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Deseo a Flor de Piel

Su nombre lo omito en esta ocasión. Pero ese momento apasionado que vivimos en la oficina fue inolvidable. Compañera de trabajo. Platicando se dieron las cosas. Y muy ricas.

Su rostro era hermoso y su figura delgada y bien formada provocaba en mí un sinfín de fantasías eróticas imaginándome cómo la poseía , veía su blanca piel y se me antojaba acariciarla, tocarla, y recorrerla con los labios por todos los rincones de su cuerpo. . . .  estábamos platicando como de costumbre, pero inconscientemente miraba su escote para admirar la hermosa vista de sus senos. Ella sabía que yo la encontraba atractiva, pues ya se lo había comentado otras veces y siempre aprovechaba la oportunidad para mencionarle su belleza. 

Cuidaba que sus hermosos ojos claros castaños no me descubrieran mirándola pero a veces no podía evitar que se diera cuenta. Su cabello rubio castaño ondulaba alrededor de su cara enmarcando mas su belleza. Ella sonreía mientras platicábamos y de pronto rocé su mano intencionadamente y un chispazo de deseo se encendió dentro de mí, y ella no la retiró sino al contrario, pude sentir una conexión ardiente entre los dos contenida desde hace tiempo.  . . . – yo también te deseo  – . . . me dijo,  se sentó en la silla junto a mí y quedamos mirándonos tan cerca que no pudimos evitar que nuestros labios se fundieran en un ardiente beso. Mis labios se prendieron a los de ella besándola con pasión mientras nos abrazábamos intensamente. Luego mis manos comenzaron a acariciar sus piernas suaves y tersas, su piel blanca contrastaba con el color de su falda corta. Al sentir las caricias de mis manos sus besos se volvieron mas ardientes y sus piernas se abrían un poco en cada caricia. Yo aproveché eso para deslizar mi mano a ese rinconcito cálido entre sus piernas para ir en busca de su sexo.

Comencé a acariciar su parte íntima frotando por encima de su tanga sintiendo como se humedecía esa parte y cómo aumentaba de calor ahí mismo. Sus piernas se abrieron aún mas y comprendí que le estaba gustando tanto como a mí. Seguíamos comiéndonos a besos así que seguí manoseando su parte íntima hasta que hábilmente mi mano se deslizó haciendo a un lado su tanga para que mis dedos tocaran los labios de su vagina, y pude sentir cómo se estaba mojando al contacto de mis dedos. Ella lanzó un gemidito cuando mis dedos comenzaron a introducirse en su vagina totalmente húmeda.

Mis dos dedos se deslizaban suave y cálidamente en su interior provocándole contracciones de placer cada vez que masajeaba el interior de su vagina entrando y saliendo de ella.

Ella acercaba mas el vientre hacia mis dedos tratando de introducírselos aún mas. Ella jadeaba y yo la sentía excitarse con el manoseo de mis dedos en su vagina. La sentía toda húmeda,  . . . totalmente mojada, no sé cuanto ella también me había estado deseando pero su vagina se derretía al contacto de mis dedos dentro de ella mientras sus labios se prendían de mí desesperadamente.

Me interesaba ponerla al punto máximo de excitación así que trabajé como un maestro en su sexo provocándole olas de placer que la recorrían por todo su cuerpo. Ella se estremecía maravillosamente en mis manos pegándose mas y mas a mí  . . .  y buscándome con su mano entre mis piernas encontró el bulto de mi pene queriendo abrir mi pantalón. Una expresión de satisfacción se reflejó en su cara cuando me la sintió tan dura, quizá imaginándose que pronto la sentiría entre sus piernas, y comenzó a masajearme el pene sobre la tela de mi pantalón. Para entonces ya mi pene estaba mas duro que un palo y listo para lo que ella necesitara. Su manita frotándome me calentó aun mas y ella seguía sobando y sobando ansiosa por ver salir mi pene de ahí.

Era el momento preciso, saqué suavemente mis mojados dedos de adentro de su vagina y nos pusimos de pie sin dejar de besarnos, sentir sus labios era una sensación tan hermosa que no quería dejar de besarla y ella me correspondía con la misma pasión. Estando de pie fue mas fácil acariciar sus nalgas bajo su falda, su tanga no era un obstáculo para mí y pude sentir con mis manos sus redondeces perfectas y su piel suave.

