Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

El mar y las diferentes visiones que tenemos de lo que representa. Greenpeace nos alerta de lo que desconocemos.

En esta época veraniega vemos y disfrutamos de las costas y playas que el mar deposita a modo de regalo a nuestros pies.

En los paquetes vacacionales no se incluye el impacto medioambiental que se genera con la demanda masiva playera.

El mar y sus postales de puestas de sol, no es la realidad total.

En este artículo que nos ha llegado vía correo electrónico, nos expone las consecuencias que padece el mar por la descontrolada manera de vivir de la raza humana y algunas sociedades de consumo.

Si apoyamos a asociaciones como Greenpeace a demás de controlar nuestro consumo, estaremos salvando vidas!!!

“El mes pasado fue el más caluroso de la historia de nuestro planeta desde que se tienen registros, pero el calor asfixiante no solo se vive en la superficie: también en los océanos.
El mes pasado fue el más caluroso de la historia de nuestro planeta desde que se tienen registros, y este mes de julio va por el mismo camino. Europa se asfixia bajo la segunda ola de calor de este verano, que está registrando temperaturas récord, con zonas de Francia que han alcanzado los 45,6º C.
Pero desde hace años el calor asfixiante no solo se vive en la superficie, también en los océanos, donde la temperatura del agua se ha disparado: 2018 fue el año más cálido hasta la fecha.
Esto es debido a que los océanos absorben y acumulan el calor, siendo imprescindibles en la lucha contra el cambio climático. La vida marina que habita en ellos se encarga de capturar el carbono en la superficie y almacenarlo a gran profundidad. Sin este servicio esencial, nuestra atmósfera contendría un 50% más de dióxido de carbono y la temperatura del planeta sería tan alta que se volvería inhabitable.
Pero las consecuencias de este aumento de temperaturas para la vida marina son letales, especialmente para los arrecifes de coral. Por ejemplo en Australia, durante una de las últimas olas de calor, murió un tercio de la Gran Barrera de Coral. Otras especies, como las ballenas, se ven obligadas cambiar sus rutas y periodos de migración en busca de alimento.
En cuanto a las tortugas marinas, el calentamiento global está generando más hembras, al aumentar la temperatura de la arena donde ponen los huevos, lo que podría poner en peligro el futuro de estos reptiles. A esto hay que sumarle otras amenazas omnipresentes en nuestros mares como la contaminación por plásticos, la sobrepesca o la minería en fondos marinos.
Como las aguas de alta mar están fuera de las fronteras nacionales, la realidad es que menos del 3% de los océanos están protegidos, dejándolos expuestos a estas graves amenazas. Por primera vez en la historia los Gobiernos de todo el mundo están trabajando en un Tratado de los Océanos en el seno de Naciones Unidas, y desde Greenpeace queremos aprovechar esta oportunidad única para que el Tratado sea lo más ambicioso posible.”

Relacionado