trabajo es posar ante las cámaras porque me gusta y disfruto.”

El apoyo de familiares y amigos ha sido necesario para continuar, avanzar y no rendirse en este mundo. Muchas oportunidades surgen, pero también hay rechazos con los que ha tenido que lidiar. Son muchas las veces que ha conseguido el trabajo, pero muchas otras veces no pasó más allá del casting. No obstante, aunque sea algo que le pueda fastidiar al principio, siempre consigue superarlo y saber que cuando una puerta se cierra, otras muchas se abren. Y lo importante es no rendirse. Así, su prima Marina Cadenas, le ayuda siempre en este tema: “Cuando me llama y me dice que, por ejemplo, en un casting no le han cogido le intento animar como puedo. Le recuerdo las veces que le han dicho que sí. Y que siga luchando porque si le siguen llegando ofertas es porque vale para esto. Y sé que vale para esto, cada vez me lo demuestra más”.

Otro de los impulsos y apoyos importantes para ella ha sido su novio Daniel Valdemoro. Es fotógrafo y juntos forman un tándem perfecto. “No puedo pedir más. Tengo la inspiración en casa. Flipo con ella cada vez que la veo delante de las cámaras. Cada día me sorprende más y confío en que va a llegar muy lejos”. Para ella encontrar a Dani en el camino ha sido una suerte porque ha podido ganar confianza con él.

Elena sin camiseta

Elena en una sesión de fotos con el fotógrafo Daniel Valdemoro

Algo a destacar de Elena es que no se queda simplemente con posar para un fotógrafo y subir dicha instantánea a Instagram, sino que va más allá. Activista y feminista, reivindica y denuncia siempre que puede por esta red social, sin cortarse en ningún momento. Intenta normalizar el cuerpo de la mujer, luchando por subir lo que quiera sin que nadie le juzgue o sexualice porque “la culpa está en los ojos del que mira sexualizando su cuerpo”. Respecto a los desnudos en las fotos considera que es esencial la comodidad y la confianza en el fotógrafo. Piensa también que la práctica lo facilita porque con el tiempo es posible acostumbrarse. La seguridad en uno mismo es básico: “Al fin y al cabo todo es piel. Los pezones son piel, los órganos íntimos son piel”. También ha vivido casos de no sentirse cómoda en una sesión de fotos de desnudo, que le han hecho en el mismo momento decidir no hacerlo. “En realidad todo es que te haga sentir cómoda la otra persona, que te respete y sea una situación totalmente normal”, señala Elena.

Elena No+vello

Captura de pantalla de la cuenta de Instagram de No+vello de la campaña de Elena

Sobre el vello femenino se centra parte de su reivindicación. Defiende la libertad de la mujer en decidir si quiere o no depilarse, pero por su decisión, no por la imposición de la sociedad. En una de sus remarcables campañas, con No+vello, sale en las fotografías con pelo, algo que despunta con el resto de los anuncios que se pueden ver de este tipo hoy en día.

Tiene claro sus principios e ideales y va con ellos hasta el final. Esto le ha hecho rechazar alguna propuesta, aunque no ha sido tan común: “Por suerte nunca me suelen llegar trabajos que no me peguen porque las marcas eligen a los modelos lo más parecido posible a lo que quieren. Pero una vez me ofrecieron trabajar para una marca que utilizaba pieles de animal para sus prendas de ropa y les dije que no porque soy vegetariana y estoy en contra de esta industria. Si ya lo estoy cuando es dirigida a la alimentación, imagínate por simple ocio…”, apunta Elena.

Para mantenerse en el mundo del modelaje es necesario una ayuda e impulso profesional. Por ello, está en varias agencias, que le hacen llegar diferentes ofertas de trabajo. Aunque destaca Instagram como manera fácil para encontrar trabajo e ir escalando en su profesión. Muchas de las propuestas surgen de un contacto directo con ella al ver las fotos que ella sube a la red social. Además, en los últimos meses ha tenido un crecimiento notable de seguidores, que son muestra de su incremento de la fama y su talento. Así, en la actualidad tiene 3.620 seguidores y en crescendo. A esto contribuye el trabajar con marcas de gran reconocimiento nacional e, incluso, internacional. Mercedes Benz contó con ella para el anuncio de su nuevo modelo de coche “B- Class”. También ha estado en la publicidad de productos de tiendas como Kaotiko y Bershka.

Un camino que no ha hecho nada más que empezar para Elena, con trabajos, colaboraciones y experiencias que le han hecho ganarse un hueco en el mundo del modelaje. Un hueco que, con sus ganas y esfuerzo, sin duda será cada vez más grande. Para ella ser modelo es una de las profesiones más bonitas que existen: “Te ayuda a ganar confianza, a quererte más a ti mismo, a dejar atrás tus inseguridades y a creértelo y estar feliz con tu cuerpo y contigo mismo en general. Luego ver los resultados y verte, por ejemplo, a ti en un cartel en una tienda es una sensación única y gratificante. Por eso, pienso que mi profesión es la mejor del mundo, para mí”.

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