Mi manoseo la excitaba cada vez más y mis manos no respetaban reglas,  así que empecé a desabrochar su blusa buscando sus hermosos pechos para comérmelos a besos. Al fin los tuve a mi disposición y pude chupárselos goloso. Deliciosamente ella me los ofrecía como dos ricas frutas maduras y mis labios le correspondían acariciándole la piel de sus pezones. Sus senos eran realmente bellos, el tamaño perfecto para comérmelos y ella me demostraba entre jadeos y gemidos cómo lo estaba disfrutando. Mi boca recorría ansiosa el contorno de sus voluptuosos pechos comiéndomelos a besos y mamándoselos hasta hacer que sus pezones se pusieran duros como pequeñas y deliciosas frutas.

Ella disfrutaba mirándome cómo le devoraba sus pechos mamando sus pezones Mis manos viajaban de sus nalgas a sus pechos pasando por su cintura recorriéndola toda.

Yo no quería soltar de mi boca esos deliciosos senos que se estremecían a cada mamada,  pero otra  idea ya estaba hirviendo en mi mente calenturienta, y es que tenerla a ella en mis brazos me provocaba mil formas para poseerla. La separé un poco de mí volteándola por la cintura, ella se dejaba manejar dócilmente confiada en mi experiencia  . . . ¿o en mi calentura?.

La coloqué inclinada de frente sobre el escritorio, ella aceptando la idea y sin decirme nada aventó a un lado las cosas que estorbaban para acomodarse. Colocó sus codos sobre el escritorio y quedó empinada y con sus piernas abiertas.  Yo levanté su falda colocándome detrás de ella y pude ver como su hermosa tanga hacía lucir aún más bellas esas preciosas nalgas, pero la tanga no la iba a necesitar así que me incliné de rodillas detrás de ella para quitársela. Cuando se la quitaba pude ver de cerca su hinchada y caliente vagina frente a mí, así que no pude resistir la tentación de tocarla. Mi lengua fue hacia ella rozando primero sus nalgas cerca de su sexo, ella al presentir mis lujuriosas intensiones gimió gustosa al sentir mi lengua recorriendo su piel por sus nalgas y alrededor de su vagina.

No se imaginó que yo de rodillas detrás de ella aprovecharía para darle una ricos lengüetazos en su rajita.

Por fin mi lengua se entretuvo en sus labios vaginales y ella lanzó un gritito de placer gustosa de que mi lengua anduviera por ahí tan traviesa. Así, empinada frente a mí, su hinchado sexo se antojaba delicioso así que comencé a lamerla, primero con delicadeza, pero cada vez mas mi lengua se introducía por entre sus labios entrando en ella. Mientras mis manos se aferraban entretenían acariciando sus nalgas, mi lengua jugueteaba dentro de ella lamiéndola toda. Su panocha se mojaba y se mojaba y ella gritaba excitada en cada lamida. Yo me comía su panocha húmeda hundiendo mi cara en ella mientras sus jugos brotaban y brotaban como un dulce manantial.

-aahhh…putaaa..qué rico me haces..que ricooo… – me dijo. Me excitaba verla tan mojada que yo me bebía lo que ella jadeante me brindaba. Mis labios chupaban su sexo golosamente y ella jadeaba pidiendo mas  y mas. Mi lengua entraba jugueteando en ella haciéndola gritar de gusto.

Mi verga estaba totalmente dura, como el acero, saberla excitada me excitaba a mí, así que mi verga aguardaba esperando el ansiado momento para poseer esa ardiente vagina.

Ella disfrutaba enormemente cada mamada en su panocha, lo sé porque seguía mojándose  toda en cada lamida. Pero aun así yo sabía que era el momento preciso para continuar. Me puse de pie y abrí mi pantalón para liberar mi verga de la presión que lo contenía. Inmediatamente mi pene saltó como un resorte enderezándose al ver la hermosa vagina que tenía enfrente. La vista de su cuerpo era hermosa, inclinada sobre el escritorio su delgada espalda era una imagen increíble. Parada sobre sus piernas abiertas como un compás sus nalgas se veían deliciosamente redondas.

La imagen de su belleza me excitó aun mas, acerqué mi duro pene hacia ella. La hinchada cabeza de mi verga se acomodó entre los labios de su panocha como si la conociera a la perfección. Yo la tomé de la cintura y empujé mi verga suavemente para introducirla. La cabeza de mi verga palpitó al sentir los labios de su mojada vagina. Mi verga se deslizó suavemente y yo empujé hacia adelante con dulzura lentamente agarrándola de las caderas para hacerla disfrutar despacio y sin prisa.

