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Dior Haute Couture Spring 2020

“What if women ruled the world?” (¿Y si las mujeres gobernasen el mundo?), rezaba el tapiz central del desfile de Dior del pasado día 20 de enero. La pregunta la planteó Judy Chicago, la artista estadounidense con la que Maria Gracia Chiuri aunó fuerzas para la presentación del desfile de Alta Costura de Primavera-Verano2020. Para Chiuri, cada colección ofrece la oportunidad de profundizar en un tema específico nuevo, en este caso, la relación entre feminismo y feminidad.

El desfile se realizó en una instalación bautizada como “The Female Divine”, diseñada especialmente por Judy en el jardín del Museo Rodin para el desfile. La estructura se basó en una idea de Judy de los años setenta, una figura curvilínea de una mujer desnuda en posición prono.

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From this bird’s eye view of the Musée Rodin, discover the @Judy.Chicago installation, ‘The Female Divine’, due to be unveiled today at the #DiorCouture Spring-Summer 2020 show. At the invitation of @MariaGraziaChiuri, the artist designed a spectacular set reproducing an immense goddess figure that she originally designed in the 1970s, but was never produced. In the words of the Creative Director of Dior women’s collections, “fashion and its mediatization in the contemporary context constitutes a unique framework for the transmission of stories that goes beyond clothing”. The installation will be open to the public for one week following the presentation. JUDY CHICAGO® is a registered trademark and all her works, including the banners in The Female Divine, are protected by US and international copyright laws. All rights reserved.

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Chiuri se ha inspirado en representaciones de diosas, como Atenea, en obras icónicas como “La Victoria alada de Samotracia” y “La Primavera”, de Botticelli, y del libro de Pietro Rigolo “La Mamma”, que le sirvió como punto de partida para el estudio sobre la feminidad y el feminismo.

Así que todo desembocó en las diosas Dior, y una paleta de colores maravillosos: dorados, amatista, verde, azul cielo, rosa pastel, blanco roto, plateado, marrón, rojo… El peplo, prenda de vestir de la antigua Grecia, fue la pieza central de la colección, reinterpretándola como vestido de noche.

El drapeado se ajusta estructurando la silueta, como en chaquetas entalladas y faldas. Los trajes también tuvieron cabida en la colección, sobre todo en tonalidades doradas.

Los flecos se incorporan a vestidos, y los vaporosos roban el protagonismo del desfile.

Y queda en el aire la pregunta, ¿qué pasaría si las mujeres gobernaran el mundo?

Vía Vogue Runway

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