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Audrey, la monarca de Hollywood

Conociendo Roma sin protocolos

Después de ver la película Vacaciones en Roma, nació esta entrada. La actriz Audrey Hepburn encarna la vida de la protagonista Anna, una princesa de Europa. En esta comedia romántica en blanco y negro de 1953, Anna se encuentra de visita por Roma cumpliendo con sus responsabilidades políticas. Una noche, decide escaparse de la embajada para disfrutar de la libertad que tanto le privan de tener. Antes de irse, el médico le había inyectado un sedante para tranquilizarla y en el transcurso de su escapada, deja de tener conciencia. Un hombre la encuentra y deja que pase la noche en su apartamento. Unas horas más tarde, este hombre llamado Joe Bradley reconoce a la princesa. Por su labor de periodista, le llama la atención hacerle un reportaje sin que ella se de cuenta. De hecho, cada momento que comparten juntos, ella lo ve como una muestra de hospitalidad y desinterés de su parte. ¿Las intimidades de la princesa ocuparan la primera plana de los periódicos?

La princesa Anne y Joe Bradley

Después de esta síntesis, voy a contar mi propósito con este análisis. Las películas clásicas, o series como Outlander, captan mi atención por la elegancia que caracterizan su vestuario. Me pareció prudente comentar los looks de la actriz de Hollywood.

Hay que clasificar la indumentaria de la princesa en:

-La princesa Anna en sus deberes oficiales. Visitas en París, Ámsterdam y Londres.

Sigue una tendencia de moda de la década de los 50, al estilo Christian Dior. Sus sombreros peculiares y sofisticados, siempre ataviada con guantes y perlas adornando su cuello. Los actos reales requerían atuendos formales y esta princesa debía de seguir un protocolo de vestimenta como cualquier otra de la realeza.

Comparativa con diseños de Dior:

‘New Look’ de Christian Dior

Si recordáis el estilo rococó de Outlander y a la protagonista Claire, podéis identificar dónde y cuándo viste como esta marca.

Anna en su bienvenida a Roma. Los caballeros que trabajan para la Corona la acompañan con traje y medallas. Aparece con un vestido de gala lleno de adornos similares a los que portan sus hombres. Viste con una falda de vuelo y un escote.

En esta imagen podemos ver con más detalle sus accesorios. Lleva guantes largos y una tiara. A lo largo de la película, tiene el pelo recogido de distintas formas.

-Anya, la alumna desinhibida. Recorre los escenarios de Roma como el Coliseo, Fontana di Trevi, Plaza de España… Viste con un atuendo sencillo, cómodo y chic, acorde a los suburbios italianos.

Corte de pelo desenfadado

Cuando escapa de la embajada, mantiene su estilo recatado. Una falda maxi con la que solo muestra sus tobillos, un cinturón acentuando su cintura y una camisa con lazada. Es entonces cuando empieza a dar pasos a lo que siempre ha querido ser. Una joven que pisa con sus sandalias y se deshace de sus tacones mientras se libera de sus prioridades como princesa. Se corta el pelo, un gesto que no hubieran permitido sus superiores y se abre el cuello de la camisa. El pañuelo es un guiño a la moda italiana. Empieza a cometer acciones de ‘vida normal’: ir a la peluquería, comerse un gelato, fumar un cigarro…

Por último, señalar una diferencia entre las dos vestimentas para dormir que se ven en la película. En primer lugar, Anna con un camisón largo, abotonado y de cuello bebé que ella misma lo ve como recatado y aspira a vestir con un pijama.

Por otro lado, Anya con un pijama masculino de rayas de Joe Bradley.

Además del cambio de ropa, hay un cambio de actitud. La protagonista se siente una mujer más moderna y atractiva, todo esto se expresa en su lenguaje corporal. Por ejemplo, de saludar de forma prudente como una monarca a estrechar las manos de manera afectiva. Cuando vuelve a ‘casa’, no es la misma persona. Ha experimentado nuevas sensaciones y sus convicciones son mucho más claras, adquiere una postura firme y de liderazgo.

Todos los estilismos que luce la actriz son de la diseñadora Edith Head, quien empezó a crear los prototipos sin conocer quién encarnaría a la princesa Anna. Audrey Hepburn tenía una constitución muy delgada y por esta razón, cubrieron sus delgadas piernas y delgados brazos. Al principio de la película, con la vestimenta ostentosa digna de una princesa, refleja incomodidad y malestar.

Quiero despedirme con la audición de Hepburn y la prueba con la que el reparto se enamoró de ella. La primera película famosa y estadounidense de la actriz.

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