¡Qué delicia de hembra! Ella suspiraba disfrutando cómo cada pulgada de mi verga se introducía llenándola plenamente de placer infinito.

La cabeza de mi duro pene abría paso por entre su vagina avanzando suavemente. Mis manos se aferraban a su exquisita cintura tomándola para jalarla hacia mi verga. Ooooogghhh … gemía ella  suavemente al sentir mi pene entrando en ella. Y ella disfrutaba como se la metía centímetro a centímetro en su húmeda vagina. Yo sentía riquísimo la humedad de su apretadita vagina y ella gozaba sintiendo el calor de mi verga atravesándola.

Me incliné un poco para alcanzar sus  maduros pechos con mis manos y acariciarlos sin separarme de ella. Masajeaba sus senos con mis manos mientras le dejaba sentir mi verga hasta el tope. Hasta el fondo. Mi lengua recorría parte de su espalda y ella gimió erizándose su piel. Le gustó esa sensación porque me correspondió parando mas sus nalgas y yo empujé mas mi verga hasta que mis testículos toparon con ella.

Ella sentía ya toda mi viril hombría poseyéndola profundamente.

-Aaaahhhhh. . papitooo…-. gimió , y yo disfrutaba acariciando sus pechos mientras que al mismo tiempo meneaba mi cadera. Ella sintió mi meneo cuando mi pene comenzó a moverse dentro de ella, masajeándola internamente, despertando su lujuria, despertando en su vagina sensaciones escondidas que ella jamás había experimentado. Su vagina empezó a contraerse suavemente y con ritmo, contrayendo y relajando y yo sentía como abrazaba mi pene. Comenzó a mojarse mas todavía. Mis dientes mordieron suavemente la piel de su espalda y de su cuello mientras yo seguía meneando mi verga dentro de ella. Totalmente excitada ella gemía gozando como la estaba penetrando mientras mis manos le acariciaban groseramente sus pechos. El dolor se volvía placer, ella gemía cuando sentía mis labios besándole la espalda y mordiendo su cuello.

Su panocha estaba tan excitada que yo podía sentir el calor de ella abrazando mi duro pene. Eso me excitó aún mas y mi pene se endureció al máximo. Mi cuerpo arqueado encima de ella seguía con la verga ensartada en su vagina. Y como me excita tanto escuchar sus gemidos hice lo posible por hacerla gemir de nuevo así que sin soltarla a ella saqué mi verga hasta la punta para metérsela de nuevo pero ya no tan lento. Esta vez fue un poco mas duro,  y ella gimió al sentir de nuevo mi pene atravesándola. Y lo repetí una y otra vez , y otra vez . . . y cada vez el ritmo de mis ensartadas aumentaba.

– . . .aaaahhhhhh . . .assii…dame vergaa..dameee- gritaba ella poniendo su rostro sobre el escritorio.

Podía ver la expresión de su cara con sus ojos entrecerrados totalmente entregada al placer que la estaba llenando 

-. . . no pareeeesss . . puta madre no pareess-. me decía. A mi me excitaba mucho escucharla.

La hinchada cabeza de mi pene se ensartaba en su caliente panocha entrando y saliendo una y otra vez. El trozo de carne la inundaba haciéndola gemir de placer en cada cogida. Yo abrazado a ella movía mi cadera como loco hundiéndole mi pene con lujuria. Arqueado sobre ella me movía cada vez mas rápido dejándole sentir la pasión que me provocaba poseerla, metiéndole mi verga una y otra vez. Mis testículos se hinchaban acumulando el semen que quería salir a derramarse incontenible.

Arqueado sobre ella me movía y me movía metiéndosela como un animal caliente. Penetrándola como un animal en brama. Literalmente montado sobre ella la cogía ensartándole mi verga una y otra vez mas y mas rápido. Ella gritaba de placer sintiéndome. Su húmeda vagina era deliciosamente erótica así que mi duro pene se hundía en su vagina hasta tocarla con mis huevos. Pulgadas de placer la llenaban estremeciéndola de pasión. Como un semental en brama yo seguía encima de ella empujando y empujando mi verga hasta el tope.

¡Qué mujer, me hacia tan feliz en ese momento sentirla estremecerse en mis brazos.

