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El diseñador Juan Pablo Socarrás hace visibles a los invisibles

A través del proyecto Historias Hechas a Mano, el creador se ha empeñado en formar, capacitar y empoderar productivamente a 67 mujeres de diferentes lugares de Colombia y acompañarlas en el tránsito hacia prácticas más sostenibles. 

El corazón de Juan Pablo Socarrás ha latido al ritmo del sector artesanal del país prácticamente desde que comenzó su carrera como diseñador. Primero con Artesanías de Colombia y luego con su marca epónima. Cada una de sus colecciones ha tenido un acento artesanal y ha involucrado oficios y técnicas ancestrales que permanecen vigentes.

También ha trabajado de la mano de la Corporación Mundial de la Mujer Colombia para ayudar a emprendedoras a potenciar sus productos gracias a diseños actuales basados en las tendencias internacionales.

Ayudar es un verbo que ha acompañado su ejercicio profesional y hoy se ha vuelto parte de él: “Durante la pandemia me di cuenta de que si no hago moda con un propósito ¿para qué hacerla?”, dijo.

Historias hechas a mano es una respuesta a esta inquietud y tiene como objetivo hacer visibles a los invisibles. “Este proyecto es, sin duda, mi propósito de vida”, aseguró el diseñador. 

¿De qué se trata la iniciativa? El objetivo es visibilizar el trabajo artesano de diferentes comunidades en Colombia e impulsar el tránsito hacia la sostenibilidad en el ecosistema moda.

Primero nació como un eslogan, una frase que Juan Pablo repetía constantemente al referirse a su propuesta de diseño: “no vendo productos, sino historias hechas a mano”. Con el paso del tiempo empezó a tomar forma en su cabeza pues sentía la imperiosa necesidad de contar cada vez más las historias de las personas que son invisibles en nuestro país: los artesanos, los indígenas, los afrodescendientes y las poblaciones en contextos difíciles. 

En 2020, gracias al impulso de Coca-Cola y al respaldo de la Corporación Mundial de la Mujer Colombia, el proyecto cobró vida para formar, capacitar y empoderar productivamente a 67 mujeres de diferentes lugares de Colombia. 

Capacitaciones: más allá del producto 

Las capacitaciones se realizan en todos los aspectos que incluye el negocio. No solo en temas de producto, también en imagen, redes sociales, cocreación y tendencias. 

La Corporación Mundial de la Mujer Colombia acompaña a las mujeres en el proceso técnico y productivo, las ayuda a sacar costos, a hacer cotizaciones, a valorar su tiempo, a darle el precio justo a sus creaciones y a que tengan unos ingresos dignos y sostenibles para ellas y para sus familias. 

También las lleva de la mano en la estrategia comercial y mercadeo digital, y las educa en asuntos financieros.

Pero quizás uno de los ejes más importantes es la sostenibilidad.

Sostenibilidad; el eje clave

Con este proyecto la Corporación Mundial de la Mujer Colombia y Socarrás se han propuesto presentar una visión de moda responsable en donde convergen las tres dimensiones de la sostenibilidad empresarial: lo económico, lo social y lo ambiental.

Además de recibir asesoramiento empresarial, comercial y financiero, las mujeres participantes en el proyecto tienen la misión de implementar paulatinamente el aprovechamiento de materiales de desecho o residuos para fabricar productos con un valor ecológico.

Esta tendencia, conocida como superreciclaje o upcycling es un ejercicio de “reutilización creativa” de los productos reciclables, con el fin de transformarlos o modificarlos para así convertirlos en otros productos de valor. Esto ayuda a disminuir la necesidad del consumo de productos u objetos nuevos, al tiempo de reducir la adquisición de nuevas materias primas.

“No significa que seamos 100 % sostenibles en este proyecto. Significa que estamos caminando a través de la marca Socarrás, Historias hechas a mano, por este mundo; estamos aprendiendo. Vamos a transformar lo que la gente ve a menudo como un desecho, en nuevos productos. Vamos a abrazar el suprareciclaje y a combinar materiales suprareciclados con otros tradicionales de nuestro país que utilizan normalmente las artesanas y los indígenas”, contó Juan Pablo.   

Plástico proveniente de botellas y tapas, PET, tetrapack, pero también textiles, son los materiales que pasarán por esta transformación para llevar a Historias hechas a mano hacia la sostenibilidad.  

Una colección, varios universos
Si bien el proyecto está por ahora en fase de capacitación, la idea es darle vida a una colección conjunta, cocreada entre Juan Pablo y las 67 mujeres que forman parte de la iniciativa. 

Esta propuesta incluye 15 oficios regados por nueve departamentos del país; entre ellos, cerámica, alfarería, joyería, tejeduría, costura, cestería, marroquinería y carpintería. El resultado final incluirá accesorios, sombreros, prendas, joyas y complementos para la mesa.

Pero Historias hechas a mano va más allá de una colección. En el proyecto lo más importante son las historias: las de las mujeres y sus familias, cómo viven, cuál es su saber hacer, cómo trabajan y qué hacen. Estos relatos podrán verse poco a poco en https://historiashechasamano.com/ 

Cada producto indicará, además, quién lo hizo, cuánto tiempo le tomó y qué técnica utilizó para que haya transparencia en el proceso.

¿Qué piensas de esta iniciativa? Cuéntame en los comentarios.

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