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El efecto lindy como concepto para usar en el huerto

El efecto Lindy es un curioso  concepto  del que no tenía ni idea hasta que mi hijo empezó a utilizarlo. Se suele aplicar  a temas muy diversos,entre otros a la  durabilidad de las nuevas tecnologías, pero yo quiero explicaros  como lo entiendo y lo  aplico sobre aspectos muy diversos de la alimentación y por ende de la producción de los alimentos y otros aspectos del huerto.

¿Qué quedará en un siglo de las nuevas dietas que nos desbordan? ¿ Seguiremos como sociedad siendo Veganos dentro de 500 años? Qué alimentos procesados  sobrevivirán dentro de 100 años? ¿Qué técnicas de cultivo se emplearán en el próximo siglo?

Para llegar a respuestas de este tipo ha surgido el llamado Efecto Lindy, este  se formula como que cualquier técnica o tendencia no perecedera incrementa su expectativa de existir con cada día que existe, al revés que como lo hacen los seres vivos. Así en términos de probabilidades una técnica  que se haya mantenido en uso durante 200 años incrementa sus posibilidades de seguir durante otros cien años más. Mientras que es más posible que caiga en el olvido durante sus primeros años de vida.  Cuanto más tiempo persiste algo, más probabilidades tiene de seguir persistiendo.

“Las cosas que han existido durante mucho tiempo no están ´envejecidas´ como personas, sino envejecidas ´a la inversa. Cada año que pasa sin que desaparezcan duplica la esperanza de vida adicional ( Antifrágil– Nassim Taleb)”

Si nos preguntamos  cuánto durará algo no perecedero (aquello que no está sujeto a los límites de la vida) entonces la primera pregunta que debemos hacernos es cuánto tiempo ha existido y si hay que elegir, tener en cuenta este hecho que indica las mayores posibilidades de pervivir.

Pero no solo es eso, se puede ir más allá. Algo  Lindy ya ha demostrado hasta cierto punto su fiabilidad. Es una tecnología, uso  o costumbre, contrastada.  El organismo  humano ya ha estado expuesto a ello y los daños potenciales han sido revisados, minimizados.

Cuanto más viejo es algo, más probabilidades hay de que dure más tiempo, y ese mismo tiempo ha testado en muchos casos esa tecnología, esa dieta, esa medicina, ese alimento,…

Cada vez es más frecuente que la moda ponga en uso elementos,  productos, corrientes, aspectos,… que terminan estallándonos en la cara, con efectos secundarios   en ocasiones de graves consecuencias para la salud (individual y del planeta). Quizá antes de lanzarnos tan alegremente en manos del  llamado progreso, deberíamos plantearnos la pregunta de  si lo que vamos a hacer  o usar, ¿es lindy o no? ©

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