Moda, Tendencias, Estilos. Compras y experiencias en la red

Atrévete con la ropa de segunda mano en el Magpie

Cualquier madrileño con un poco de callo en esto de la ropa de segunda mano sabe que el lugar al que ir para hacerte con el modelito de tus sueños es la calle Velarde, a apenas unos pasos del metro de Tribunal.

Si sabes dónde mirar, en sus tiendas de ropa vintage puedes vestirte incluso para una boda, que una servidora lo ha hecho (y me salió la gracia por menos de 40 euros, corsé de los buenos incluido).


La variedad de oferta de las tiendas de esta céntrica calle madrileña puede ser un poco abrumadora, por eso esta vez hemos decidido hablaros de un local concreto, pero cualquiera de ellos ofrece una experiencia genial al visitante.

En este caso, os hablamos del Magpie.


El Mapie se encuentra entre una peluquería de caballeros de lo más in y una costurería de las de toda la vida, quizás anunciando el ambiente del propio local.

Una vez dentro nos recibe Rodrigo Luxon, el dependiente de la tienda, dispuesto a darnos una vuelta y enseñarnos las piezas que tienen para ofrecer.

Entrar en el Magpie es un poco como irte a dar una vuelta por el tiempo en la Tardis del Doctor Who, y es que la ropa y los accesorios de varias décadas (cada una con su estilo particular) se amontonan en sus perchas y estanterías dando al local un aspecto de lo más ecléctico.

En esta tienda encontrarás desde coloridos kimonos y ropa de marca a precios de risa, pasando por una cuidada colección de complementos, y hasta una buena cantidad de botas militares que de volver a los quince años hubieran conseguido que los ojos me hicieran chiribitas, por lo que no se limitan a un único estilo de ropa y buscando un poco cualquiera puede encontrar ese algo que hará que su visita haya merecido la pena.


Pero, ¿por qué es importante reducir nuestro consumo de ropa?

Pues porque resulta que la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo sólo superada por la petrolera. Si, en un primer momento la intuición puede llevar a pensar que en ese puesto encontraríamos algo como la industria automovilística o la electrónica, pero a diferencia de lo que pasa con la ropa, nadie tira su coche ni su ordenador a la basura cada pocos meses porque acaban de anunciar la colección primavera-verano de Renault y resulta que el verde pistacho de tu coche que era de lo más in cuando lo compraste, ahora está pasado de moda.



El problema no se limita a la cantidad de productos de moda rápida que producimos, consumimos y desechamos ni a la velocidad con la que repetimos una y otra vez este proceso. Los materiales con los que se suele fabricar la ropa también son un peligro.

El poliéster, la fibra más utilizada en la industria textil, tarda más de 200 años en descomponerse ya que es un derivado del petróleo.

En el caso del rayón, el problema empieza mucho antes de que la prenda empiece a frabricarse ya que cada año se talan alrededor de 70 millones de árboles para procesar esta fibra a partir de celulosa

El hecho de que muchos de los tintes utilizados en la industria contengan químicos tóxicos y peligrosos para el medioambiente tampoco ayuda demasiado.

Sumando y sumando nos encontramos con que, según datos de la ONU, la industria textil es responsable del 10% de las emisiones de carbono en el mundo y del 20% de las aguas residuales.

Afortunadamente existen tiendas como el Magpie que ofrecen una alternativa sostenible más allá de ir todos por el mundo con el michelín y al aire.

Yo, por supuesto, no podía acabar mi visita la Magpie con las manos vacías y a casa me llevé las tres cositas que veis a continuación.

Camisa negra con mangas de encaje, cadena dorada y colgante.



Relacionado