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Así fue la audiencia de García Luna en Dallas… lo espera NY.

ESTADOS UNIDOS

Genaro García Luna llegó a la sala de la Corte Federal en Dallas, Texas, vestido de color naranja. Un traje completo de mangas cortas y zapatos azules sin agujetas. Es el uniforme del centro federal de detención en Seagoville, a 20 minutos de esta ciudad, donde se encuentra recluido desde la semana pasada.

Y llegó esposado de muñecas y tobillos... Rasurado y de pelo corto, como se le vio en sus últimas apariciones públicas. Así atendió la segunda audiencia judicial en Estados Unidos.

Frente a él estaba el juez David Horan, quien se encargó de desahogar el trámite en menos de 15 minutos y con quien tuvo solo un par de breves intercambios en la sala.

-¿Entiende lo que está pasando aquí? Le preguntó el juez en inglés.

Sí, señor”, contestó García Luna en español, luego de que Michael Mahler, un experimentado traductor de la Corte que, sentado al lado del exfuncionario, le ayudó a entender lo que ahí se decía.

-¿Tiene alguna objeción con que lo trasladen a Nueva York? Preguntó en una segunda ocasión el juez.

No señor, muchas gracias”, contestó García Luna.

Así, sin apelación alguna de parte de él o de su abogada defensora, Rose Romero, el caso estaba listo para viajar a Nueva York en cuestión de horas.

-¿Representará al señor García en Nueva York?

No puedo hacer ningún comentario”, contesto Romero a un grupo de reporteros que tomó el elevador junto con ella al final de la audiencia.

Aunque el edificio federal sede de la Corte en Dallas, Texas, es grande, la sala donde fue la breve audiencia resultó pequeña.

Con capacidad aproximada para 30 personas, ésta se llenó rápidamente.

Periodistas, agentes de la DEA, asistentes de la Fiscalía de Estados Unidos y la familia del acusado.

A la audiencia de este martes asistió Linda Pereira, esposa de García Luna, y sus 2 hijos, ambos menores de edad.

Durante la audiencia, Genaro García Luna volteó dos veces a intercambiar miradas con ellos… La primera, él les guiñó el ojo y su esposa como su hijo mayor se llevaron la mano derecha al pecho en un ademán de respaldo, de apoyo.

Minutos después, cuando el juez había concluido la audiencia y con los presentes de pie, García Luna volteó de nuevo a ver a su esposa. Le mandó un beso y se leyó de sus labios “te amo”.

Cuestionada sobre el caso y el estado de ánimo de su marido al final de la audiencia, Linda Pereira agradeció la presencia de los medios y remato: “no tengo nada más que decir”.

Para la Fiscalía de Estados Unidos, el objetivo de la audiencia era mantener a García Luna detenido, y lo consiguió.

Para García Luna nada, ni solicitud de fianza… Irá a Nueva York, donde lo espera el juez que lo acusa de ligas con el crimen organizado y falsedad de declaraciones.

Así terminaron 15 minutos de audiencia. El próximo capítulo se escribirá en el 2020, en Nueva York.

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