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EL LADO MÁS SOSTENIBLE DE GABRIELA HEARST CON SU COLECCIÓN PRIMAVERA-VERANO 2020

Gabriela Hearst define su marca como atemporal y sostenible. Gracias a su herencia familiar, en  el otoño de 2015 cumplió el sueño de lanzar su etiqueta homónima. La diseñadora quería que su marca reflejara un ritmo y un proceso más lentos: donde las cosas se hacen con cuidado y detalle, donde la tradición es más importante que la tendencia, donde cada pieza tiene un propósito. A través de su concepto “lujo con conciencia” nos propone un punto de vista más personal e íntimo de la misma.

Lanzó en 2016 el “Nina Bag”, que comenzó como una bolsa de la serie de edición limitada y ahora tiene una extensa lista de espera. Para la puesta en escena de su colección primavera-verano en Nueva York le pidió a Alexandre de Betak -productor de desfiles- que redujese el consumo de energía y los desechos asociados al show. A continuación vamos a repasar aquel innovador desfile donde la diseñadora nos mostró sus propuestas para esta temporada en la que podemos ver su hincapié por la artesanía y los detalles cuidados.

El Croché  vuelve mostrando el lado más boho-hippie de esta temporada y dejando ver su versión más sostenible. La diseñadora tiene predilección por este tejido pues aporta un carácter artesanal a la prenda.

El trench no tiene intención de desaparecer, al contrario, se renueva con diseños modernos a la par que clásicos y elegantes. Los detalles bordados nos muestran su estilo más cuidado y personal.

Los piezas estilo pañuelo son unos clásicos de la época estival. Nos aportan sensación de frescura y poco abrigo. El vestido cuenta con bordados y trabajos de encaje que unen diferentes telas en tonos blancos y crudos.

El amarillo va a estar presente en todos sus tonalidades y texturas en esta temporada. Este vestido amarillo girasol ceñido a la cintura con un cinturón de hebilla de geoda nos trasmite un aspecto fresco y femenino. El look se completa con una versión más cuadrada de su popular bolso Nina.

Si durante el invierno predominaron los cuadros, esta temporada toman el relevo las rayas, tanto horizontales como verticales. Estarán presentes en todas las direcciones, formas y tamaños. La versión cuadrada del bolso Nina se adapta a esta tendencia con su estampado de rayas en tonos azules, granates y blancos.

La diseñadora adapta las tendencias de cada temporada a su estilo más clásico y artesanal. Es una gran amante de los detalles y el trabajo manual como el croché o el encaje como hemos podido ver en esta colección.

Su propósito es crear prendas versátiles pero atractivas, destinadas a sobrevivir con el paso de las temporadas. En una ocasión confesó que sigue guardando y utilizando ropa de su madre e hizo las siguientes declaraciones: “Ojalá pase lo mismo con mis prendas, que alguien las use y las guarde para sus hijos».

Persiguiendo tu curiosidad,

María Macipe

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