– Aaaaaahhh ….- . gemía ella deliciosamente sintiendo como la cogía y la cogía como un toro en celo. Ni un terremoto me hubiera hecho desprender mi verga de esa panocha. En ese momento ella era toda mía y nada podía impedir que la siguiera penetrando. Mi endurecido trozo de carne la poseía penetrándola y estremeciéndola de placer. En cada embestida sus piernas temblaban y su rostro se relajaba gozando mi verga en el fondo. Sus labios vaginales estaban hinchados y húmedos. Su sexo caliente devoraba mi pene entrando en ella.

Se aferraba fuertemente al escritorio para recibir mis duras embestidas.

-ssii..ssiii…dame durooo..que rico que ricoooo…. Su voz me encendía de lujuria.

Mis testículos acumulaban toda la pasión que estaba por desbordarse.

-Maaaassss . . .  dame maaaassss . . -. gritaba ella. Estaba como loca de placer. Excitada hasta la lujuria pidiendo mas de mi enorme trozo de carne. Ella saboreaba cómo mi verga se hundía en ella penetrándola toda en su panocha totalmente mojada. Y yo disfrutaba excitado como mi verga se hundía deliciosamente en su húmeda panocha. Me volvía loco de placer sentir su panocha caliente recibiendo mi endurecido pene. Olas de placer recorrían su cuerpo haciéndola gemir y estremecerse de pasión. Realmente estaba disfrutando la tremenda cogida que mi verga le estaba dando.

-aaayyy…me va a hacer venor tu vergaa…me va a hacer veniiirrr… ohgghh- gritaba a la vez que se mjaba bien rico.

Sabía que las ensartadas de mi verga la llenaban de gozo porque sus gemidos eran cada vez mas intensos.

Aaaaahhhhhhh . . . . se escuchaban sus gritos de placer en toda la oficina aaaahhhh . . . .   ahahah . . . . aaaahhhh .. . . gritaba una y otra vez en cada ensartada.  Cuanto mas la escuchaba gritar mas me excitaba y mi verga se hinchaba mas todavía.

Yo solté sus pechos y me enderecé para tomarla de su cadera y agarrándome firmemente de su cintura la seguí penetrando. Desde esa posición mi verga entró un poco mas profunda y ella la sintió también porque un grito de placer mas intenso se escuchó de su garganta.

Ooooohhhh  . . puta madre que verggoonn..aaagghh..-. gimió ella y así empinada sobre el escritorio sus manos se movieron apresuradamente tumbando del escritorio lo que le estorbaba. Sus manos se aferraron más fuertemente del mueble y comenzó a gritar lujuriosamente.

-aaaaaahhhhh  . . . . aaasssiiiii  . . . .  dáme esa verga  . . . .   damelaaaahhh . . . .- Su voz se distorsionaba de la lujuria que sentía. Yo excitado no paraba de moverme  en un ritmo sexual maravilloso metiéndosela sin misericordia hasta el tope. Fuertes arremetidas de pasión la hacían gritar como loca. Agarrado de su cadera la jalaba hacia mí y yo empujaba mi verga dentro de ella una y otra vez.

En cada metida sus nalgas se estrellaban temblorosas en mí y olas de placer se extendían por todo su cuerpo haciéndola gritar de emoción. Aaaasssiiiiiiii .. . . . . . no pares  . . . no pareeeessss gritaba ella excitada. Y claro que yo no quería parar sino al contrario, sus gemidos me hacían hacerlo mas intenso. Lo único que mi verga pensaba en ese momento era cogerla como loco. Era un animal en brama sobre su hembra y no había cosa mas deliciosa ni mas importante en ese momento que satisfacer su panocha caliente. Mi verga entraba y salía de su vagina como un pistón de carne dura y gruesa. La cabeza de mi pene se abría paso en sus entrañas al poseerla.

Una ensartada tras otra y ahora eran gritos de placer lo que ella me regalaba. Sentí que su panocha se humedecía mas. Mi verga entraba y salía sin problemas y mis huevos se estrellaban en ella provocándole un lujurioso placer. Aaaaaaahhhh  . . . voy a venirme  . .  voy a venirmeee , gritó, mientras que mi verga encendida entraba y salía frenéticamente. Su caliente vagina se humedeció mas y yo sentí en mis testículos acumularse el semen listo para ser derramado en sus entrañas. Ella se agarró mas firme del escritorio como preparándose para recibir duras embestidas.

-Voy a venirme . . .- le grité  . . .

-.quiero derramar toda mi leche en ti . . .- le dije apasionado.

-Sssssíííííiíííí   . . .  damela todaaa  . . .  damelaaaaa . . -. gritaba ella excitada.

