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El maquillaje mortal de Isabel I

Una de las industrias más importantes de la historia ha sido la de la belleza. Ésta ha ido creciendo monstruosamente en estas últimas décadas, ya que cada vez más mujeres ( e incluso hombres) lo han ido convirtiendo en algo esencial dentro de sus vidas. La industria de la belleza en México tiene un valor aproximado de $154,000,000 MXN y una persona promedio gasta $3,580 MXN al año en productos de cuidado personal.

Actualmente, uno de los productos más consumidos por el público es el maquillaje, y las industrias han tenido que adaptarse y tomar conciencia acerca de su producción y el daño que este puede causar al medio ambiente. Sin embargo, hace ya algunos siglos (incluso durante principios del siglo pasado) algunos productos eran altamente peligrosos y tóxicos. Eso sí, eran efectivos y daban el resultado deseado, pero las consecuencias de su uso se presentaban a lo largo de los años; sobre todo en aquellos siglos donde la ciencia tenía pocos avances. 

Sombra aquí y veneno por acá

La reina Isabel I usaba un producto llamado “blanc de ceruse de Venise” o “Spirits of Saturn. Se trataba de un cosmético del siglo XVI bastante popular que era utilizado como blanqueador de la piel. Por desgracia, no se sabía que aquel blanqueador que dejaba la piel con apariencia de porcelana era altamente peligroso, ya que contenía plomo mezclado con vinagre, y su uso diario tenía daños irreversibles como pérdida del cabello, piel deteriorada y la muerte por envenenamiento a la larga.

Así que se especula que una de las posibles causas de muerte de Isabel I era su maquillaje. Por más espantoso que suene, ya que este no era el único que contenía veneno; su lipstick contenía mercurio, el cual ocasionaba pérdida de memoria, depresión e irritabilidad, síntomas que experimentó en sus últimos días. 

Retrato de Isabel I.
La importancia del agua micelar

Otro dato importante y que evidentemente causó daños a la salud, fue que en esa época los nobles no se desmaquillaban. Podían tener el maquillaje en su piel durante una semana junto con todos los microbios y el veneno, no tenían la higiene que nosotros tenemos en esta época en cuanto a los cuidados de la piel, y por lo mismo las consecuencias fueron fatales para muchos. Además, cuando se desmaquillaban después de cierto tiempo, lo hacían con un “desmaquillante” hecho con cascaras de huevo, alumbre y más mercurio. 

Blanc de ceruse de Venise.
¿Por qué la obsesión con el maquillaje?

Isabel tuvo viruela de joven, creían que iba a morir pero sobrevivió a pesar de ser una enfermedad muy común y mortal en esa época. Sentía tanta inseguridad por las marcas de viruela que le quedaron en la cara que hacía todo lo posible por cubrirlas y tener una piel visiblemente perfecta.

Estaba prohibido ante la ley hacer retratos poco favorecedores de Isabel. Tenía que verse joven, hermosa y blanca, aunque ya estuviera envejeciendo. No dejaba que los doctores se le acercaran y la revisaran en los últimos días de su vida, tampoco quería descansar, pues temía que si descansaba jamás se despertaría; así que estuvo despierta 15 horas mientras sus damas le ponían cojines alrededor para cuando inevitablemente colapsara.

Las posibles causas de muerte de Isabel fueron neumonía o cáncer, pero independientemente de eso, su maquillaje estaba cargado de mercurio y otros ingredientes venenosos, y aunque no se confirma que haya sido eso lo que acusó su muerte, por supuesto contribuyó.

También existe otra teoría relacionada con su anillo de coronación. Desde ese momento hasta su muerte (45 años) jamás se lo quitó y se especulaba que este le había causado envenenamiento en la sangre, ya que el anillo empezó a cortar su piel. El doctor quería que se lo quitaran por medio de un proceso quirúrgico, pero eso jamás pasó ya que murió una semana después. 

En 1643 “blanc de ceruse de Venise” o “Spirits of Saturn” (el cuál había sido usado como maquillaje desde la época de los romanos y era el favorito de la reina) fue clasificado como venenoso, menos de 40 años después de la muerte de Isabel. Poco a poco mejoraron y descartaron cosméticos peligrosos.

Esto nos puede hacer reflexionar sobre el significado de la famosa frase “La belleza cuesta” o “La belleza duele”, y a pesar de los siglos, esta idea sigue presente y más en esta época de filtros de Instagram y modelos de pasarela extremadamente delgadas. Ojalá por fin estos estereotipos cambien y dejen de ser dañinos para la salud, ¿ustedes que opinan? ¿tú que harías por la belleza?

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