Mis huevos se estrellaban gozosamente en su panocha y la cabeza de mi verga se hinchó mas aún. Yo le ensartaba mi verga intensamentte sin parar una y otra vez tomándola de sus caderas para cogerla firmemente. Aaaassssiiii. . .   gritaba ella , . . .aaassiii  . . . cógeme duro  . . . cógeme duuroooo . . .

Comencé a cogerla cada vez mas y mas aprisa , mis huevos rebotaban y rebotaban en ella golpeando su panocha. Mi ardiente verga estaba por explotar, un torrente de pasión estaba por desbordarse de mi pene y yo seguí ensartándola y ensartándola con lujuria cogiéndome esa panocha caliente. Su panocha hinchada de pasión  estaba tan caliente y húmeda y gozando como mi rígida verga la atravesaba hundiéndose en su entrañas. Su ardiente panocha gozaba extasiada como mi enorme pene la poseía con locura apasionado. Cada vez que mis huevos se estrellaban en ella gritaba de placer lujuriosamente excitada.

-Aaaaaaaaahhhhhh   . . . . aaaaaahhhh  . . . . aaaaasiiiiii   . . . . papito asssssiiiiii  . . . tú si sabes cómo coger a una hembra  -.me decía con su voz acalorada de pasión

-. . .aaaasiiiiii   . . . . métemela toda  . . .  tttoooddddaaaa.- En ese momento  sentí su panocha ardiente mojarse en mí viniéndose toda.

AAaaaaagggghhhh  . . . . aaaaahhhh   . . . .. . . gritaba ella a cada ensartada de mi verga mientras su panocha caliente se derramaba a chorros.  Se estaba viniendo inconteniblemente,

-aaahhh . . . aaaaaahhhhh  . . .  gritaba gozando mientras que sus jugos vaginales se derramaban. Yo sentía su sexo totalmente mojado. Mi verga respondió gustosa a sus gritos y chorros de semen comenzaron a llenarla, 

-ooooohhhh . . . .  oooohh  . . .-  Yo la poseía como un toro desbocado, incontenibles chorros de semen salían disparados de mí  derramándose en ella. Ella disfrutaba mi semen sintiéndo cómo me venía mojando sus entrañas, una expresión de satisfacción asomaba su rostro al sentir mi leche vaciándose dentro de ella.

– Aaasssiii  . . .oooohh  . . . aaassiiii , . .  . que ricaaaa  . . . que ricaaaa . .  .gritaba ella  . . .dámela toda  . . .me decía, . . . dáme toda tu lecheeeee   . . . y al sentir mi leche venirse su panocha se mojaba mas  y mas  derramándose apasionadamente. Podía sentir sus jugos vaciándose de ella y mojando mis piernas.  Me incliné sobre ella para darle la estocada final y tomando sus senos nos quedamos así , prensado sobre ella, poseyéndola, con la verga ensartada hasta el tope, mi mano buscó la suya y me apretó firmemente sintiéndome sobre ella, terminando de venirnos juntos. Ritmos suaves y ricos siguieron después.

Meneándome ligeramente sobre ella moví mi verga saliendo y entrando muy despacito, con dulzura, con ternura,  como si fuera una caricia interna en su dulce vagina. Esto hacía que su vagina todavía se contrayera suavemente. Y nos quedamos así  . . . unos instantes . . .  disfrutándonos después de la apasionada tormenta. Nuestros cuerpos seguían conectados y nuestras mentes también. Ella no soltaba mi mano, un suspiro relajante escapó de su pecho y al besar la parte trasera de su cuello me correspondió con una rica contracción en su vagina. Mi pene la sintió gustoso. Y seguí moviéndome despacito muy suavemente dentro de ella. Ella soltó mi mano para levantarse un poco pero seguimos conectados. Mi verga seguía dentro de ella y puso sus nalgas paraditas pegada a mí para seguir sintiéndome. Yo la abracé pegando mi cuerpo al de ella sintiendo ambos nuestra piel y mis manos acariciaban dulcemente sus pechos mientras mis labios mordisqueaban tiernamente su cuello.

Duramos así algún rato, evocando el apasionado momento que acabábamos de vivir. Por fin me desprendí un poco de ella y ella aprovechó para voltear hacia mí. Nos abrazamos de nuevo frente a frente pegando nuestros cuerpos.  Sentí la tersa piel de sus senos pegándose a mi pecho, y sus labios buscaron mi boca para besarme mientras nos decíamos palabras dulces. Ella suspiró profundamente, satisfecha del intenso orgasmo que había experimentado.   

FIN

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